sábado, marzo 04, 2017

Entre Dobres y Bárago, un paseo por la Liébana

Ruta: Dobres-Bárago (Vega de Liébana, Cantabria)
Longitud: 5,2 km
Duración: 2 horas
Tipo de ruta: ida
Desnivel positivo acumulado: 287 m
Dificultad: fácil

En el entorno del Parque Nacional de los Picos de Europa existen multitud de pequeños lugares en los que hacer rutas de senderismo sin necesidad de meternos en la alta montaña de los tres macizos principales. Nos salimos en este caso del Parque, pero seguimos en la Zona de Especial Conservación de la Red Natura 2000.


Dobres es un lugar con historia, citado ya en el siglo X, mientras que Cucayo aparece como un barrio del anterior en el siglo XII. Son parte importante de la comarca de Liébana, como tantos otros pueblos aún bien conservados en la montaña. Durante siglos se mantuvieron aislados, hasta que en 1946 comienzan las obras de los dos túneles, que durarían tres años, y supondrían su principal vía de comunicación.

Bárago será nuestro destino, pero también el inicio para subir Las Retuertas en coche. Llegamos a Bárago desde La Vega, por la CA-894. Desde aquí la carretera asciende en impresionantes curvas por la ladera noreste de la Peña de la Hoz. Cruzamos el segundo de los túneles y comenzamos a caminar desde el mirador. Es obligada una parada previa, para situarnos y para admirar el paisaje entre escarpadas rocas calizas.


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Tramo 1, Cucayo

Desde la salida del túnel seguimos la carretera en dirección Cucayo. A nuestra espalda va quedando la impresionante mole de la Peña de la Hoz (1386 m) que tendremos a la vista durante toda la ruta. En seguida nos encontramos con Dobres a nuestra derecha y la iglesia de San Mamés en primer término. Seguimos la carretera, o el camino paralelo hasta entrar en Cucayo por su parte alta. Varios paneles y carteles nos informan de las diferentes opciones. Bajamos a la derecha y cruzamos Cucayo. Vale la pena pararse un poco en este barrio, declarado (junto con Dobres) Conjunto Histórico por su estado de conservación.




Tramo 2, bosques

Dejamos atrás el pueblo echando un vistazo a la iglesia y giramos para pasar el puente sobre el río Frío. Seguimos la pista de tierra en ligero ascenso por la ladera de la Peña de las Ánimas, que queda a nuestra derecha, una mole caliza de 1039 m. Entramos en los bosques de roble, con una gran riqueza en flora en fauna. Estamos en zona de osos, donde es frecuente encontrarnos con jabalíes o ardillas. Mirando al cielo distinguiremos buitre leonado o alimoche. Hacia abajo tenemos vistas del valle y los prados de siega.



Tramo 3, las Retuertas

Rodeamos la Peña y nos encontramos en el collado de las Ánimas. Toca un descenso serpenteante e intenso por las Retuertas, en algunos tramos empedrado. Antiguamente este era el camino que unía Bárago y Cucayo, difícil y fatigoso. Salvamos un desnivel de casi doscientos metros hasta alzanzar la orilla del río Entreovejas, afluente del Frío, con saltos de agua entre las rocas. Durante la bajada las vistas a las formaciones calizas son espectaculares. Seguimos el camino y cruzamos el río.




Tramo 4, Bárago

El camino se va haciendo cada vez más ancho hasta transformarse en una pista que discurre entre padros y fincas hasta alcanzar la zona alta de Bárago. Nos despedimos de los robles, chopos o fresnos, para cambiarlos por frutales. Pasamos junto al cementerio y rematamos el camino a la altura de la iglesia parroquial.





Una ruta corta, pero intensa con paisajes espectaculares y la posibilidad de observar una gran variedad de flora y fauna en un entorno (natural y rural) maravillosamente conservado.

- Enlace al álbum de fotos.

Más información:
- Sobre el pueblo de Dobres.
- La ruta en VegadeLiebana.com.
- Una ruta más completa en Wikiloc.

miércoles, enero 25, 2017

Torres do Allo


Nos situamos en la primera mitad del siglo XV. En este lugar quedaban los restos de una fortaleza que los Reyes Católicos mandaran destruír. Sobre ellos, el hidalgo Gomes de Rioboo Villadefrancos hizo construir este pazo. La familia, vasallos de los poderosos condes de Altamira, procedía de la cercana Torre da Penela (Cabana de Bergantiños). Alonso Gómez (nacido en 1460) fue el primer señor do Allo.

Originalmente constaba de una sola torre, a la que posteriormente, en la segunda mitad del siglo XVII, se le añadieron el cuerpo central y la torre sur. Poco a poco, a lo largo del tiempo se irían añadiendo (y suprimiendo) elementos: el jardín, los hornos, la fuente...

A finales del XIX empieza a escribirse el último párrafo de su historia. A la muerte de Nicolás María Rui-Gomes Rioboo, su viuda se casó en 1869 con Vícotr López Seoane, uno de los primeros y más importantes naturalistas gallegos. Ya en el siglo XX la familia se trasladó a A Coruña, con lo que la propiedad estuvo ocupado sólo por la servidumbre hasta 1950 en que quedó en abandono. La Diputación de A Coruña llegó a un acuerdo con la familia López-Rioboo en 1998 para su compra y recuperación. En 2005 se abre al público.




El acceso a las Torres se realiza desde la AC-552 por una avenida entre plátanos y carballos, dejando a la derecha la iglesia de San Pedro do Allo, del siglo XVI, mandada construir por el señor de las Torres. La construcción, de estilo renacentista, es un pazo, quizás originalmente el más antiguo de Galicia. Está rodeado por una muralla en la que se abre el paso a la vivienda, dejando en el exterior los hórreos.

El cuerpo principal es rectangular con dos pisos. En cada extremo dispone de una torre de planta cuadrada, de tres pisos. La norte es más antigua, de finales del XV, protorrenacentista, mientras que el resto del conjunto es más moderno (s XVII), siguiendo el estilo original. Es en las torres donde se encuentran los ornamentos góticos más llamativos: decoración vegetal, escudos, gárgolas, saeteras en cruz, balcones, etc.

Con su recuperación, actualmente está convertida en museo-centro de interpretación. En su interior, si tienes la suerte que te reciba una buena guía, te contarán con detalle las características e historias de las Torres. Y si pones un poco de interés, podrás conocer detalles curiosos e interesantes. Al recorrer las distintas estancias, nos encontramos con diferentes elementos expositivos (algunos acertados, otros no tanto) sobre temas diferentes como artesanía de olería, la vida en la casa tradicional, genealogía de la familia, herramientas del campo, elementos arquitectónicos de la Torre, el paisaje del entorno...

Una vez acabada la visita al pazo, vale la pena un paseo por el huerto trasero o por la carballeira cercana con la fuente de San Ramón.







En la web de turismo de Zas puedes encontrar información de contacto y los horarios de visita.

- Álbum de fotos: enlace.

- Vídeo de la Diputación de A Coruña:



Más información:
- Web de Turismo de Zas.
- Más historia en el blog Volviendo la vista atrás.
- Reseña en la web Galiciamáxica.
- Breve biografía de Víctor López Seoane en el Instituto José Cornide y en la web de los Museos Científicos Coruñeses.
- Vídeo de la Deputación de A Coruña.

martes, enero 10, 2017

VII Orientación Nocturna Casa de Sixto

Actividad: Carrera de orientación nocturna "VII Orientación Nocturna Casa de Sixto".
Fecha: 08/01/2017.
Recorrido: medio (no competitivo): 12 balizas, 5 km (previstos).
Lugar: montes de Sas (concello de Paderne).
Organiza: Gallaecia Raid.


Este año si. Por fin, en la VII edición, pudimos apuntarnos a una prueba en la que teníamos ganas de probar. Se trata de una carrera de orientación nocturna organizada por Gallaecia Raid en los montes de Paderne, en el lugar de Sas, tomando como centro de actividad la casa de turismo rural Casa de Sixto.

Había la posibilidad de tres recorridos: infantil (2 km), medio (5 km, para adultos o menores acompañados) y largo (11 km). Para probar nos apuntamos al recorrido medio que tenía una distancia aproximada prevista de 5 km. Aunque este recorrido no era competitivo, nos lo tomamos como una prueba de lo que podríamos hacer. La modalidad era "score": un tiempo determinado en el que hay que picar el mayor número de balizas en el orden que elijas para entrar antes del cierre de meta (o lo antes posible).

Nos pusimos como objetivo inicial disfrutar de la noche aprendiendo sobre este deporte. Como objetivo secundario teníamos encontrar todas las balizas, independientemente del tiempo que nos llevara.

Llegamos a Casa de Sixto con tiempo de sobra. Nos acercamos a la caseta que hacía funciones de oficina y recogimos nuestras tarjetas de control. De vuelta al coche nos dedicamos a prepararnos: ropa de abrigo (pero para correr), las frontales, móvil... Todo listo. Unos minutos de descanso y a la salida.

19:15. Estamos en la salida para ver la salida de los participantes en el recorrido largo (unos 100 participantes) y escuchar los consejos y normas de la organización. Ya es noche completa y no debe haber más de 4º C



19:30. Salida. Nos situamos al fondo del pelotón de los 230 participantes. A la hora de la salida nos dan el mapa y comenzamos. Situación inicial: algo más de 5 km, 12 balizas, muchos participantes... Decidimos salir con calma e ir adelantando en los tramos que podamos correr. A la vista que todos van hacia la primera baliza, decidimos cambiar hacia la segunda. Después de cinco minutos de seguir al pelotón y equivocarnos por ir detrás del mogollón, preferimos equivocarnos por nosotros mismos. Encontramos la baliza 2 y tenemos que hacer cola para picar. Volvemos a la carretera. Pasamos de largo el cruce adecuado, volvemos atrás, trepamos con ayuda de las cuerdas y picamos la baliza 3. Al otro lado de la carretera cruzamos el regatillo y vamos contracorriente de la gente para picar la baliza 1.


20:00. Vamos más lentos de lo que creíamos, pero de momento no somos conscientes. Camino de la 4 nos equivocamos otra vez, pero en seguida retomamos y nos unimos a un grupo hasta picar la baliza 4. La siguiente está muy cerca y decidimos ir campo a través ya que el terreno parece fácil de caminar. Encontramos la baliza 5 y atajamos hasta la carretera. Ahora podemos correr con tranquilidad: pista asfaltada y poca gente. Encontramos la baliza 6 a la primera y retomamos nuestros pasos por la carretera. Ahora corremos bien. Por la prisas, en un error de lectura del mapa nos equivocamos de camino y perdemos un buen rato. Al segundo intento aparece la baliza 7. Otro error absurdo y tenemos que dar un rodeo amplio para encontrar la baliza 8. Ya nos damos cuenta que haremos bastante más de seis kilómetros. De vuelta al camino principal, no nos queda otra que forzar la carrera.



20:30. La baliza 9 aparece con facilidad. Ya estamos de vuelta en el pueblo de Sas, pero se hace tarde y faltan tres balizas. Lo hablamos y decidimos ir a por todas aunque nos pasemos de tiempo. Aquí nos juntamos con unos compañeros con los que haremos el resto del trayecto. Cruzamos el pueblo y encontramos bien la baliza 10. ¡Sólo quedan dos! Camino de la once, nos encontramos con una fuerte subida que se nos hace interminable. Y tanto, como que nos pasamos el cruce adecuado. Parece imposible llegar a tiempo ya. Tomamos un cruce a la derecha con dudas de si será el correcto. Acertamos.

21:00. Nos queda menos de un cuarto de hora. Encontramos la baliza 11, la picamos y a correr. Por suerte ahora es todo cuesta abajo y no tiene más complicaciones de orientación. Ya no miramos el reloj. Picamos la baliza 12, llegando del lado contrario a la mayoría de la gente. Nos tiramos cuesta abajo como locos para hacer el último medio kilómetro. Llegamos a meta y entregamos nuestra tarjeta. Salimos y se escucha por megafonía que falta un minuto para el cierre. ¡Está hecho! No era competitivo, pero nos hemos emocionado al llegar en tiempo y con las doce balizas picadas.



Como fin de fiesta un poco de charla con los compañeros, animar a los que aún están llegando y una estupenda tapa de callos que con este frío sienta de vicio. Y aunque el puesto era lo de menos, al final siempre te queda el gusanillo de mirar la clasificación: 29º y 30º de la clasificación masculina, con tiempos de 1h 42m 44s y 1h 42m 47s para recorrer casi 9 km y demostrar que hicimos mucho, mucho de más por no saber orientarnos ;)




Gracias a los organizadores Gallaecia Raid que han preparado una fiesta de orientación fantástica, con cada cosa en su sitio, cuidando a los participantes y cuidando de todos los detalles. Con nosotros han ganado unos nuevos adeptos. Una experiencia recomendada para todas las edades.

(Fotos: voluntarios de Gallaecia Raid)

domingo, diciembre 04, 2016

El rusco (Ruscus aculeatus) o xilbarbeira

Nombre/Nome: Rusco, Xilbarbeira
Especie: Ruscus aculeatus
Familia: Liliaceae
Orden: Liliales
Clase: Liliopsida
División: Magnoliophyta



En otoño o invierno es frecuente encontrarnos con estas bayas rojas en nuestros paseos por bosques y orillas de río. Es difícil darle un nombre común a esta planta para la que www.anthos.es recoge más de doscientos nombres en las distintas lenguas de la Península Ibérica. El más usado es rusco o brusco, mientras que en Galicia se le da nombres como xilbarbeira, xilbarda, azoutacristos o rascacús entre los más habituales. Son frecuentes también las referencias al acebo (acebillo, acebo menor, etc.) por el parecido de los frutos en ambas plantas, aunque en cuanto te fijas un poco las diferencias son evidentes.

Estamos ante un arbusto que se yergue entre diez y cien centímetros. Los tallos crecen agrupados, erectos y rígidos, muy ramificados en la parte superior y desnudos en la inferior. Las hojas son muy pequeñas y escuamiformes, que pasan desapercibidas. Y aquí radica una de sus curiosidades. Lo que aparentemente son hojas, en realidad son cladodios, es decir, prolongaciones del tallo aplanadas y laminares con función clorofílica (o sea, verdes) y que realizan el mismo trabajo que verdaderas hojas. En el caso del rusco, estos cladodios son ovados o lanceolados y acabados en una espina dura, puntante.


Que los cladodios no son hojas queda evidente cuando, entre abril y agosto, aparecen las flores. Estas se sitúan precisamente en el "envés" (cara adaxial) de esas falsas hojas, o lo que es lo mismo, en el tallo transformado. Son arbustos habitualmente dioicos: las flores masculinas y las femeninas están en diferentes plantas. Estas flores son muy pequeñas, poco llamativas, con los tépalos (no se diferencian corola y cáliz) verde oscuros. El fruto, que se puede observar en la planta aún en el invierno, es una baya roja, de algo menos de dos centímetros de diámetro y con hasta cuatro semillas en su interior.

Precisamente por sus frutos es una planta que se utiliza como adorno en invierno, en época de Navidad, al igual que se hace con el acebo. Es por eso que en muchas comunidades su recolección y aprovechamiento está regulado. Pero no es su único uso. De su rizoma se extrae (entre otras saponinas) la ruscogenina, con múltiples aplicaciones en medicina natural: como diurético, contra la mala circulación venosa, alivio de las piernas cansadas y varices... Pero cuidado, los frutos pueden producir intoxicaciones produciendo vómitos, diarreas y hemólisis.




Ficha en Flora Iberica
A continuación reproducimos los nombre que figuran en Anthos.

Castellano: acebillo (2), acebo menor, acebo pequeño, achibarba, albernera (3), albricias, archibarba, areola, argallúa, arrayán (2), arrayán morisco (7), arrayán salvaje (6), arrayán silvestre, arriján brusco, bruco (2), brujo, brusay, brusco (34), brusco con aguijones, bruso, bucharreta (2), capio, capios (2), carrasco, carrasco bravío, carrasquilla (4), cegueras, chibarba, chubarba, chumbarba (3), chumbarda (2), churbarba (2), chusbarba (3), coral, cornicabra (2), escobina (3), escobizo, espinagato, espinagato verde, garapincho, garceran, gatzeran, gibalbeira, gilbarbera (4), hierba de los ratones (2), hoja de palma, jusbarba (6), jusbarda, lapiceros, mesquita, mirto de los judíos, mirto espinoso, orusco, palmas (2), pequeño acebo (2), ramo de las guindas, ramos, rascacú, rusco (36), ruscus, sardonera, sardonilla, taponera, vara de San José (2), varita de San José, verdenace (4), yusbarba (2), zaquemí, zaquenú. Altoaragonés: bergabuxo, boix marí, brusco, bucheta, bucho marino, buixo marino, bujarreta, buxardina, buxareta, buxarreta, buxeta, buxo marino, ramilletes. Aragonés: boix marí, brusco (2), bucheta (3), bucho marino, buixo marino, bujarreta, buxardina, buxareta, buxarreta (2), buxeta (2), mata marina, ramilletes, rusco (2), zaquemí. Bable: capios, cardos, carrasco, carrascu (2), escobos.

Catalán: bois mari, bois mascle, boix marí (4), boix mascle (4), brusc (6), brusca (2), búfal, búfol (2), cirer de Betlem, cirerer de Betlem (4), cirerer de Bon Pastor, cirerer del bon Pastor, cireretes de Betlem, cireretes del bon Pastor, cireretes guindes, datzerà (2), gallagans, gallaranc, gallarancs, gallarans, gallaret, galleran (2), galleranc, galseran, galserá, galzeran (10), gaons, gatserant, gatzeranc, gavons, gazerans, guindes del Bon Pastor (2), guindes del bon Pastor, herba de l'erisipela, herba de l´erisipela, herba de sant Bonifaci, herba erisipelera (2), llorer bord (2), mata-aranyes (2), mataaranyes, picaaranyes, rusc. Mallorquín : broix, brusc (2), brusch, cirerer de Betlem (3), cirerer del Bon Pastor, cirereras del bon pastor, cireretas de Betlem, cireretas del Bon-Pastó, cireretas guingas (2), cireretes, cireretes del Bon Pastor, cireretes guingues, guinges del bon Pastor, guingues, guingues del Bon Pastor. Valenciano: brusc, brusc punchen, brusco, cuetes de tro , galceran, galzerán, gamó tronaor , gassarà , gasserà, herba disipelera, rusc , rusco.

Gallego : azevinho-menor (2), azoutacristos (4), bailoba, baioba (2), bayoba (3), brusca (2), carrasca, cepeded, erva-dos-vasculhos (2), escobas (2), escudeixo (3), esvarda (3), gibalbeira (2), gilbalbeira, gilbarbeira (6), gilbarbera, gilbarda, gilbardeira (3), jardiña, melquita (2), mesquita (4), mesquito, metquita (3), mezquita (2), mosquitos, orusco, picaceira (2), picanceira (5), picantel (4), rascacú (2), rusco, sardoniella, silbarda (5), silbardo, silbarro, silmalbeira, silvarbeira, silvarda (2), silvardo, simalboira (2), uvas de can (2), uvas do can (3), xarda (5), xardeira (3), xardina, xardiña (2), xenxibarbeira, xibalbeira (4), xibarbeira (4), xibarda (2), xilbarba, xilbarbeira (5), xilbarda (3), xilbardeira (4), ximalbeira.

Euskera: arkasahatsa (2), basarragan, basarragana, basarrayana, beharri-belarr, beharri-belharr (2), belarri-belar, erkasahatsa, erkatza (2), errats (2), erratz (4), erratz-latz (2), erratza (3), giñarra (2), guiñarrea, idulentzi (2), ispelko.

Portugués : azevinho-menor (2), bayoba (2), chusbarqueira, erva dos vasculhos, erva-dos-vasculhos (4), esfolinhadeira, gibalbeira (2), gibardeira, gilbarbeira (5), gilbarbeiro, gilbardeira (5), herva dos vasculhos, jilbarbeira, mesquita, metquita, picanceira, picantel, silbarda, uvas de can, xarda, xardiña, xibalbeira, xibarbeira, xilbarbeira, xilbarda, xilbardeira.



Más información:
- Ficha pdf del Ruscus aculeatus en Flora Ibérica.
- Asturnatura.
- Sistema de información sobre las plantas de España, Anthos.
- Botanical on-line.


lunes, noviembre 21, 2016

De verdes a la presa de Corcoesto siguiendo el Anllóns

Ruta: Río Anllóns, entre Verdes y presa de Corcoesto
Longitud: 7,7 km (ida y vuelta)
Duración: 3 horas
Tipo de ruta: ida-vuelta
Desnivel positivo acumulado: 70 m
Dificultad: fácil

El refugio de Verdes (concello de Coristanco) es un lugar habitual de entorno natural para un agradable día de campo. Se encuentra situado a orillas del Anllóns, río que desde ya antes de Carballo y hasta su desembocadura está integrado en el espacio natural protegido bajo el nombre "Río Anllóns" (LIC, ZEC), con un total de 162 ha, todas ellas en una estrecha franja fluvial.

En Verdes, el Anllóns se deshace en varia corrientes que separan islotes. Esto se debe a una curiosidad geológica: un lecho del río de roca metamórfica (gneis) perpendicular a su curso. Este lugar fue tradicionalmente aprovechado para instalar hasta quince molinos de río, algunos de los cuales están actualmente recuperados. El entorno se completa con puentes, bancos y mesas, senderos... que hacen de este lugar un punto de visita de mucha gente en momentos concretos del año, sobre todo en verano. En caso de ir uno de estos días, debemos tener prever donde dejar el coche, ya que se producen atascos en el último tramo de carretera.

Esta ruta es un tramo (en ida y vuelta) de otra más completa que enlaza Verdes con la desembocadura del Anllóns en Ponteceso, formando la ría de Corme.


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Inicio y tramo de ida.

Comenzamos la ruta en el propio lugar de Verdes, recorriendo los "islotes" a través de los puentes y visitando los molinos. Nos situamos en la orilla izquierda del Anllóns, en el molino más al norte, el grande. Por detrás de él, tras cruzar un pequeño puente, sale un camino paralelo al curso del río.




La senda discurre entre el bosque de ribera, en el que domina el aliso, acompañado de carballos, fresnos, avellanos, arraclanes... Estes tramo es una delicia para los sentidos, con el frescor de la fraga y el correr del agua. En algunos momentos, pequeños pinares interrumpen el bosque de hoja caduca y nos dan la oportunidad de observar diferentes especies de pájaros. No te pierdas los carboneros, mosquiteros, arrendajos o el sonido de algún picapinos. En algunas zonas incluso tendremos que caminar por las rocas que delimitan el propio cauce.



En unos 2 km, tras pasar una zona de pastos, llegamos al puente de Ponte Dona, un paso en el que cambiamos de orilla, con lo que pasamos al concello de Ponteceso. Pondal cita este puente en su obra "Queixume dos pinos", junto a otros lugares del entorno como Verdes, Corcoesto o Santa Baia. Fue restaurado en 2012, dos años después de las inundaciones. Nuestra opción es continuar por la orilla del río, junto a los prados y cruzar por debajo de la carretera. Mala elección. Un poco más adelante el camino prácticamente desaparece entre el maizal primero y entre los matorrales después. Por fin casi un kilómetro después volvemos a encontrar la senda despejada, al pie de unas ruinas.

En esta zona ya empieza a notarse en el cauce los efectos de la presa: el río se hace más ancho, las aguas van más calmas y la vegetación de la orilla se hace espesa. Al otro lado, observamos la construcción de la capilla de Santa Mariña. Tras una pronunciada curva, el camino comienza a ascender, pero nos fijamos en una piedra con una flecha roja, desgastada, que señala hacia la izquierda. Es el desvío hacia la presa, en medio del bosque y sin apenas camino.

Llegamos al pie de la pequeña presa, que embalsa todo el cauce del Anllóns. Es la captación de agua para la central hidroeléctrica de Corcoesto, construida en 1990 en el ayuntamiento de Cabana de Bergantiños. Vale la pena detenerse un momento en este lugar. A pesar de la presa, el sitio tiene sus encantos: el agua fluyendo en cascadas por las gradas, la vegetación asomando, las libélulas revoloteando arriba y abajo...

Aquí acaba nuestra ruta, pero aún toca volver.





Tramo de vuelta.

Deshacemos lo andado hasta el camino principal y nos entretenemos con la búsqueda de un caché (geocaching) en el que depositamos un compañero viajero, el travel bug "Derek the dolphin", traido desde Santillana del Mar (Cantabria).

Para evitar el paso del maizal y los prados seguimos, a partir de las ruinas, una pista forestal paralela al río que nos lleva rápidamente hasta la carretera y desde aquí, de frente y bordeando una casa, hasta volver a Ponte Dona y deshacer lo andado, disfrutando de cada rincón del río y del bosque.





Más información:
- Espacio natural protegido en la web de la Consellería.
- Información de la ruta completa en la web de Caracochas.