jueves, noviembre 01, 2012

Área recreativa Agra de Reboredo (Oza dos Ríos)

Nos acercamos hasta Oza dos Ríos por la carretera de Betanzos. En dirección a Cesuras, pasada la Capela da Natividade y antes de Burricios, nos desviamos a la izquierda, donde un cartel nos indica Área Recreativa de Reboredo.

Esta zona de ocio fue acondicionada hace unos años dentro del Proyecto Mandeo, en un programa de revalorización del entorno de la cuenca de este río. El Mendo, en cuyas orillas está, es su principal afluente, uniéndose a el en el casco urbano de Betanzos. Este río, el Mendo, forma parte del espacio natural protegido como LIC Betanzos-Mandeo, pero su protección como tal comienza unos tres km aguas abajo de esta área recreativa.




El área recreativa es un merendero con un puente de madera que une ambas orillas (y otro para el paso de vehículos). La idea ha sido crear un espacio activo por lo que se dotó de pasos de cuerda y una tirolina que la hacen muy atractiva para una tarde en familia.



Desde aquí, como nos indica el panel, parte una ruta a pie, muy corta y circular: unos 900 metros que se completan en poco más de media hora, sin ninguna dificultad.

Comenzamos en la orilla derecha del Mendo y seguimos el río contracorriente, atravesando lo poco que queda del bosque de ribera. Sin ninguna prisa, en apenas media hora llegamos al Muíño do Xurxo. Este molino está siendo recuperado. De momento vale la pena acercarse desde fuera al piso inferior, el inferniño, para observar la maquinaria del rodicio, bien conservada. O mejor dicho, de los rodicios ya que este molino disponía de hasta tres piedras de moler.





Cruzamos por el puente a la otra orilla para regresar. Pasamos junto a varios pequeños carteles informativos de la flora y la fauna. Non son precisamente atractivos y contienen bastantes errores (tipográficos, de biología de las especies, lingüísticos... en fin, que me queda deformación profesional).

Más adelante nos encontramos con otro molino de gran edificación. Rodeándolo podemos ver donde queda actualmente la puerta, en el piso elevado, del que ya no hay restro de las escaleras exteriores. Al pie de la construcción nos sorprende una reliquia. Un viejo telar (?) metálico y oxidado.





Y estamos de nuevo en el área recreativa. Un par de bajadas más por la tirolina, unos equilibrios por los tronquitos y las cuerdas, un último vistazo al panel de fauna y flora fluvial (¡este si que tiene calidad!) y de regreso, que empieza a caer la noche.



Un lugar agradable, en verano con bastante afluencia, pero que te soluciona un "quehacer" de cualquier tarde del año en familia.

Más información:
- Web del proyecto Mandeo.
- Web del Ayuntamiento de Oza dos Ríos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario