martes, enero 10, 2017

VII Orientación Nocturna Casa de Sixto

Actividad: Carrera de orientación nocturna "VII Orientación Nocturna Casa de Sixto".
Fecha: 08/01/2017.
Recorrido: medio (no competitivo): 12 balizas, 5 km (previstos).
Lugar: montes de Sas (concello de Paderne).
Organiza: Gallaecia Raid.


Este año si. Por fin, en la VII edición, pudimos apuntarnos a una prueba en la que teníamos ganas de probar. Se trata de una carrera de orientación nocturna organizada por Gallaecia Raid en los montes de Paderne, en el lugar de Sas, tomando como centro de actividad la casa de turismo rural Casa de Sixto.

Había la posibilidad de tres recorridos: infantil (2 km), medio (5 km, para adultos o menores acompañados) y largo (11 km). Para probar nos apuntamos al recorrido medio que tenía una distancia aproximada prevista de 5 km. Aunque este recorrido no era competitivo, nos lo tomamos como una prueba de lo que podríamos hacer. La modalidad era "score": un tiempo determinado en el que hay que picar el mayor número de balizas en el orden que elijas para entrar antes del cierre de meta (o lo antes posible).

Nos pusimos como objetivo inicial disfrutar de la noche aprendiendo sobre este deporte. Como objetivo secundario teníamos encontrar todas las balizas, independientemente del tiempo que nos llevara.

Llegamos a Casa de Sixto con tiempo de sobra. Nos acercamos a la caseta que hacía funciones de oficina y recogimos nuestras tarjetas de control. De vuelta al coche nos dedicamos a prepararnos: ropa de abrigo (pero para correr), las frontales, móvil... Todo listo. Unos minutos de descanso y a la salida.

19:15. Estamos en la salida para ver la salida de los participantes en el recorrido largo (unos 100 participantes) y escuchar los consejos y normas de la organización. Ya es noche completa y no debe haber más de 4º C



19:30. Salida. Nos situamos al fondo del pelotón de los 230 participantes. A la hora de la salida nos dan el mapa y comenzamos. Situación inicial: algo más de 5 km, 12 balizas, muchos participantes... Decidimos salir con calma e ir adelantando en los tramos que podamos correr. A la vista que todos van hacia la primera baliza, decidimos cambiar hacia la segunda. Después de cinco minutos de seguir al pelotón y equivocarnos por ir detrás del mogollón, preferimos equivocarnos por nosotros mismos. Encontramos la baliza 2 y tenemos que hacer cola para picar. Volvemos a la carretera. Pasamos de largo el cruce adecuado, volvemos atrás, trepamos con ayuda de las cuerdas y picamos la baliza 3. Al otro lado de la carretera cruzamos el regatillo y vamos contracorriente de la gente para picar la baliza 1.


20:00. Vamos más lentos de lo que creíamos, pero de momento no somos conscientes. Camino de la 4 nos equivocamos otra vez, pero en seguida retomamos y nos unimos a un grupo hasta picar la baliza 4. La siguiente está muy cerca y decidimos ir campo a través ya que el terreno parece fácil de caminar. Encontramos la baliza 5 y atajamos hasta la carretera. Ahora podemos correr con tranquilidad: pista asfaltada y poca gente. Encontramos la baliza 6 a la primera y retomamos nuestros pasos por la carretera. Ahora corremos bien. Por la prisas, en un error de lectura del mapa nos equivocamos de camino y perdemos un buen rato. Al segundo intento aparece la baliza 7. Otro error absurdo y tenemos que dar un rodeo amplio para encontrar la baliza 8. Ya nos damos cuenta que haremos bastante más de seis kilómetros. De vuelta al camino principal, no nos queda otra que forzar la carrera.



20:30. La baliza 9 aparece con facilidad. Ya estamos de vuelta en el pueblo de Sas, pero se hace tarde y faltan tres balizas. Lo hablamos y decidimos ir a por todas aunque nos pasemos de tiempo. Aquí nos juntamos con unos compañeros con los que haremos el resto del trayecto. Cruzamos el pueblo y encontramos bien la baliza 10. ¡Sólo quedan dos! Camino de la once, nos encontramos con una fuerte subida que se nos hace interminable. Y tanto, como que nos pasamos el cruce adecuado. Parece imposible llegar a tiempo ya. Tomamos un cruce a la derecha con dudas de si será el correcto. Acertamos.

21:00. Nos queda menos de un cuarto de hora. Encontramos la baliza 11, la picamos y a correr. Por suerte ahora es todo cuesta abajo y no tiene más complicaciones de orientación. Ya no miramos el reloj. Picamos la baliza 12, llegando del lado contrario a la mayoría de la gente. Nos tiramos cuesta abajo como locos para hacer el último medio kilómetro. Llegamos a meta y entregamos nuestra tarjeta. Salimos y se escucha por megafonía que falta un minuto para el cierre. ¡Está hecho! No era competitivo, pero nos hemos emocionado al llegar en tiempo y con las doce balizas picadas.



Como fin de fiesta un poco de charla con los compañeros, animar a los que aún están llegando y una estupenda tapa de callos que con este frío sienta de vicio. Y aunque el puesto era lo de menos, al final siempre te queda el gusanillo de mirar la clasificación: 29º y 30º de la clasificación masculina, con tiempos de 1h 42m 44s y 1h 42m 47s para recorrer casi 9 km y demostrar que hicimos mucho, mucho de más por no saber orientarnos ;)




Gracias a los organizadores Gallaecia Raid que han preparado una fiesta de orientación fantástica, con cada cosa en su sitio, cuidando a los participantes y cuidando de todos los detalles. Con nosotros han ganado unos nuevos adeptos. Una experiencia recomendada para todas las edades.

(Fotos: voluntarios de Gallaecia Raid)

domingo, diciembre 04, 2016

El rusco (Ruscus aculeatus) o xilbarbeira

Nombre/Nome: Rusco, Xilbarbeira
Especie: Ruscus aculeatus
Familia: Liliaceae
Orden: Liliales
Clase: Liliopsida
División: Magnoliophyta



En otoño o invierno es frecuente encontrarnos con estas bayas rojas en nuestros paseos por bosques y orillas de río. Es difícil darle un nombre común a esta planta para la que www.anthos.es recoge más de doscientos nombres en las distintas lenguas de la Península Ibérica. El más usado es rusco o brusco, mientras que en Galicia se le da nombres como xilbarbeira, xilbarda, azoutacristos o rascacús entre los más habituales. Son frecuentes también las referencias al acebo (acebillo, acebo menor, etc.) por el parecido de los frutos en ambas plantas, aunque en cuanto te fijas un poco las diferencias son evidentes.

Estamos ante un arbusto que se yergue entre diez y cien centímetros. Los tallos crecen agrupados, erectos y rígidos, muy ramificados en la parte superior y desnudos en la inferior. Las hojas son muy pequeñas y escuamiformes, que pasan desapercibidas. Y aquí radica una de sus curiosidades. Lo que aparentemente son hojas, en realidad son cladodios, es decir, prolongaciones del tallo aplanadas y laminares con función clorofílica (o sea, verdes) y que realizan el mismo trabajo que verdaderas hojas. En el caso del rusco, estos cladodios son ovados o lanceolados y acabados en una espina dura, puntante.


Que los cladodios no son hojas queda evidente cuando, entre abril y agosto, aparecen las flores. Estas se sitúan precisamente en el "envés" (cara adaxial) de esas falsas hojas, o lo que es lo mismo, en el tallo transformado. Son arbustos habitualmente dioicos: las flores masculinas y las femeninas están en diferentes plantas. Estas flores son muy pequeñas, poco llamativas, con los tépalos (no se diferencian corola y cáliz) verde oscuros. El fruto, que se puede observar en la planta aún en el invierno, es una baya roja, de algo menos de dos centímetros de diámetro y con hasta cuatro semillas en su interior.

Precisamente por sus frutos es una planta que se utiliza como adorno en invierno, en época de Navidad, al igual que se hace con el acebo. Es por eso que en muchas comunidades su recolección y aprovechamiento está regulado. Pero no es su único uso. De su rizoma se extrae (entre otras saponinas) la ruscogenina, con múltiples aplicaciones en medicina natural: como diurético, contra la mala circulación venosa, alivio de las piernas cansadas y varices... Pero cuidado, los frutos pueden producir intoxicaciones produciendo vómitos, diarreas y hemólisis.




Ficha en Flora Iberica
A continuación reproducimos los nombre que figuran en Anthos.

Castellano: acebillo (2), acebo menor, acebo pequeño, achibarba, albernera (3), albricias, archibarba, areola, argallúa, arrayán (2), arrayán morisco (7), arrayán salvaje (6), arrayán silvestre, arriján brusco, bruco (2), brujo, brusay, brusco (34), brusco con aguijones, bruso, bucharreta (2), capio, capios (2), carrasco, carrasco bravío, carrasquilla (4), cegueras, chibarba, chubarba, chumbarba (3), chumbarda (2), churbarba (2), chusbarba (3), coral, cornicabra (2), escobina (3), escobizo, espinagato, espinagato verde, garapincho, garceran, gatzeran, gibalbeira, gilbarbera (4), hierba de los ratones (2), hoja de palma, jusbarba (6), jusbarda, lapiceros, mesquita, mirto de los judíos, mirto espinoso, orusco, palmas (2), pequeño acebo (2), ramo de las guindas, ramos, rascacú, rusco (36), ruscus, sardonera, sardonilla, taponera, vara de San José (2), varita de San José, verdenace (4), yusbarba (2), zaquemí, zaquenú. Altoaragonés: bergabuxo, boix marí, brusco, bucheta, bucho marino, buixo marino, bujarreta, buxardina, buxareta, buxarreta, buxeta, buxo marino, ramilletes. Aragonés: boix marí, brusco (2), bucheta (3), bucho marino, buixo marino, bujarreta, buxardina, buxareta, buxarreta (2), buxeta (2), mata marina, ramilletes, rusco (2), zaquemí. Bable: capios, cardos, carrasco, carrascu (2), escobos.

Catalán: bois mari, bois mascle, boix marí (4), boix mascle (4), brusc (6), brusca (2), búfal, búfol (2), cirer de Betlem, cirerer de Betlem (4), cirerer de Bon Pastor, cirerer del bon Pastor, cireretes de Betlem, cireretes del bon Pastor, cireretes guindes, datzerà (2), gallagans, gallaranc, gallarancs, gallarans, gallaret, galleran (2), galleranc, galseran, galserá, galzeran (10), gaons, gatserant, gatzeranc, gavons, gazerans, guindes del Bon Pastor (2), guindes del bon Pastor, herba de l'erisipela, herba de l´erisipela, herba de sant Bonifaci, herba erisipelera (2), llorer bord (2), mata-aranyes (2), mataaranyes, picaaranyes, rusc. Mallorquín : broix, brusc (2), brusch, cirerer de Betlem (3), cirerer del Bon Pastor, cirereras del bon pastor, cireretas de Betlem, cireretas del Bon-Pastó, cireretas guingas (2), cireretes, cireretes del Bon Pastor, cireretes guingues, guinges del bon Pastor, guingues, guingues del Bon Pastor. Valenciano: brusc, brusc punchen, brusco, cuetes de tro , galceran, galzerán, gamó tronaor , gassarà , gasserà, herba disipelera, rusc , rusco.

Gallego : azevinho-menor (2), azoutacristos (4), bailoba, baioba (2), bayoba (3), brusca (2), carrasca, cepeded, erva-dos-vasculhos (2), escobas (2), escudeixo (3), esvarda (3), gibalbeira (2), gilbalbeira, gilbarbeira (6), gilbarbera, gilbarda, gilbardeira (3), jardiña, melquita (2), mesquita (4), mesquito, metquita (3), mezquita (2), mosquitos, orusco, picaceira (2), picanceira (5), picantel (4), rascacú (2), rusco, sardoniella, silbarda (5), silbardo, silbarro, silmalbeira, silvarbeira, silvarda (2), silvardo, simalboira (2), uvas de can (2), uvas do can (3), xarda (5), xardeira (3), xardina, xardiña (2), xenxibarbeira, xibalbeira (4), xibarbeira (4), xibarda (2), xilbarba, xilbarbeira (5), xilbarda (3), xilbardeira (4), ximalbeira.

Euskera: arkasahatsa (2), basarragan, basarragana, basarrayana, beharri-belarr, beharri-belharr (2), belarri-belar, erkasahatsa, erkatza (2), errats (2), erratz (4), erratz-latz (2), erratza (3), giñarra (2), guiñarrea, idulentzi (2), ispelko.

Portugués : azevinho-menor (2), bayoba (2), chusbarqueira, erva dos vasculhos, erva-dos-vasculhos (4), esfolinhadeira, gibalbeira (2), gibardeira, gilbarbeira (5), gilbarbeiro, gilbardeira (5), herva dos vasculhos, jilbarbeira, mesquita, metquita, picanceira, picantel, silbarda, uvas de can, xarda, xardiña, xibalbeira, xibarbeira, xilbarbeira, xilbarda, xilbardeira.



Más información:
- Ficha pdf del Ruscus aculeatus en Flora Ibérica.
- Asturnatura.
- Sistema de información sobre las plantas de España, Anthos.
- Botanical on-line.


lunes, noviembre 21, 2016

De verdes a la presa de Corcoesto siguiendo el Anllóns

Ruta: Río Anllóns, entre Verdes y presa de Corcoesto
Longitud: 7,7 km (ida y vuelta)
Duración: 3 horas
Tipo de ruta: ida-vuelta
Desnivel positivo acumulado: 70 m
Dificultad: fácil

El refugio de Verdes (concello de Coristanco) es un lugar habitual de entorno natural para un agradable día de campo. Se encuentra situado a orillas del Anllóns, río que desde ya antes de Carballo y hasta su desembocadura está integrado en el espacio natural protegido bajo el nombre "Río Anllóns" (LIC, ZEC), con un total de 162 ha, todas ellas en una estrecha franja fluvial.

En Verdes, el Anllóns se deshace en varia corrientes que separan islotes. Esto se debe a una curiosidad geológica: un lecho del río de roca metamórfica (gneis) perpendicular a su curso. Este lugar fue tradicionalmente aprovechado para instalar hasta quince molinos de río, algunos de los cuales están actualmente recuperados. El entorno se completa con puentes, bancos y mesas, senderos... que hacen de este lugar un punto de visita de mucha gente en momentos concretos del año, sobre todo en verano. En caso de ir uno de estos días, debemos tener prever donde dejar el coche, ya que se producen atascos en el último tramo de carretera.

Esta ruta es un tramo (en ida y vuelta) de otra más completa que enlaza Verdes con la desembocadura del Anllóns en Ponteceso, formando la ría de Corme.


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Inicio y tramo de ida.

Comenzamos la ruta en el propio lugar de Verdes, recorriendo los "islotes" a través de los puentes y visitando los molinos. Nos situamos en la orilla izquierda del Anllóns, en el molino más al norte, el grande. Por detrás de él, tras cruzar un pequeño puente, sale un camino paralelo al curso del río.




La senda discurre entre el bosque de ribera, en el que domina el aliso, acompañado de carballos, fresnos, avellanos, arraclanes... Estes tramo es una delicia para los sentidos, con el frescor de la fraga y el correr del agua. En algunos momentos, pequeños pinares interrumpen el bosque de hoja caduca y nos dan la oportunidad de observar diferentes especies de pájaros. No te pierdas los carboneros, mosquiteros, arrendajos o el sonido de algún picapinos. En algunas zonas incluso tendremos que caminar por las rocas que delimitan el propio cauce.



En unos 2 km, tras pasar una zona de pastos, llegamos al puente de Ponte Dona, un paso en el que cambiamos de orilla, con lo que pasamos al concello de Ponteceso. Pondal cita este puente en su obra "Queixume dos pinos", junto a otros lugares del entorno como Verdes, Corcoesto o Santa Baia. Fue restaurado en 2012, dos años después de las inundaciones. Nuestra opción es continuar por la orilla del río, junto a los prados y cruzar por debajo de la carretera. Mala elección. Un poco más adelante el camino prácticamente desaparece entre el maizal primero y entre los matorrales después. Por fin casi un kilómetro después volvemos a encontrar la senda despejada, al pie de unas ruinas.

En esta zona ya empieza a notarse en el cauce los efectos de la presa: el río se hace más ancho, las aguas van más calmas y la vegetación de la orilla se hace espesa. Al otro lado, observamos la construcción de la capilla de Santa Mariña. Tras una pronunciada curva, el camino comienza a ascender, pero nos fijamos en una piedra con una flecha roja, desgastada, que señala hacia la izquierda. Es el desvío hacia la presa, en medio del bosque y sin apenas camino.

Llegamos al pie de la pequeña presa, que embalsa todo el cauce del Anllóns. Es la captación de agua para la central hidroeléctrica de Corcoesto, construida en 1990 en el ayuntamiento de Cabana de Bergantiños. Vale la pena detenerse un momento en este lugar. A pesar de la presa, el sitio tiene sus encantos: el agua fluyendo en cascadas por las gradas, la vegetación asomando, las libélulas revoloteando arriba y abajo...

Aquí acaba nuestra ruta, pero aún toca volver.





Tramo de vuelta.

Deshacemos lo andado hasta el camino principal y nos entretenemos con la búsqueda de un caché (geocaching) en el que depositamos un compañero viajero, el travel bug "Derek the dolphin", traido desde Santillana del Mar (Cantabria).

Para evitar el paso del maizal y los prados seguimos, a partir de las ruinas, una pista forestal paralela al río que nos lleva rápidamente hasta la carretera y desde aquí, de frente y bordeando una casa, hasta volver a Ponte Dona y deshacer lo andado, disfrutando de cada rincón del río y del bosque.





Más información:
- Espacio natural protegido en la web de la Consellería.
- Información de la ruta completa en la web de Caracochas.

sábado, octubre 15, 2016

El futuro de nuestra mente

Título: El futuro de nuestra mente
Autor: Michio Kaku
Editorial: Debate
Año: 2014
ISBN: 978-84-9992-392-5


El autor de este libro, Michio Kaku, figura entre la élite de los divulgadores científicos. Su especialidad, dentro de la física teórica, es la teoría de cuerdas. Pero a partir de ahí, su labor es inmensa como escritor de ciencia, presentador de radio y televisión, articulista...

El texto es de lo más completo. No es un manual de anatomía o fisiología de nuestro cerebro. Y sin embargo en muchos de los párrafos podemos aprender como funciona nuestra mente.

Así comienza el primer capítulo, con unas reseñas al mapa del cerebro y como se reparten las funciones que realiza, incluso entre ambos hemisferios: "existen diversas maneras de comunicarse por separado con cada hemisferio sin que que el otro tenga conocimiento de ello". ¿No es alucinante? Pues no os perdáis los ejemplos. Las más modernas técnicas de análisis, basadas en avances de la física, nos permiten ofrecer nuevos puntos de vista para analizar con más detalle asuntos como qué es la conciencia, hasta llegar al nivel III, el nivel del ser humano en el que somos capaces de simular el futuro.
Imagen de la web del autor.
En el segundo bloque entramos en una materia diferente: la telepatía, la telequinesis, la comunicación cerebro-ordenador o una brain-net en la que los cerebros de los usuarios puedan transmitir información "mental" a modo de un internet o mover un exoesqueleto sólo con la mente. Pero todo esto crea también inseguridades de privacidad, de individualidad o de ética en un posible reparto de inteligencias. Incluso los sueños pasan por este análisis hasta desembocar en los estudios de optogenética que ayudan a esclarecer las rutas neuronales. Esta tecnología (todavía es el futuro) podría acabar en un control mental, pero "yo creo que el verdadero impacto consistirá en liberar la mente, no en esclavizarla. Estas tecnologías dan esperanzas a los que están atrapados en enfermedades mentales".

Y por si todo esto fuera poco, aún nos queda por explorar en el libro la tercera parte: conciencias alteradas. La ingeniería inversa o reconstrucción de un cerebro, ¿es o será posible? Quizá en un futuro cercano. Eso podría significar poder aislar la mente del cuerpo, es decir la existencia de seres de energía pura. A esto le seguiría viajar por el espacio en forma de energía y contactar con mentes extraterrestres. Viniendo  de un físico, el libro tenía que acabar con este apéndice: "¿Conciencia cuántica?". Por supuesto, se pregunta como funciona una mente basada en la física cuántica, a fin de cuentas el cerebro son átomos.  Esto nos lleva a un dilema: ¿determinismo o libre albedrío? Casi como conclusión tranquilizadora, "parece que la combinación de indeterminación y caos hace imposible la existencia de un mundo totalmente determinista".


Visto así, el libro da una sensación de acercarse a la ciencia ficción, pero basándose en datos, experimentos reales, proyectos en marcha, opiniones de científicos de primera línea, etc. podemos empezar a ser conscientes de ese futuro que ya está comenzando, el futuro de nuestra mente.

Más información:
- Web oficial de Michio Kaku.
- Reseña en poramoralaciencia.com.


miércoles, octubre 05, 2016

Correteando por la playa

Domingo, 11 de septiembre de 2016.

El verano se va marchando poco a poco pero aún quedan días de playa. Nos acercamos hasta el arenal de Alba (Arteixo) en domingo. Hace sol, pero a media mañana poca gente se ha animado a venir hasta aquí. Y los que están se dedican a pasear.

La marea está subiendo, aún no ha llegado al máximo. En la orilla oeste un grupito de limícolas juguetea con las olas en busca de su alimento cuando éstas se retiran. Cogemos la cámara y nos acercamos. Se dejan querer.

Estas aves costeras están en paso postnupcional. Es decir, viajan desde sus zonas de cría al norte hacia sus cuarteles de invierno en el sur, más allá del Sahara, donde el clima será ahora más benigno. Se dejan ver con su frenética búsqueda de alimento, hoy aquí y mañana allí. Algunos aún con plumaje estival, otros con su librea ya mudada. Estos desplazamiento comenzaron ya en agosto y continúan hasta octubre para la mayoría de estas poblaciones.



Cerca de ellos comenzamos a tirar fotos. Los primeros que se ponen a nuestro alcance son los correlimos tridáctilos (Calidris alba).

Su alimentación se basa en crustáceos, moluscos y anélidos, que buscan en su hábitat de arenales litorales e intermareales. Así es que se mueven al ritmo de las olas, evitando que estas los arrastren. Cuando alguien los molesta, se limitan a volar en dirección al mar para regresar en seguida al mismo sitio o sólo un poco más allá. ¿Una curiosidad? Carecen del dedo posterior en las patas, de ahí su nombre de "tridáctilo" en comparación con otros limícolas.





Dejamos a los correlimos un momento y desviamos nuestra atención hacia una esquina de la playa. Entre las algas de arribazón se mueve algo. Varias aves rebuscan entre los restos de laminarias. Ahí están los vuelvepiedras (Arenaria interpres). Nos miran curiosos y cuando se cansan de nosotros simplemente nos dan la espalda, trepan a unas rocas y desaparecen.

Los vuelvepiedras son aves del norte. Entre mayo y agosto anidan en el extremo norte de su área de distribución (Alaska, Canadá, Groenlandia o Islandia). En las costas gallegas son frecuentes en el paso migratorio (abril-mayo en el primaveral y de agosto a noviembre en el otoñal) e invernada. Puedes verlos en todo litoral, rocoso o arenoso, rebuscando entre las algas o volviendo piedras con su pico corto y cónico en busca de invertebrados como pulgas o crustáceos.




Volvemos la vista a la playa. Allí siguen los correlimos. Pero ahora tienen otros acompañantes. Estos son de un tamaño similar, pero el dorso es de tonos marrones, con una máscara y collar de tonos oscuros y patas anaranjadas. Los chorlitejos grandes (Charadrius hiaticula)  formar un bando más pequeño que los correlimos, apenas son cinco, pero están a sus anchas.

Los chorlitejos grandes anidan en Europa al norte de Gran Bretaña (Escandinavia, mar del Norte, mar Báltico...) e invernan hacia el sur, hasta el África austral. Pocos son los que pasan el invierno en Galicia, mientras que se ven frecuentemente en el paso postnupcial de julio a septiembre. Estos individuos pueden recorrer hasta 2000 km en poco más de 20 días.





Toca retirada. No queremos molestarlos más. Sólo nos hemos distraído un instante cuando vemos como un ave remonta el vuelo desde la misma orilla y vuela en dirección sur. Tardamos un poco en enfocarlo y reconocer la silueta de un halcón peregrino (Falco peregrinus) que probó fortuna. No podíamos marcharnos sin saludar a otro habitual de la playa, el charrán patinegro (Sterna sandvicensis). Posado entre correlimos o gaviotas puede pasar más o menos desapercibido. Pero no es así durante sus maniobras de picados en el mar, muy cerca de la arena, con poca profundidad. Así que le dedicamos unos minutos de nuestra atención, lo que atrajo a otros paseantes que susurraban y comentaban el espectáculo como si fuera la primera vez que lo veían.




Una mañana de playa que se convirtió en un espectáculo natural.

Todas las fotos...


domingo, agosto 28, 2016

Ruta por el río Tambre y las carballeiras de Brion

Ruta: Río Tambre y carballeiras de Brión
Longitud: 17,5 km
Duración: 5 horas
Tipo de ruta: circular
Desnivel positivo acumulado: 583 m
Dificultad: moderada

El concello de Brión comparte con el de Negreira (al norte) un tramo del río Tambre, frontera entre ambos. Este río es uno de los principales de Galicia con 125 km de recorrido entre Sobrado dos Monxes y la ría de Muros y Noia. Unos 18 de esos km corresponden a Brión, afectados por el embalse Barrié de la Maza, Hoy recorremos parte de su orilla izquierda, enmarcados en la ruta de las carballeiras.


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Inicio de ruta

El inicio está en el puente da Insua o de Ons, junto al acceso a las instalaciones municipales de remo. Se sitúa en la carretera de Negreira a Ons y Mourentáns (DP-1302). Aquí encontramos el panel informativo de la ruta "oficial", con la que compartiremos algunos tramos señalizados como sendero de pequeño recorrido.



Tramo 1 (km 0-km 5)

El sendero comienza al otro lado de la carretera, en dirección sureste. Inmediatamente nos adentramos en las carballeiras que bordean la orilla del Tambre. Carballos, cerquiños, laureles... dan cobijo a una ruidosa prole de pequeños pájaros: garrapinos, carboneros o mitos, acompañados por arrendajos. Entre algunos de los pinos suena el golpear de un picapinos que se deja ver durante algunos instantes. Aparecen los primeros carteles con los nombres tradicionales de los lugares que cruzamos, aunque algunos no los podamos reconocer.

Vale la pena acercarse en algún momento hasta la orilla para tener una visión clara del río y de como le ha afectado el embalse, con el barro cubriendo gran parte de los márgenes y una corriente lenta. Precisamente esto favorece la presencia de algunos limícolas y garzas. El nivel del embalse varía considerablemente en cada época del año.

A la izquierda vamos dejando desvíos hacia la parte exterior del cauce del río: Pazos, Salaño, etc. Aproximadamente en el km 5 llegamos a O Gaiteiriño, un punto elevado previo a cruzar la primera aldea de la ruta, Forxán.





Tramo 2 (km 5-km 9)

En Forxán destaca la fuente y el cruceiro y, por detrás de la aldea, el castro, ovalado y con parapetos de hasta tres metros de altura, cuya corona está dominada actualmente por un espesa carballeira. Seguimos por la pista asfaltada, bordeando el lugar de Ombre y nos desviamos a la derecha por una pista de tierra entre maizales primero y bosque después. El camino desciende hasta encontrarnos con el rego de Viceso. Por una "pontella" pasamos al otro lado y dejamos atrás la fuente para proseguir por la orilla izquierda. Desde el camino podemos observar alguno de los hasta ocho molinos que hay un pequeño tramo de este cauce.

Llegamos a Viceso por detrás del cementerio. Desde aquí podríamos hacer la ruta indicada en el panel, siguiendo por diferentes iglesias y cruceiros. Una pequeña parada para disfrutar con la iglesia barroca y continuamos camino.





Tramo 3 (km 9-km 13)

Dejamos Viceso y giramos a la izquierda para cruzar entre cultivos, sobre todo maíz y cruzar la aldea de Mourentás. En esta época los bandos de tordos aprovechan los cultivos limitados por arboledas para alimentarse. Recortados contra el cielo observamos ratoneros y águila calzada.

Tras pasar la aldea alternamos manchas de bosques de castaño y roble con áreas de cultivo. Llegamos al lugar de Ons y cruzamos la carretera para acercarnos a la iglesia de Santa María y el cruceiro.

Lo siguiente será cruzar la carretera DP-1302 (que casi seguíamos en paralelo los últimos kilómetros) para tomar un desvío señalizado. A continuación las señales del sendero nos indican dos opciones: Os Prados o Fervenza del Pozo Negro. Tomamos esta última, a la derecha.







Tramo 4 (km 13-final)

Iniciamos el descenso por la Costa dos Muíños pasando pot una pontella sobre el rego de Chavielos, que reencontraremos más adelante. Entramos de nuevo en zona de bosque, semejante al inicio de la ruta, y que prácticamente no abandonaremos hasta el final. Tras un fuerte giro a la izquierda en la bajada alcanzamos de nuevo las orillas del Tambre. Nos desviamos un poco en el indicador de Pesqueira do Pozo Cardo para ver los restos de la antigua pesqueira, muros que cortaban el río para facilitar la pesca al derivar a los peces (trucha, salmón, lamprea) hasta los pasos estrechos. Aquí tenéis un documento pdf con abundante información sobre las diez pesqueiras de la parroquia de Ons.

Un poco más adelante se encuentra la fervenza del Pozo Negro, formada por el rego de Chavielos al unirse al Tambre, con una altura de unos seis metros. Un mirlo acuático se sorprende y se escabulle por encima de la caída de agua. Estamos en una preciosa zona sombría, rodeados de carballos, fresnos, alisos... Y en la zonas húmedas patrullan las libélulas.

Sólo nos queda terminar la ruta siguiendo el camino por el Coto da Agra y Volta do Bico para acabar en el mismo punto de partida.







La ruta no tiene mayor dificultad que la distancia, pero al no coincidir con las marcas amarillas y blancas de los senderos, pueden despistarnos. En cualquier caso, con gps se sigue fácilmente y podemos llegar a cada uno de los lugares por diferentes caminos y pistas; difícil perderse.

Álbum de fotos: en este enlace tenéis todas las fotos y algún vídeo de la ruta.

Más información:
- La ruta en el blog de Andan2.
- Información del "estreno" de la ruta en Lindeiros.
- Blog de senderismo del concello de Brion, aunque no contiene apenas información.
- "A auga en Ons", pdf con información sobre puentes, pesqueiras, etc. en esta parroquia.