lunes, julio 20, 2020

Trevinca: cumbre de Galicia



Ruta: ascensión a Pena Trevinca desde Fonte da Cova
Longitud: 20 km
Duración: 6,5 horas
Tipo de ruta: ida y vuelta (mismo camino)
Desnivel positivo acumulado: 591 m
Dificultad: moderada

Galicia no es una tierra muy montañosa. Tiene un relieve muy variado, formado sobre un antiguo macizo de raíces graníticas erosionadas y posteriormente elevadas en la orogenia alpina. La mayor parte del territorio se sitúa entre los 500 y 600 metros, con una cadena de sierras, la Dorsal Galega, que rondan los 1000 metros. Es en la parte oriental donde se sitúan las mayores altitudes, en las sierras de Courel, Ancares y, sobre todo, el Macizo Central Ourensán y la Serra do Eixe. Esta última constituye un extremo de los Montes de León (y la Sierra de la Cabrera), a su vez un ramal de la Cordillera Cantábrica.

Es en esta sierra, do Eixe, en la que se sitúan los montes gallegos que superan los 2000 metros, destacando la mayor de las altitudes, Pena Trevinca (2127 m), en el límite entre Ourense y Zamora. Vamos a acercarnos hasta su cumbre.



Espacios naturales

Es interesante tener en cuenta que durante la ruta vamos a cruzar por tres espacios naturales protegidos diferentes, uno gallego y dos castellanos:
- Zona de Especial Protección dos Valores Naturais de Pena Trevinca (Ourense), LIC y Zona de Especial Protección Para as Aves.
- Sierra de la Cabrera (LIC de la Red Natura 2000) y Monumento natural Lago de la Baña (León).
- Parque Natural del lago de Sanabria y alrededores (Zamora).

 El paisaje está dominado en las zonas altas por el matorral de brezo y genista, alternando con prados alpinos de gramíneas y en algún tramo de zonas encharcadas y turberas. Aunque no las cruzamos, son importantes en el entorno algunas masas boscosas, especialmente las formadas por los tejos y los abedules. En los enlaces a las fichas de los espacios naturales hay información muy detallada de los valores naturales del entorno.



Acceso

Iniciamos la ruta en Fonte da Cova, puerto y paso entre Galicia y Castilla-León, a unos 1800 metros de altitud. Desde Galicia, por la OU-122 desde Sobradelo (26 km); desde León por la LE-126 desde La Baña (11 km). Aquí se sitúa un hotel de montaña, el regufio de la Federación Galega de Montañismo y los restos de los remontes de un proyecto de estación de esquí. Si no nos importa meter el coche por la pista de la mina de pizarra, podemos ahorrar caminar unos 3,5 km (en cada sentido) de pista polvorienta y aparcar al pie de la mina.



De la mina al Portillo Puertas (km 0 a km 6)

Comenzamos a caminar por la pista de la mina, pasando por delante del acceso y donde encontramos unas grandes losas de pizarra que nos indican el camino correcto. Durante un kilómetro aproximadamente debemos cruzar las escombreras (ojo a apartarse todo lo posible si pasa uno de los enormes camiones). A partir de aquí (Alto do Campo) nos metemos en un camino ascendente en dirección a A Cabrita. Se abren las vistas hacia el valle del río San Xil y podemos ver las antiguas minas de wolframio de Valborraz. A la derecha queda el cruce que baja al Teixedal de Casaio, impresionante bosque de tejos escondido entre las montañas. Mirando al sur ya se atisban las mayores altitudes a las que nos dirigimos. El camino está marcado con algunos postes de madera y, sobre todo, hitos de piedras.

Pasado el Alto del Colladín, en la Mallada do Penedo cambiamos de ladera y ahora vemos el lado leonés, con las minas, el lago de La Baña y el impresionante circo glaciar al pie del Picón. Seguimos ascendiendo de forma suave hasta encontrar una pequeña bajada en un camino ya estrecho y pedregoso que se abre al valle del arroyo do Penedo, al pie de Pena Survia, donde se forma una pequeña laguna glaciar. Tras ella, el teixedal.

Ascendemos en zig-zag para rodear la Survia por el sur y cruzar por el Portillo Puertas, a unos 1980 metros de altitud. En este punto se encuentra un camino que nos llevaría directamente a Survia.








Del Portillo a Penta Trevinca (km 6 a km 10)

Desde Portillo Puertas, tras cambiar de ladera, descendemos ligeramente por el lado leonés-zamorano, con el paisaje abierto de nuevo al SE. Poco a poco giramos al SO y entramos en la provincia de Zamora por la portilla de Morena Cavada. Nos encontramos en la parte alta del Parque Natural del lago de Sanabria y Sierras Segundera y de Porto. Aquí, al pie de Trevinca y Survia, nacía el glaciar que con más de 20 km de longitud formó el lago de Sanabria. Al SE podemos contemplar el valle abierto del nacimiento del río Tera, que vamos a bordear por su cabecera.

Estamos en una zona encharcada, por lo que debemos prestar atención en donde metemos los pies. Hasta ahora nos guiábamos por los hitos de piedras y alguna marca roja y blanca de sendero de gran recorrido. Aquí encontramos ya otras flechas e indicadores de diferentes rutas. El principal desvío es el que señala la bajada al embalse de Vega de Conde por el valle glaciar. Delante de nosotros ya podemos ver el camino de ascenso a la cumbre. Tras cruzar la cabecera del valle, ascendemos en zig-zag en dirección SO hasta el collado entre Pena Negra y Trevinca. Esta nos queda a la izquierda. siguiendo un camino de cresta muy asequible (fronterizo entre Ourense y Zamora).

Más adelante está la señalización de las rutas PR-G 198 que viene desde Vilanova (Ourense) y del PR-G 201 (Integral de Sierra Calva). Estamos en los últimos 200 metros y, casi sin darnos cuenta, alcanzamos la cumbre de 2127 metros. Lo primero en lo que nos fijamos es en la gran cruz de hormigón tirada en el suelo, junto al buzón de cumbres. Como no podía ser de otra forma, las vistas son espectaculares, con las cimas de las sierras do Eixe, Cabrera y Segundera, abriéndose a los valles.












(Tomado de Google Street View)

Tras unos minutos de descanso y tomar las fotos necesarias comenzamos el regreso. Lo hacemos por el mismo camino, aunque no faltan alternativas que si tenemos previstas por el transporte necesario podemos enlazar:

- bajar por el valle del Tera hacia el embalse de Vega de Conde.
- variante del sendero PR-G 198 hacia Vilanova.
- acender a Peña Negra y Peña Survia para retomar el mismo camino en Portillo Puertas.
- a medio camino de vuelta desviarnos o bien hacia el lago de La Baña o bien hacia el Teixedal de Casaio.

Álbum de fotos aquí.

Más información:
- Información del espacio natural de Pena Trevinca en la Consellería de Medio Ambiente.
- Monumento natural Lago de la Baña, web de Patrimonio Natural de Castilla y León.
- Información de los senderos PR-G 198 y 201 en la web de SEGATUR.
- Web de Turismo do concello de A Veiga.
- Buena descripicón de la ruta en la web de La Nueva Crónica.
- Distintos itinerarios en la web Mendikat.

lunes, julio 13, 2020

Biología al límite

Título: Biología al límite. Cómo funciona la vida a muy pequeña escala
Autor: Jim Al-Khalili, Johnjoe McFadden
Editorial: RBA Libros
Año: 2019
ISBN: 978-8490565179



¿Es un libro de Biología o es un libro de Física? En su título, "al límite" hace referencia a adentrarse en lo más profundo del funcionamiento de la vida, en cómo los procesos biológicos no sólo no son independientes de las leyes de la física, sino que son estas las que pueden llegar a explicarlos. ¿Y cuál es la parte de la Física que se ocupa del comportamiento de las partículas más pequeñas? ¿Puede la física cuántica ayudarnos a comprender la vida, o por lo menos algunos de los aspectos que aún permanecen oscuros?

La teoría de aunar biología (Bioquímica) y cuántica no es nueva, aunque parezca lo contrario. Uno de los "padres" de la mecánica cuántica, Schrodinger, premio Nobel de Física en 1933 por desarrollar la ecuación de onda, fue pionero en este tema al publicar Qué es la vida, un pequeño tratado que relaciona la vida con la termodinámica. "El organismo vivo parece ser un sistema macroscópico que en parte de su comportamiento se acerca a lo que todos los sistemas tienden, a medida que la temperatura se acerca al cero absoluto y el desorden molecular es eliminado" y, a esas temperaturas todos los objetos se hallan sometidos a las leyes cuánticas. Schrodinger afirmaba que la vida es un fenómeno de nivel cuántico.

Los dos autores del libro ahondan en los estudios actuales, en los más actualizados que relacionan ambas disciplinas. Para explicarlos hay que echar mano de conceptos complejos de una y otra, por lo que a veces el texto se complica. De la mecánica cuántica tenemos que introducirnos en sus extrañas propiedades: la decoherencia, la dualidad onda-partícula, el entrelazamiento, el efecto de túnel cuántico o la superposición. De la biología necesitamos fijarnos en las proteínas y su composición, en la estructura del ADN, los pigmentos fotosintéticos o el funcionamiento de las neuronas.

El principal problema es salvar como las propiedades cuánticas de las partículas, habitualmente sólo comprobables en partículas aisladas y a bajas temperaturas, se mantienen en un entorno cálido y húmedo como el de un ser vivo, para realizar su "magia".

En el libro se abordan algunos de los procesos biológicos que podrían explicarse mediante la cuántica:
  • el funcionamiento de los enzimas, como la colagenasa, mediante el efecto de túnel cuántico.
  • el sistema del olfato, en las moscas, gracias a la vibración cuántica.
  • la implicación de fotopigmentos como el criptocromo en la captación del campo magnético en la orientación de moscas, mariposas o petirrojos, relacionado con el entrelazamiento entre partículas.
  • la fidelidad de la herencia genética proporcionada por leyes cuánticas (superposición).
  • los sistemas neuronales y el funcionamiento de las neuronas, cuyos microtúbulos podrían ser los equivalentes a los cubits de los ordenadores cuánticos. 
  • el origen de la vida y los ribozimas. 

Estas consideraciones son todavía, en muchos casos, teorías por comprobar, pero este campo de estudio, reducido en la actualidad a unos pocos equipos de investigadores promete dar alternativas a la biología clásica.



Más información:
- El libro en la web de la editorial RBA.
- En la web de Johnjoe McFadeen.
- En la web de Jim Al-Khalili.
- Biología cuántica, un libro de Salvador Miret editado por el CSIC.
- Biología cuántica en las noticias de la BBC.

domingo, junio 21, 2020

Marco da Anta


Menhir: monumento megalítico que consiste en una piedra alargada colocada verticalmente en el suelo (definición de la RAE).

En su artículo del Anuario Brigantino de 2003, Luis Monteagudo recoge las características generales de los menhires: entre uno y 20 metros de altura; forma entre bloque tosco y cilindro más o menos pulido y estrechando hacia arriba; en general con piedras cuña alrededor; situados en terrenos planos horizontales que los hacen destacar. Hay cuatro características a tener en cuenta para interpretar un menhir: monumentalidad, visibilidad, duración en el tiempo y aspecto fálico.

¿Cómo se interpretan los menhires? No está clara su función, pero están relacionados con las necrópolis en un contexto funerario; como hitos de observación astronómica; en ritos de fecundidad (aspecto fálico). En épocas más recientes, su visibilidad y perdurabilidad los ha adaptado a servir como marcos delimitadores del territorio.

Su origen se sitúa en la arquitectura megalítica, junto con los túmulos y dólmenes, en el Neolítico-Calcolítico, entre el 4500 y el 2200 antes de nuestra era.

En ese mismo documento cita más de 30 menhires en Galicia, también conocidos como pedrafitas o marcos.


Uno de estos es el Marco da Anta, también conocido como Pedrafita dos Montes de Santa Locaia, Pedra do Ghicho (ghicho= acabado en punta, agudo) o Pedra do Carallo.

Se localiza en el entorno del lugar de O Loureiro, en los montes de Santa Locaia, parroquia de Santa María de Erboedo, concello de A Laracha. Este punto es límite de término municipal con el de Arteixo, que se continúa en dirección sureste hasta la Pedra de Cebola (límite triple entre A Laracha, Arteixo y Culleredo) en los montes de Carboeiro. 

¿Cómo llegar hasta él? Está señalizado desde la carretera C-552 (pk 16) en el que nos desviamos hacia Loureiro. Lo mejor es localizar la carretera que une Loureiro con Santa Locaia. A mitad de camino encontraremos un cruce con pista forestal en el que se sitúa el panel indicativo. A partir de aquí se acabaron las indicaciones. O vas con GPS o sigues instrucciones para tomar varios cruces y no pasarte de largo. Aquí el trayecto más cómodo en Wikiloc, aproximadamente un kilómetro.


Tras la última cuesta nos encontramos en la cota de 332 msnm. Un punto muy visible del entorno si no fuera que está rodeado de eucaliptos, en medio de un brezal y con afloramientos rocosos. Aún así, está rodeado de cotas más altas, la mayor de ellas la Pedra do Boi Branco, de 384 metros, hacia el SE. Está libre de altitudes hacia el SO, por donde discurre un pequeño valle, el del  Rego de Lagareira, que discurre hacia el río Anllóns.



Nos salimos del camino y nos acercamos entre los árboles y el matorral bajo. El marco es una piedra alargada, de unos dos metros de altura. Esta es la descripción de Monteagudo:

... mide 2,05 de alto y es una laja vertical de granito cóncavo convexa con tendencia al prisma triangular; su aspecto fálico es debido a que cerca de la punta presenta un surco producido por una veta de cuarzo de 4 cm de ancho, continuando en la cara W por un surco de picadas poco perceptibles.

Además, en su base se sitúan dos piedras más a modo de soporte o continuación, los testigos, y en el entorno algunos marcos más de menor tamaño.




Sorprende encontrarte con este símbolo en un terreno que prácticamente lo esconde. Entre el matorral, los eucaliptos y la falta de señalización final, la sensación es de abandono, situación por otra parte frecuente en otros elementos semejantes del patrimonio gallego.

El ayuntamiento de A Laracha está actualmente en trámites para hacerse con la propiedad y proteger convenientemente el monumento.


Enlace a todas las fotos.

Más información:
- Anuario brigantino 2003, página 35.
- Web de turismo de A Laracha.
- Catálogo de patrimonio del PGOM de A Laracha.

sábado, abril 25, 2020

Maratón ornitológico Km0 (SEO)

Abril de 2020. La pandemia de COVID-19 mantiene a gran parte del mundo confinado en sus casas. Mientras las aves siguen con su ajetreada vida primaveral, los ornitólogos se muerden las uñas por no poder salir a observar.

Bajo el título #Quédateenelnido, la Sociedad Española de Ornitología organiza una serie de actividades para seguir en la onda pero sin moverse de casa. Entre ellas, este año el XX Maratón ornitológico será una edición especial, edición Km0. Desde la ventana, el balcón... el tejado.



Fechas: 18 y 19 de abril
Horario: entre las 00:00 y las 23:59 h (48 horas)
Lugar: cada uno en su casa
Observaciones: las observaciones deben ser subidas a ebird

Mi ventana. Este era nuestro lugar de observación. Una ventana (varias ventanas) en edificio que hace esquina, dando a dos calles en un núcleo urbano pequeño, ya casi con el límite rural. Así que lo que nos quedaba era mirar a los tejados y al cielo.

No madrugamos demasiado. El día se presenta despejado, con algunas nubes, pero muy agradable. En la ventana preparamos los prismáticos y la cámara, sabiendo que ésta no va a ser muy útil. No se ve demasiada actividad así que cambiamos y nos vamos a buscar una nueva ubicación. En el desván, un ventanuco nos permite sacar el telescopio al tejado. Desde aquí tenemos: tejados, un pequeño prado entre casas, más tejados y al fondo el monte sembrado de eucaliptos.


Nos centramos en los tejados. Los primeros en aparecer son los gorriones comunes (Passer domesticus), en primer plano y alimentándose entre las tejas. Enfrente, suena el canto de un mirlo (Turdus merula) posado sobre una antena y, más al fondo, aparece la lavandera blanca (Motacilla alba). Distinguimos dos cantos. El primero es el del petirrojo (Erithacus rubecula) que parece provenir de un pequeño árbol que queda fuera de nuestra vista. El otro es el da tórtola turca (Streptopelia decaocto). A falta de otro interés, las buscamos con el telescopio y acaba apareciendo a cierta distancia, sobre un poste de línea telefónica en el borde de la carretera. Este observatorio es incómodo, así que de momento bajamos de nuevo a la ventana.




Aquí aparecen dos de los más habituales. La pareja de colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros) persiguiéndose y la urraca (Pica pica) haciéndose dueña de la antena más alta, al sol, dejando ver sus irisaciones. Con estos completamos los "habituales", así que toca echar la vista más allá para localizar especies nuevas.

En dirección a los eucaliptales de los montes que rodean la zona pasa un grupito de palomas. Al menos una de ellas deja ver la marca clara de una torcaz (Columba palumbus). En un hueco entre edificios se puede ver un pequeño prado, rodeado de cultivos. Si hay algo por allí no se deja ver a tanta distancia, pero en el aire aparecen, acrobáticos, los aviones comunes (Delichon urbica).

¿Qué ya estaban visto todos los habituales? De eso nada. Nos hemos despistado. Ya es mediodía y hasta ahora no habíamos anotado gaviota. Aquí está un bando de gaviota patiamarilla (Larus michaellis). Una pequeña ave pasada volando muy cerca de nuestro edificio. Otra más. Estas son las golondrinas (Hirundo rustica). Hace sólo unos días que se dejan ver por aquí. ¡Puntuales para este maratón!

A partir de ahora llega la fase repetitiva: ninguna especie nueva, aunque el tiempo pasa rápido revisando el cielo. Volvemos al desván. Vamos a ver que hay en la otra zona de eucaliptos. Al fondo, en uno de ellos se recorta una silueta entre las ramas más altas. Está rodeado de cornejas (Corvus corone) en buen número, unas treinta, que no paran de moverse, pero por lo menos nos permiten comparar el tamaño. ¿Gavilán? Lo mantenemos en el objetivo par ver si echa a volar, pero después de media hora... allí sigue. Nos quedaremos con la duda. Mientras, aparece por fin el busardo ratonero (Buteo buteo), cogiendo una térmica sobre el núcleo urbano.

La última especie nueva en aparecer es el ánade real (Anas plathyrrhynchos). Dos de ellos pasan sobre el edificios, quizá yendo del paseo fluvial al río en el lado opuesto del pueblo.




Por la tarde el sol da frente a la ventana, lo que limita la observación. El cielo se va cubriendo y aparece la niebla. En fin, que el día se acaba y las observaciones también. El domingo no trae nada nuevo y compromisos personales nos impiden dedicar tiempo, excepto alguna mirada ocasional que no suma especies.

Por lo tanto, cerramos el maratón con 15 especies. No está mal, es alguna más de lo previsto. ¿Cuáles faltaron a la cita? Otras aves que alguna vez hemos visto son la garza real, el estornino, los bandos de jilgueros... y a veces, en la noche, se escucha al cárabo en un pequeño bosque de ribera.

El lunes enviamos los resultados por ebird y todo listo. Una interesante actividad desde casa para aliviar el confinamiento y seguida por cientos de observadores en todo el país.

domingo, abril 19, 2020

Sapiens. De animales a dioses

Título: Sapiens. De animales a dioses
Autor: Yuval Noah Harari
Editorial: Debate
Año: 2016
ISBN: 978-84-9992-622-3



En 2011 el historiador y escritor Yuval Noah Harari publica en hebreo Sapiens. De animales a dioses. Hasta 2014 no aparece la versión en inglés, pero también al español y a más de treinta idiomas. En el 2019, este best seller ya lleva vendidos mñas de diez millones de ejemplares.

El texto repasa la historia de la humanidad desde su aparición hasta la actualidad, de como hemos pasado de ser una especie más surgida de la evolución a cambiar nuestro entorno y el de todo el planeta.

Hace 200 000 años el Homo sapiens era un animal sin importancia aparecido en el continente africano. Durante algún tiempo compartió su existencia con otras especies de Homo, hasta que hace unos 13 000 años se convirtió en el único de su género. En su camino deja atrás milenios de colonización de todo el planeta, acompañados de la extinción de megafauna allí por donde pasa. El gran salto se produjo hace unos 70 000: la revolución cognitiva, que permitió la aparición de un lenguaje nuevo, una comunicación más allá de la que tienen los animales, un lenguaje ficticio... Pero esto lo podemos leer, y mucho más detallado, en cualquier libro de paleotantropología.

Son los siguientes pasos de evolución, evolución cultural y social, los que Harari va desgranando, con pasión y controversia. ¿Han sido todos estos avances positivos? ¿Cómo los hemos alcanzando? ¿Nos los ha transmitido la historia adecuadamente? Aunque el autor hace un repaso completo de estos pasos desde su punto de vista, se deja otros por el camino o los acerca a sus intereses de narración. En cualquier caso suponen una narrativa atractiva y provocadora que puede darnos otro punto de vista no contado muy a menudo.

¿Cuales son estos pasos? La segunda revolución ocurrió hace unos 12 000 años; es la revolución agrícola. Los humanos pasan de ser cazadores-recolectores a domesticar las plantas y animales en su beneficio, lo que lleva a los asentamientos permanentes y a un cambio fundamental. Un cambio que desde su punto de vista supuso una pérdida de calidad de vida. Según el, es el mayor fraude de la historia: fueron este puñado de plantas (trigo, arroz, patatas...) las que domesticaron al hombre y no al revés.

Surgen así en las sociedades numerosas: "el problema [...] es que los humanos evolucionaron durante millones de años en pequeñas bandas de unas pocas decenas de individuos. Los pocos milenios que separan la revolución agrícola de la aparición de ciudades, reinos e imperios no fueron suficientes para permitir la evolución de un instinto de cooperación en masa".

Lo siguiente, como no, es la aparición de los grandes imperios, de las leyes subjetivas (leyes humanas que no están escritas en las leyes de la naturaleza), de los sistemas de comunicación, de la escritura (necesaria para recoger una cantidad de información que ya no cabe en cada uno de los cerebros). Con todo esto se produce una unificación de la humanidad con la aparición de instintos artificiales, basados en la contradicción entre la igualdad y la libertad individual.

¿En qué se basan estas nuevas sociedades? En tres poderes ficticios, en acuerdos entre los participantes de dichas sociedades:
- el imperio
- el dinero
- la religión (incluyendo formas como el capitalismo o el liberalismo)



El siguiente salto se produjo hace unos quinientos años, con la revolución científica. La población desde entonces se ha multiplicado por 14, la totalidad de bienes anuales producidos por la humanidad lo ha hecho por 240 y el consumo de energía por 115. La ciencia (el matrimonio ciencia-imperio/capitalismo) ha sido (es) su trampolín. Pero dentro de este período merece mención especial la revolución industrial, basada en dominar la conversión de energía de unas formas a otras: " ha demostrado [la revolución industrial] una y otra vez que no hay límite a la cantidad de energía que tenemos a nuestra disposición". (Esta afirmación me recuerda a la civilización humana de tipo II y III que Michio Kaku cita en su libro El futuro de la humanidad).

Y el final del libro viene marcado por esta revolución permanente, por el concepto de conciencia humana y la búsqueda de la felicidad, así como de nuestro futuro y una, quizá, segunda revolución cognitiva, una nueva conciencia y un Homo sapiens totalmente diferente. ¿Cuál es el título del epílogo? "El animal que se convirtió en un dios".

Sus planteamientos pueden gustar más o menos puedes opinar que están incompletos o sesgados, que algunas afirmaciones necesitan confirmación... pero desde luego no te va a dejar indiferente. Personalmente pasa a engrosar la estantería de libros a revisar cada poco tiempo.

El éxito de este libro, ha llevado al autor a escribir Homo Deus. Breve historia del mañana, una mirada hacia el futuro ya esbozada en los capítulos finales de Sapiens y lo que es su continuación lógica. Además, está el proyecto de convertirlo en adaptación al cine, dirigida por Ridley Scott y Asif Kapadia como realizador.

Entrevista en tiempos de confinamiento (abril 2020)


Más información
- Comentarios en la Revista GQ.
- Opinión en el Washington Post.

domingo, abril 05, 2020

Monte Faro

Ruta: Monte Faro
Longitud: 14,4 km
Duración: 4,5 horas
Tipo de ruta: circular
Desnivel positivo acumulado: 505 m
Dificultad: baja


Cada quince de agosto y ocho de septiembre se repite la rutina. Entre cinco y diez mil personas se congregan en el Monte Faro para ver y venerar la efigie de la Virgen, que es subida a la ermita desde la iglesia de Requeixo, a unos tres kilómetros en línea recta, donde permanece todo el año. Todo un espectáculo de fervor religioso y recaudación económica, teniendo en cuenta la cantidad de billetes que acaban prendidos en su vestido.

Pero Monte Faro tiene otros atractivos, sobre todo naturales y paisajísticos. La Serra do Faro forma parte de la Dorsal Galega. Está formada por una serie de elevaciones que rondan los mil metros, en dirección NE-SO. Su punto más alto es el Monte Faro, con 1181 metros de altitud, que divide a los concellos de Rodeiro (Pontevedra) y Chantada (Lugo). Representa también el punto más alto de la provincia de Pontevedra, por lo que supone un fantástico mirador sobre el paisaje gallego, especialmente en dirección sureste. A esto hay que sumarle su interés patrimonial con un gran número de mámoas. Precisamente de este aspecto arqueológico deriva un estudio en el que se recoge que éste es el punto más visible de toda Galicia.

A nivel natural, forma parte de la red de espacios protegidos gallegos como Zona de Especial Protección dos Valores Naturais, es Zona de Especial Conservación de la Red Natura 2000 europea y es área prioritaria de avifauna amenazada. Entre sus hábitats destacan las áreas de matorral y vegetación de afloramientos graníticos, junto con bosques (carballeiras) de roble y melojo.

Así que el lugar se merecía una ruta, saliéndonos de la carretera principal por la que se puede acceder tanto al mirador como a la ermita. Había que cruzar el bosque.


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Acceso al inicio de ruta

La ruta se realiza integramente por la provincia de Lugo, excepto en el vértice geodésico, que pertenece a Pontevedra. Desde Rodeiro (capital municipal) tomamos la PO-533 hasta Trasulfe y nos desviamos a la derecha (Monte Faro, Loureiro). Seguimos las indicaciones de Monte Faro y la pista se estrecha. Esta carretera nos llevaría hasta el mirador, pero a unos 5 km de Trasulfe nos desviamos a la izquierda, por el Camiño de Inverno (de Santiago) en dirección a Caibe (parroquia de Requeixo). Cruzado el pueblo (en su extremo oeste) empezaremos la ruta.


Desde Caibe hasta Monte Faro.

Caibe se encuentra a unos 700 m sobre el nivel del mar, por lo que tendremos que ascender casi 500 en algo menos de 6 km, lo que nos hace prever un fuerte desnivel. Una pista de tierra entre prados y setos naturales nos lleva a ver al fondo los aerogeneradores, por encima de un bosque. Cruzamos el Rego das Bergadiñas y comienza la subida, en paralelo al arroyo, que está desbordado y deja correr el agua por el camino, en ocasiones bastante cerrado y pedregoso.

El sendero se adentra en un bosque de carballo y cerquiño, cada vez más impresionante. Empiezan a oirse cantar las aves forestales y se dejan ver con bastante facilidad, por lo que hacemos paradas continuas: herrerillo y herrerillo capuchino, carbonero común y garrapinos, mito, trepador, arrendajo. Las ramas se muestran cubiertas de liquen.

El camino pega un giro brusco a la izquierda y otro a la derecha, para retomar el ascenso continuo. En este momento está muy cerrado de vegetación y, aunque se pasa, hay que tomarlo con calma y cuidado. Al llegar a los 950 m de altitud, el bosque comienza a dejar paso al matorral, comenzado con los brezos y las escobas. El paisaje empieza a abrirse y vemos los aerogeneradores del parque eólico. Los últimos 150 m de desnivel los salvamos a través de un cortafuegos pedregoso muy empinado, ya en la zona de los afloramientos de granito. Ya podemos ver el mirador.







Monte Faro y la ermita

El punto más alto, donde se encuentra el vértice geodésico, se ha construido un mirador de piedra, con zonas de balcón para observar el paisaje hacia el SE, que queda libre de obstáculos. Destaca el edificio de control del parque eólico Faro-Farelo, acristalado, que según la declaración de impacto ambiental del 2002, incluirá un centro de divulgación (?) y paneles informativos (que sí que podemos ver), y una torre de vigilancia forestal. Por supuesto, aquí se encuentra el vértice geodésico.

El paisaje se abre especialmente hacia el sureste, hacia Chantada y Carballedo. Gran parte de lo que observamos es un mosaico típico de prados y cultivos entrelazados por pequeños bosquete autóctonos. Hacia la vertiente noroeste, los monocultivos de pino cierran las vistas. Hacia el noreste la pista asfaltada lleva a la ermita de Nosa Señora do Faro, reformada en los siglos XVII y XVIII sobre un templo anterior, posible lugar de cultos paganos e incluso restos prehistóricos. Alrededor de la ermita se sitúan monolitos, via crucis (el Camino de la Virgen) y caminos empedrados.

Por esta cima pasa el Camiño de Inverno de Santiago, alternativa tradicional de los caminantes que durante la época más dura del año no podían cruzar por O Cebreiro. en su etapa entre Chantada y Rodeiro, y el PR-G 7, sendero Rota do Faro que recorre los puntos más significativos de la Serra do Faro.









Monte Faro-Caibe

El regreso lo hacemos alternando los caminos. Comenzamos bajando por el camino empedrado de la Fuente de la Virgen hasta la carretera, rodeando el monte y bajando en paralelo al rego de Bragadiñas (nombre según el mapa del IGN, muy parecido al arroyo que encontramos al inicio, Bergadiñas, ambos nacen en las laderas del Faro) para observar el paisaje de este lado. Tras avanzar 1,5 km retomamos un breve tramo del Camiño de Inverno hasta el área de descanso de Chan de Seixas. Aquí nos desviamos a la derecha, fuera de la carretera para continuar.

Entramos de nuevo en zona de bosque, por caminos de tractor y alguna corredoira rodeados de robles y antiguos muros de piedra. De nuevo nos lo tomamos con calma a la vista de los herrerillos y trepadores que salen a nuestro paso. Acabamos el camino de nuevo en Caibe, cruzamos el pueblo y damos por terminada la ruta con una agradable charla con una señora del lugar que nos cuenta sus andanzas y las de sus hijos, en un aldea, como tantas otras, en agravante despoblación.






Enlace al álbum de fotos

Más información:
- Ficha del espacio natural den la Dirección Xeral de Conservación da Natureza.
- Ficha del vértice geodésico.
- Etapa del Camiño de Inverno.
- Ficha del sendero PR-G 7.
- Sobre la romería, en este documento.