jueves, febrero 28, 2013

La Costa da Morte entre Razo y Malpica

Ruta: Razo-Malpica
Distancia: 19 km
Tiempo: 5,5 h
Tipo de recorrido: lineal
Dificultad: baja


La Costa da Morte es uno de los lugares más emblemáticos de Galicia. Oficialmente, el espacio natural conocido como tal se extiende entre la playa de Sabón (Arteixo) y el cabo de Finisterre de forma casi continua bajo la protección de Lugar de Importancia Comunitaria (LIC de la Red Natura 2000 europea) y Zona de Especial Protección dos Valores Naturais (ZEPVN da Rede Galega). Algunos enclaves son además Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA Costa da Morte Norte).

Seguro que son muy conocidos lugares como las marismas de Baldaio, islas Sisargas, cabo Vilán, playas de Trece... o pueblos como Caión, Malpica, Camariñas. Sin embargo, hay otros tramos menos visitados que esconden igualmente lugares de gran interés natural o etnográfico.



Esta ruta recorre el tramo entre la playa de Razo (a continuación de Baldaio) y la localidad de Malpica de Bergantiños. Nos acercamos lo más posible a la costa, con alternativas para llegar hasta calas y puntas, pero también evitando algunos caminos de pescadores excesivamente accidentados o cubiertos por matorral. Gran parte del camino está señalizado como Ruta BTT "Pinos no Mar" con paneles, indicadores y marcas de pintura.

También en Every Trail

Tramo 1: de Razo a playa de Os Rias (km 0 a 6).

A continuación de la playa y marismas de Baldaio se encuentra la playa de Razo. Comenzamos la ruta en el aparcamiento y recorremos un kilómetro de playa. Comenzamos a subir por la pista asfaltada en dirección  a
Razo da Costa y Santa Mariña. Intentamos salir del asfalto por lo nos desviamos hacia el puerto del Razo y luego monte a través hasta alcanzar una pista forestal. A partir de aquí estamos ya en el camino de la ruta BTT "Pinos no mar", señalizada. Aproximadamente en el km 2,5 nos desviamos de esta ruta para llegar a la punta de Chan de Razo, que vale la pena visitar (con cuidado) y hacer unas fotos.

Volvemos al camino principal y seguimos el camino. En la costa quedan una serie de playa que con marea baja están unidas en un arenal: Pradeiras, As Torradas, O Gaiteiro. Una fuerte bajada entre matorral (difícil en BTT por haber mucha piedra suelta) nos lleva a la pequeña playa de O Riás, donde hay unas pequeñas barbacoas.



Tramo 2: de Os Rias a los Muíños de Ardeleiro (km 6 a 13).

De la playa seguimos por asfalto (carretera que viene del lugar de Aviño y A Xesteira) y en la subida nos desviamos a la derecha por una pista forestal que transcurre casi siempre entre pinos. Se hace muy agradable y fácil de recorrer (tanto a pie como en BTT). Algunos desvíos a la derecha se acercan a las puntas y ensenadas: Pedra Negra, O Cociñadoiro, islote de San Bartolomeu ou Punta da Falcoeira. En el km 8 volvemos a salir al asfalto, a la carretera que llega a la playa de San Miró. Pero antes, vemos un senderito a la derecha. Vale la pena desviarse para observar la Furna das Grallas, un desplome del suelo causado por la erosión marina. Cuidado con donde ponemos los pies y como nos asomamos. Si tenemos tiempo podemos parar a descubrir un "geocaching". Desde aquí tenemos vistas de la playa, con "coídos", y una pequeña catarata formada por el rego de San Miró al pie de las escaleras de madera.



Retornamos a la carretera, bajamos a la playa y volvemos a ascender. Un kilómetro de subida continua por pistas forestales hasta llegar al lugar de O Ceán. Es el tramo de la ruta en que más alejados de la costa estamos. Seguimos las marcas, pasando junto a los pequeños cruceiros de Algadán y Loroxo. Estamos ya en el camino directo a la ensenada de los molinos. Ahora seguiremos estas señales: "muíños de Ardeleiro". Un poco antes del kilómetro 13 ya hemos llegado.

Se trata de un conjunto de cinco molinos de río recuperados que aprovechan el caudal del pequeño Rego dos Muíños das Ondas que forma este valle que se abre directamente al mar. El lugar es precioso, en un marco de costa con acantilados, furnas y el río. Si nos apetece, podemos buscar otro "geocaching".



Tramo 3: de los Muíños de Ardeleiro a Malpica (km 13 a 19).

Desde los molinos, el camino que asciende por el oeste pasa por un antiguo cortafuegos, totalmente invadido por el matorral. La otra opción es volver atras hasta el desvío de tierra anterior (hay otra opción complicada, que es seguir algún camino de pescadores por el mismo acantilado). Vamos a pincharnos. Cruzamos los toxos y llegamos al alto. Antes de seguir el camino principal, nos acercamos a las puntas de A Percebeira, Fuxín e O Boi que enmarcan varias furnas. Nos entretenemos observando a los cormoranes moñudos entrar y salir del acantilado sobre las olas.

Los últimos kilómetros se hacen un poco más monótonos. Alcanzamos la carretera asfaltada y entramos en Malpica por la calle de As Neves y la capilla de San Antonio. Queremos acabar nuestro camino en la playa de Area Maior, así que callejeamos hasta alcanzar el arenal, fin de esta ruta y principio de la siguiente.



La ruta es apta para realizar en cualquier época del año, pero hay que tener en cuenta que en invierno el viento sopla fuerte y se hace desapacible, y en verano podemos encontrarnos con bastantes domingueros. No está de mar recordar de nuevo el tener especial precaución al caminar cerca de los acantilados.


Más información:
- Diferentes opciones de rutas en wikiloc; para esta nos basamos en la de pedrocb.
- Ruta en el blog Camiños da fin da Terra (en sentido inverso).
- Muíños de Ardeleiro: ficha en Patrimonio Galego.

lunes, febrero 25, 2013

La pavo real (Inachis io) despierta del invierno

Nombre: Pavo real
Especie: Inachis io
Familia: Nymphalydae
Orden: Lepidoptera
Clase: Insecta
Filo: Arthropoda

Apenas salen los primeros rayos de sol en febrero y los campos empiezan a poblarse de mariposas: mariposas de los muros, limoneras, vanesas... Destaca una de ellas, considerada como de las más bonitas de las mariposas europeas, la Pavo real (Inachis io).



Posada sobre una roca o en los caminos, destaca el rojo-teja del anverso de sus alas abiertas adornadas con cuatro ocelos, uno el extremo de cada ala. Estas manchas en forma de ojo están formadas por anillos azules, amarillos, rojos y negros.  La hacen inconfundible, a la vez que la dotan de un sistema de protección ante el ataque de los pájaros que se ven despistados. El borde anterior del primer par de alas tiene una banda amarillo-blanquecina con surcos transversales en negro. Macho y femia son iguales (no hay dimorfismo sexual), aunque cuando se los ve volando juntos, la segunda es comparativamente más grande, llegando a los 60 mm de envergadura.

Cuando levanta el vuelo y se posa sobre la vegetación, el aspecto cambia totalmente, ya que el reverso de las alas es opaco, de tonos pardos. De esta forma pasa desapercibida entre las hojas secas y las ramas de las ortigas, los tojos o las escobas.


¿Por qué aparece tan pronto, volando ya en febrero?. Las Inachis adultas nacidas el verano anterior pueden sobrevivir a la época fría. Invernan como imagos (mariposas) en refugios naturales o incluso en edificios y reaparecen con los primeros días cálidos y soleados (podemos verla en pleno invierno). Esta generación se aparea y pone sus numerosos huevos fundamentalmente sobre las ortigas (Urtica sp), de las que se alimentarán las orugas. A continuación mueren y tenemos que esperar a la siguiente generación de adultos que podremos observar entre abril y septiembre.

Se trata de una mariposa muy común en biotopos frescos y húmedos, así como en parques y jardines, desde el nivel del mar y hasta los 2500 m de altitud en toda Europa. Su oruga es de hábitos gregarios, de color negro con muchas espinas y puntitos blancos que podemos buscar sobre las ortigas y plantas semejantes.


Más información:
- Web de Asturnatura.
- Web Butterflies of Europe.
- Web Butterflycorner.net.
- Blog Mariposas y orugas.

viernes, febrero 08, 2013

"¿Para qué sirven las aves?" de Antonio Sandoval

Título: ¿Para que sirven las aves?
Autor: Antonio Sandoval Rey
Editorial: Tundra Ediciones
Año: 2012
ISBN: 978-84-940449-1-5

Extiendo las patas de mi trípode e instalo el telescopio en su cabezal. Me cuelgo los prismáticos y echo una primera ojeada. [...] el mar se despierta hoy cubierto de grupos de decenas de pardelas pichonetas que vuelan hacia otro hemisferio.



Engancha. Los comienzos del libro son prometedores. La narración te arrastra y no puedes dejar de leer.

El libro que ha escrito Antonio Sandoval está lleno de recovecos de todo tipo. Aunque en principio puede parecer un libro para ornitólogos, va mucho más allá. Sus vivencias personales nos llevan a conocer el paisaje litoral coruñés y a sus protagonistas, en forma de observadores de aves y de las propias aves, pero también de la conservación de la naturaleza y, por supuesto, de su destrucción.

A lo largo de un recorrido costero entre Estaca de Bares y Carnota, vamos descubriendo paisajes que a muchos de nosotros nos son conocidos y que representan una parte de nuestras vidas: la ría de Ortigueira, la laguna de A Frouxeira, el complejo litoral de Baldaio, el cabo Touriñán... Para quienes no los conozcan, las descripciones hablan por si solas.

Pero a fin de cuentas los verdaderos protagonistas son las aves. Entre líneas nos asombramos con apasionantes historias de pardelas, vuelvepiedras, cormoranes, araos o gaviotas. En muchos casos están personalizadas, con profusión de datos, con lo que el autor consigue dotar de vida propia no sólo a una especie, sino incluso a un ave concreta.

Y por si todo esto no fuera suficiente, la cultura ornitológica queda expresada en cada párrafo, hilando con muy buen gusto historias de todo tipo relacionadas con cada capítulo, desde los primeros censos o los comienzos de la ornitología a los últimos métodos de estudio, pasando por citas de de otros lugares del planeta, narraciones de extinciones, etología, etc.

Imagen del blog del autor
Con todo ello, el libro se convierte en una referencia de la literatura de ornitología, de conservación de la naturaleza, pero también de viajes y de reflexiones personales. A los más animados, nos deja unas últimas impresiones: la importancia de conservar nuestra biodiversidad... y ¡coger los prismáticos y salir al campo ahora mismo!

Gracias y enhorabuena Toñete por este libro. Estamos impacientes ya por el siguiente.

Más información:
- Web de Tundra Ediciones: para comprarlo y para otro material.
- Blog del autor con información del libro.
- Boletín de la estación ornitológica de Estaca de Bares (pdf en la web de Terranova SL)

viernes, febrero 01, 2013

La costa entre Barrañán y Caión

Ruta: Barrañán-Caion
Distancia: 10 km
Tiempo: 2,5 h
Tipo de recorrido: lineal
Dificultad: baja



El ayuntamiento de Arteixo tiene aproximadamente 17 km de costa, entre su extremo oriental, más allá de Suevos y punta Langosteira, y el occidental, lindando con A Laracha, en la ensenada de Lourido, antes de la punta da Atalaia.

En el tramo entre Sabón y Barrañán destacan sus playas, algunas de ellas muy concurridas en verano, y recorrido por el paseo marítimo que hace todo el litoral muy accesible. También en Sabón, al pie de la central térmica, comienza el espacio natural protegido LIC Costa da Morte que se extiende hacia el oeste hasta el cabo Finisterre.

A partir de Barrañán la cosa cambia.No hay paseo marítimo y para seguir la costa debes avanzar por las pistas asfaltadas o por caminos de pescadores entre los toxos, las zarzas y los helechos. En ocasiones, estos caminos son de ida y vuelta, sólo para acercarnos a una ensenada o una punta. Lo que no se puede negar es la belleza de estos acantilados: rocas, furnas, mar embravecido, cormoranes sorteando las olas...


 Este es el camino que hemos realizado entre las muchas posibilidades:


Tramo 1: de Barrañán a Augacae (0-6 km).

Comenzamos en el extremo occidental de la playa de Barrañán (aparcamiento). La carretera principal se desvía en paralelo al río que desemboca cruzando la playa. Para seguir la costa, rodeamos el restaurante y llegamos al arenal de O Rieiro. Nos acercamos hasta punta Alta. Seguimos la pista asfaltada (podemos desviarnos hasta punta Redonda) y paramos en el puerto de Sorrizo. Continuamos dejando atrás la punta do Campelo. Ya habremos visto varios pequeños carteles que indican la romería de Caión. Podemos coger alguno de sus atajos. Antes de acabar la pista asfaltada, tras pasar el lugar de A Cancela, tomamos un desvío de tierra a la derecha, con cuesta abajo bastante acusada. Nos lleva hasta la punta da Torre. A su lado, si seguimos un estrecho sendero entre la vegetación, llegamos a un agujero abierto en la tierra, furna cuyo techo se vino abajo por la fuerza del mar. Volvemos al asfalto y enseguida este se acaba. La pista de tierra que sigue de frente nos lleva subiendo de nuevo a la carretera principal (de Barrañán a Caion). Cogemos el caminito que sale hacia la derecha.




Tramo 2: De Augacae a Caion (6-10 km).
El caminito parece perderse en una propiedad particular (en realidad continua hasta una pequeña cala de bolos), pero nos desviamos a la izquierda entre matorral cerrado. Llegamos al pequeño arroyo de Alvite, que al desembocar en la ensenada de Lourido forma una pequeña pero preciosa cascada, hoy cargada de agua: Augacae. Junto a ella una extraña construcción se mantiene en pie y en desuso: el antiguo embalse que almacenaba agua para abastecer un pequeño molino desaparecido cuando el agua que llevaba el arroyo era insuficiente. Aprovechamos la marea baja para observar como el mar ha ido forjando la costa con rocas arrancadas y arrastradas, furnas, pozas de marea, "coídos". Volvemos al camino cruzando el regato y volvemos a desviarnos en otro camino que baja a la ensenada. Retomando el sendero principal cruzamos una pequeña plantación de pinos y luego, con cuidado, un prado. A partir de aquí el camino se abre y sube hasta el polideportivo. Por un camino embarrada y cerrado llegamos hasta el extremo de punta Atalaia, magnifico mirador sobre el océanos y la costa oriental, hasta el cabo Prior. También aprovechamos para ver las evoluciones de los cormoranes moñudos entrando y saliendo de una furna entre las altas olas o, a lo lejos, de los alcatraces, casi en mar abierto.




Varios caminos surca esta punta para regresar, pero nos dirigimos directamente a la carretera principal para iniciciar la bajada hasta el puerto de Caion, primero entre los cultivos y luegos por las estrechas calles. Cada cual que escoja su camino para recorrer el pueblo: el puerto, el paseo marítimo, la punta das Olas... hasta llegar al comienzo de las playas de Salseira y Caracoleira. Este es el final de nuestro camino.

La ruta no es especialmente atractiva ya que la vegetación cerrada complica el acercarse a las puntas y ensenadas. Además, la falta de otros caminos abiertos nos obliga a desandar lo andado o volver al asfalto. El litoral, eso sí, espectacular y merece el paseo.


Más información:
- Fotos aéreas del litoral en el album de Arteixo Atlántico.
- Esta ruta empieza donde acaba la ruta entre Sabón y Barrañán y acaba donde empieza la ruta entre Caion y Razo.
- De Arteixo a Caion, camino de la romería.