martes, diciembre 29, 2020

El legado de Sir David Attenborough

Título: David Attenborough: Una vida en nuestro planeta
Presentación: David Attenborough
Duración: 83 minutos
Año: 2020
Director: Alastair Fothergill, Jonathan Hughes, Keith Scholey
Distribuidor: Netflix

Hace ya muchos años, desde la década de 1980, que el nombre, la figura y la voz de David Attenborough se pasea por nuestras pantallas de televisión (y de ordenador). Eso para mi es casi toda mi vida. Suenan en mis oídos los nombre de series documentales de naturaleza como La vida en la Tierra (Life on Earth), Planeta Viviente (The living planet) o La vida a prueba (Trials of life). Otras menos famosas que también aproveché al máximo fueron los capítulos de La vida privada de las plantas o La vida de las aves. Hasta hace no mucho aún conservaba horas y horas de cintas VHS y CDs con esas imágenes. Más recientemente Planeta Azul o Planeta Tierra. A veces su voz sólo la escuchaba de fondo del doblador, pero otras veces (en las últimas series en plataformas digitales o DVD) me gusta oírlo en original... aunque reconozco que me pierdo buena parte.

Hoy le llamaríamos influencer. Leo en la BBC (y en otros periódicos digitales) que a sus 94 años (hace nada) publicó por primera vez en Instagram y batió el récord de menos tiempo en llegar al millón de seguidores 4 horas y 44 minutos. Ahora ya pasa de los seis millones!

Lo último, a sus 93 años, tras toda una vida dedicada a grabar y enseñarnos la vida natural en nuestro planeta es un nuevo documental: Una vida en nuestro planeta. Un título muy semejante a cualquiera de los anteriores, pero en este caso, presenta su experiencia personal sobre la situación de la relación entre el planeta y sus especies con el ser humano.

Todo es criticable y no faltan opiniones que hablan de sensiblería, sermoneo o simple enumeración. Para mi es un homenaje a quien lo merece, él mismo, con la recuperación de imágenes en blanco y negro de otras épocas, fotogramas de apariciones en todos los continentes, grabaciones tras la cámara... Y aunque el mensaje es probable que lo hayamos escuchado ya muchas veces, no por ello deja de ser cierto. Emotivo. Personalmente han sido noventa minutos de disfrute y reflexión.

Gracias Sir.

(De momento sólo disponible en Neflix)

Más información:
- Biografía en Wikipedia.
- David Attenborough en la web de la BBC.
- Reseña en la web Ladera Sur.
- Otra reseña en la web Traveler.

domingo, diciembre 20, 2020

Davallia canariensis... relicto subtropical


Nombre/Nome: Cabriña
Especie: Davallia canariensis
Familia: Davalliaceae
Orden: Aspidiales
Clase: Filicopsida
División: Pteridophyta

Quizá no sea fácil imaginar un territorio gallego influenciado por un clima subtropical, como el que existía en el Terciario (actualmente denominado Paleógeno y Neógeno), hace entre 65 y 2 millones de años. Los bosques de laurisilva eran los dominantes, con un sustrato inferior poblado especialmente por helechos y un gran número de plantas lianoides y epífitas. El cambio climático sufrido con las glaciaciones del Pleistoceno provocó el retroceso de estos bosques y a la extinción de muchas especies.

Sin embargo, algunos taxones quedaron aislados en refugios en los que las condiciones climáticas permitieron su supervivencia, pero sin poder extenderse hacia el frío del norte ni hacia la aridez del sur. A estos supervivientes los apodamos como relictos macaronésicos, flora subtropical europea del Terciario pre-glaciar. En Galicia tenemos unos cuantos de estos ejemplos en forma de helechos relegados a unas pocas localidades, acantonados en zonas costeras y húmedas, de bosques de influencias oceánica: Woodwardia radicans, Culcita macrocarpa, Dryopterias aemula, Trichomanes speciosum, etc.



Davallia canariensis es uno de ellos. Lleva once millones de años sobreviviendo como especie propia. Pertenece a la familia Davalliaceae, con 65 especies distribuidas por el trópico y subtrópico europeo. D. canariensis está presente en un área más limitada (Península Ibérica, Canarias, Azores, Madeira, costa de Marrucos, Cabo Verde, costa de Senegal y Mauritania, así como lugares más al norte, de reciente introducción).

Es un pequeño helecho cuyas frondes solitarias no pasan de 50 cm y se sitúan en dos filas sobre el rizoma, que se instala sobre rocas (silíceas), con musgos o líquenes, o árboles (especialmente robles). El pecíolo, de igual longitud que la lámina, es castaño-rojizo, marrón en la base, acanalado y cubierto de páleas (escamas). La lámina es glabra y triangular, algo coriácea, tres o cuatro veces dividida (tri, tetrapinnada), de color verde vivo.

Es perenne y las esporas se sitúan en los soros arredondeados, aislados, en el envés de la fronde y en el extremo de cada nervio, apicales. Están recubiertos de un indusio con forma de copa. Su época de reproducción es la primavera y se extiende de marzo a septiembre.





En Galicia llega a ser abundante donde el hábitat lo propicia, en lugares húmedos y sombríos (fragas), poco exigente en cuanto a luz, y hasta los 600 metros de altitud, ya que es muy sensible a las heladas. Está muy extendido su uso en jardinería y se cultiva como helecho ornamental. En Galicia no está recogida en el catálogo de especies amenazadas, pero sí en Asturias.



Más información:

- Ficha pdf en Flora ibérica.
- Blog Flora de Galicia.
- Web Asturnatura.
- Memoria de fin de grado Os fieitos relictos do Terciario en Galicia. de Eva Martínez Veiga en la Universidade da Coruña.
- Guía dos fentos de Galicia (Baía Edicións).
- Un enlace de jardinería: JardineriaOn.

sábado, diciembre 19, 2020

Forno dos Mouros (Toques, A Courña)


El PR-G 168 o Roteiro dos Megalitos es un sendero de pequeño recorrido, de unos 12 km, que discurre por los Montes do Bocelo, en el norte del concello de Toques (A Coruña), con altitudes de alrededor de los 700 metros. Uno de los puntos de mayor interés es el dolmen de Forno dos Mouros, también conocido como da Moruxosa.

Para llegar hasta él, podemos ir hasta el inicio del sendero, en Donelle. En 1,5 km de camino llegaremos al dolmen. La otra opción es dejar el coche en la carretera DP-8002, que desde Toques pasa por A Moruxosa y después de esta localidad está señalizado a la izquierda. (Enlace de Google Maps)



El dolmen, considerado como Bien de Interese Cultural,  se encuentra al pie del antiguo Camiño Real (y antiguo Camiño Primitivo de Santiago), dentro de los montes comunales de Paradela-Toques. Antes que el propio dolmen, al acercarnos, lo primero que vemos es un gran bolo granítico, simbolismo que quizá llevó a nuestros antepasados a erigir aquí uno de los más de cincuenta monumentos sepulcrales del entorno (la mayoría alineados con el Camino). Justo enfrente sale el camino que nos lleva primero al panel informativo. Vale la pena pararse unos minutos para saber lo que vamos a ver y valorar su importancia.

Se trata de uno de los monumentos megalíticos mejor conservados del patrimonio gallego. Está datado entre los períodos Neolítico y Calcolítico, lo que le atribuye unos 5000 años (III milenio ade). El túmulo presenta en total unos veinte metros de diámetro. Esta construido con granito (ortogneis de Sobrado). Consta de un cámara poligonal, de unos 3,3 metros de ancho en el eje mayor, cubierta por una gran losa sostenida por siete pilares, los ortostatos, que miden entre 2,2 y 2,4 metros de altura. Se conserva también el corredor de acceso, formado por otras dos grandes losas, pero menores que los anteriores.





El yacimiento pasó por varias intervenciones, en 1984 (sondeo), 1989 (excavación e instalación de tarima de madera ya desaparecida), 1992 y 2000 (documentación y diagnosis) y 2004 (ver pdf).

Destaca la presencia de pinturas en su interior, con motivos en zig-zag en rojo y negro sobre un revestimiento blanco. Su estado de conservación peligraba en las últimas décadas, no sólo por la acción natural (agua principalmente) si no también por el libre acceso a la cámara. En la última intervención y para preservarlas, se realizó un relleno de la cámara hasta un nivel de 1,2 metros de altura, junto con la eliminación de vigas, desbroce, sembrado de hierba... Por este motivo, el aspecto de la cámara es de techo bajo y las pinturas no están visibles, protegidas.

También se ha encontrado en el corredor de acceso un recipiente campaniforme, fragmentado en más de veinte piezas que componen unas tres cuartas partes del recipiente. Se trata de un vaso peculiar, de gran capacidad, de unos seis litros (mucho mayor que los más frecuentes), modelado con la técnica de presión (y no la habitual de churros) y decorado con la impresión de concha de almeja.

Ficha del Plan de Ordenación del concello de Toques

Planta del dolmen en Intervencións de conservación e recuperación no xacemento de Forno dos Mouros (Toques, A Coruña), en Digital CSIC




Por todo esto, el Forno dos Mouros es uno de los megalitos de referencia en Galicia. Vale la pena acercarse hasta aquí, pero además, echar un ojo a los documentos de las intervenciones arqueológicos para valorar correctamente y comprender lo que estamos viendo.

Si disponemos de un poco de tiempo, vale la pena recorrer algún tramo del Camino, acercarnos a la Pena da Moura, cargada de leyendas, o incluso visita la fervenza das Brañas, la iglesia de San Antoiño de Toques o el Monte Pilar, punto más alto de la provincia de A Coruña.

Pena da Moura


Más información:
- Ficha en Patrimonio Galego.
- Descarga en Digital CSIC del pdf de la Intervención 
- Vaso campaniforme encontrado, Cuadernos de Estudios Gallegos.
- Sendero PR-G 168 en Turgalicia.

martes, diciembre 08, 2020

Camino de Pena Fesa (Parque Natural Fragas do Eume)

El Parque Natural de Fragas do Eume es uno de los emblemas de los bosques autóctonos gallegos. De hecho, solemos referirnos a él como el "bosque atlántico costero mejor conservado de Europa y uno de los escasísimos bosques de su tipo en el continente" (http://galicianaturaleunica.xunta.gal).

De ahí que el mayor atractivo se centre en el tramo final del río Eume, en el entorno del monasterio de Caaveiro, área por otra muy accesible. Sin embargo, podemos desplazarnos también a zonas más altas, más allá de la presa, donde encontrar algunas rutas interesantes como Os cumios de Sanguiñedo, Os Cerqueiros o Pena Fesa. Por un lado nos saldremos de la masificación de Caaveiro, por otro, tendremos nuevos puntos de vista. Pero ojo, también en estas rutas, dependiendo de la época del año nos vamos a encontrar con abundante gente.

En esta ocasión recorremos el camino de Pena Fesa, accesible tanto a pie como en BTT y en el que destacan las vistas desde las zonas altas.

Ruta: Camino de Pena Fesa
Longitud: 11 km
Duración: 3,5 horas (a pie) / 1 hora (BTT)
Tipo de ruta: circular
Desnivel positivo acumulado: 234 m
Dificultad: baja


Acceso

Desde el monasterio de Monfero (como referencia), seguir en dirección a Pila da Leña por la CP-5002. Son unos 9 minutos en coche hasta el panel que indicia el acceso a la ruta. Primero nos encontraremos con el panel de la ruta de los Cumios de Sanguiñedo y a unos 100 metros el de la ruta de los Cerqueiros. Seguimos hasta pasar un repetidor y aparcamos en el siguiente entrante a la derecha, donde está el cartel de la ruta de Pena Fesa.

Tramo 1: hasta el vértice geodésico (km 0-3,8)

Salimos desde el pie del panel de la ruta. Recordemos que estamos dentro del Parque Natural, por lo que nuestro comportamiento debe ser el adecuado. El inicio se realiza por una pista forestal cómoda por los Montes de A Marola, en ligero descenso, entre matorral, algún pinar y un prado en el que las vacas pastan tranquilamente. Nos encontramos con la carretera y tras un pequeño tramo de asfalto, en una curva, seguimos de frente por un camino. Aquí comienza la subida, durilla, pero corta.

A nuestra izquierda queda Pena da Egua. La ruta señalizada sigue por la pista a la izquierda (en descenso), pero vamos a seguir a la derecha para subir hasta el repetidor. Aún ascenderemos un poquito más por un camino que sale antes de la caseta a la derecha para alcanzar el vértice geodésico de A Pendella, a 771 metros sobre el nivel del mar. Este punto supone la mayor elevación de estos montes de Pena Fesa (o Feixa), y del concello de Monfero en el que transcurre toda la ruta.

Desde aquí las vistas se extienden sobre el paisaje en todas direcciones, especialmente hacia el oeste donde, si no hay niebla, podemos distinguir la ciudad de A Coruña y su Torre de Hércules. Si disponemos de unos minutos tenemos a nuestro alcance un caché (Geocaching) que no debemos dejar pasar.







Tramo 2: bajada hasta el rego da Insua (km 3,8-8,5)

Ahora toca un tramo de descenso. Pasaremos de los 771 m a los aproximadamente 500 msnm. Volvemos al desvío anterior y retomamos la ruta señalizada. Es una pista abierta entre matorral  y algo de arboleda. Un brusco giro a la izquierda en el cruce y seguimos bajando. Un nuevo giro a la izquierda al llegar al asfalto e inmediatamente a la derecha para coger otra pista forestal. Llegamos al punto más bajo, el rego da Insua Longa, que unos kilómetros más al noreste se unirá al Eume.

Entramos en uno de los tramos más bonitos de la ruta, accediendo a superficies de bosque bien conservado.




Tramo 3: el ascenso para cerrar la ruta (km 8,5-11)

Pasado el arroyo ya se intuye lo que viene: la subida. Es un tramo duro, por una pista con una buena pendiente. El esfuerzo no debe hacernos perder de vista el bosque que nos rodea. Al llegar al alto, nos acercamos a unas rocas al lado del camino para echar un vistazo. Las laderas del arroyo están cubiertas de bosque autóctono, unas 50 ha al este del camino y otras 40 al oeste, además de las que quedan fuera de nuestra vista.






Una vez que lleguemos al final de la subida nos encontramos de nuevo con el tramo de asfalto del principio y sólo tendremos que seguir el camino de regreso.

En caso de querer prolongar la ruta, siempre podremos enlazar con las cercanas, nombradas al principio.


Álbum con todas las fotos en este enlace.


Más información:
- Galicia Natural e Única, web institucional de espacios naturales gallegos.

lunes, diciembre 07, 2020

Encoro de O Con (Vilagarcía de Arousa) y sus libélulas

Una tarde de julio por la zona de Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) con unas pocas horas por delante antes de regresar a casa decidimos hacer una pequeña ruta por la zona, así que nos dirigimos al Encoro do Con o de Castroagudín. Pero cambiamos la ruta prevista para sólo rodear el embalse.

Para llegar hasta él, desde Vilagarcía de Arousa, salimos por la PO-305, en dirección al enlace de la vía rápida (VG-4.7), y antes de llegar tomamos el desvío a la izquierda señalizado como Estación hidrobiolóxica do encoro do Con. Antes de llegar, en Castroagudín, un último desvío a la derecha, señalizado.




El embalse

El embalse en el rego de O Con, que nace en el cercano Montes Xiabre, perteneciente a la demaración hidrográfica Galicia Costa, es la principal fuente de abastecimiento de agua potable del municipo de Vilagarcía de Arousa. Es de propiedad municipal, gestionado por Augas de Galicia. Es de tipo de gravedad, con una superficie de cinco hectáreas, una altura de 16 metros y un volumen de 0,23 hectómetros cúbicos.

Encoro do Con en el Anexo de "masas de auga moi modificadas", en el Plan Hidroloxico Galicia Costa
Encoro do Con en el Anexo de "masas de auga moi modificadas", en el Plan Hidroloxico Galicia Costa

Pero lo más relevante en los últimos años es la presencia en sus orillas de la Estación hidrobiolóxica de la Universidade de Santiago de Compostela, en la que se han realizado multitud de actividades de docencia, investigación o divulgación desde su inauguración, en octubre de 2004, con la dirección de Fernando Cobo (hasta su destitución en este 2020, con la intención por parte de la USC de crear un "mando único" de las tres estaciones gallegas).

Un paseo por sus orillas en busca de libélulas

Rodeamos el embalse desde la presa, en sentido contrario a las agujas del reloj. El entorno que lo rodea no es especialmente atractivo, ya que se trata fundamentalmente de eucaliptales, pero ceñidas a la masa de agua aún se pueden observar zonas de vegetación autóctona, sobre todo pequeñas saucedas.

Nada más acercarnos al límite, comienzan a aparecer las primeras libélulas. La primera es la flecha roja o tizón de patas negras (Sympetrum sanguineum), que destaca por su color amarillo o rojizo y patas negras en los machos, pero las hembras son de tonos cobrizos. La mancha amarilla en la base de las alas también es identificativa. Aparece posada en los juncos de la orilla o en vuelo rápido. Es una especie propia de aguas paradas o con corriente lenta, como ocurre en este embalse, buscando vegetación densa para poner los huevos. Su presencia es muy abundante.


Siguiendo la orilla, aparecen unos caballitos del diablo mucho más esbeltos y frágiles, pero que brillan en tonos azules, inquietos, alternando los vuelos con los posados. Es la doncella o azulilla de estanque (Enallagma cyathigerum). En los machos el abdomen es azul alternando con manchas negras.



Pero si se trata de destacar por el color, no pasaron desapercibidas las libélulas africanas o tizones violáceos (Trithemis annulata), con sus llamativos ojos rojos, alas echadas hacia delante y abdomen levantado, como apuntando al sol. Es un especie muy agresiva con otras libélulas, procedente del norte africano hace unas décadas y en expansión.



Una de las especies gallegas más frecuentes y que no debería faltar en este embalse es el caminero común (
Orthetrum coerulescens). Los machos lucen abdomen azul debido a la pruinescencia (partículas de cera) que lo recubre, mientras que las hembras se ve de color amarillo pardo. El pterostigma (una celdilla del ala más gruesa y fundamental para el movimiento de las alas) es amarillo. En este caso este macho lo observamos un poco apartado de la masa principal, entorno a un pequeño charco con abundante vegetación.



De vuelta a la orilla del embalse, seguimos un entrante por la zona embarrada, detrás de los poderosos vuelos de un aeshnido, la libélula emperador (Anax imperator). Es una de las especies de mayor tamaño, llegando a los ocho centímetros. Cara amarilla, ojos azules, tórax verde y abdomen de un azul intenso la hacen reconocible en sus desplazamientos de patrulla por el territorio que domina. Fotografiarla bien ya queda para los expertos... excepto que esté de merienda y se deje ;)




Nada que ver con la fragilidad de otro caballito del diablo, el Chalcolestes viridis, una especia típica de estanques con árboles en sus orillas, ya que en ellos pone sus huevos. No sólo es muy frecuente sino que además es una de las que tienen el período de vuelo más amplio, entre mayo y septiembre. Sus reflejos metálicos la delatan entre las hojas.

Seis especies de odonatos que eclipsaron a otros bichos que también se pusieron "a tiro", como mariposas, lagartijas o aves.

Álbum de fotos en este enlace.

Más información:
- Web de la Estación hidrobiológica do encoro do Con.
- Ruta de senderismo entre Vilagarcía y el monte Xiabre, pasando por el embalse, en la web de la revista eSmás.
- Información de las especies en Iberian Odonata.
- Guía das libélulas de Galicia (Baía Edicións)