lunes, febrero 12, 2007

Una joya entre montañas: el Teixedal de Casaio

Eso es el Teixedal de Casaio: una joya escondida entre las montañas más altas de Galicia. Al pie de la Trevinca (provincia de Ourense), son sus 2.000 metros de altitud, y en la cabecera de un estrecho valle fluvial se esconde este pequeño bosque con unos 300 pies de tejo (Taxus baccata). Se trata del mejor representante de este tipo de bosque en toda la Península, rodeado de pequeñas manchas de bosques de rebollo (Quercus pyrenaica). El acceso a pie se hace largo, primero entre entre las escombreras de las canteras de pizarra (menudos camiones,q ue te empequeñecen y asustan), luego pasar la cresta hasta alcanzar el siguiente valle... Pero merece la pena: el valle es espectacular, entre altos picos y que nos lleva remontando el curso del agua, a media ladera hasta cruzar el río y alcanzar, después de unos 12 km, el pequeño bosque. Su interior es sombrío, como corresponde a una especie de hoja perenne y tóxica, cruzado por el río que apenas es un regato. No aprecias su realidad hasta que te metes dentro y te mueves entre los troncos. Entonces es cuando te envuelve la magia y la sensación de estar en un lugar privilegiado, un pequeño retazo de naturaleza de esos que apenas quedan. El esfuerzo vale la pena. Sinceramente, el esfuerzo es parte de la recompensa. Que pena que al volver tienes que cruzar nuevamente las canteras. Pero intentar hacer caso omiso de ellas (o al contrario, a veces es bueno comparar) para quedarte con la imagen del teixedal y las montañas en la retina. Y con las sensaciones, sobre todo las sensaciones.