lunes, diciembre 30, 2013

Las fragas de Vilarbó y Lostegal, a la orilla del embalse da Ribeira

Ruta: Fragas de Vilarbó y Lostegal, encoro da Ribeira (As Pontes), parte del PR-G 147
Longitud: 11,6 km (sólo ida)
Dificultad: media
Tipo: circular

Estamos en el ayuntamiento de As Pontes de García Rodríguez, provincia de A Coruña. El Eume, nacido en la sierra de O Xistral, cruza la villa de As Pontes antes de encajonarse en el Parque Natural das Fragas do Eume. Un poco antes de atravesar el pueblo, el río ve su paso interrumpido por la presa del embalse de A Ribeira, una pared de más de 50 metros de altura construida en 1963. Este embalse marca la personalidad de esta ruta, junto con los bosques que aún se conservan en sus orillas y los parques eólicos, tanto los más próximos como los lejanos.

El sendero oficial, PR-G 147 son 19 km, con inicio y fin en el área recreativa del poblado de O Barreiro de As Pontes. Continúa por el paseo fluvial, cruza la presa del embalse y sigue la orilla del pantano. Todo el camino está perfectamente señalizado.



Nuestra opción recorta parte del recorrido, comenzando y finalizando en el punto más alto de la ruta, el parque eólico de A Carballeira. Para acceder al inicio hacemos el siguiente recorrido: en As Pontes tomamos la carretera de Villalba; después de 1,5 km a la izquierda hay un desvío a la aldea de A Forxa y O Caneiro. Siguiendo esta carretera-pista llegamos al parque eólico de A Carballeira y una señal del parque indica, a la izquierda, la subestación eléctrica.



Tramo 1: Subestación eléctrica-orilla del emblase (0-2,5 km)

Iniciamos nuestra variante en la subestación eléctrica del parque eólico de A Carballeira, con el alto a 677 metros de altitud. Seguimos el camino en un rápido descenso rodeados por matorral y eucalipto fundamentalmente. Durante la bajada podemos observar el lago de As Pontes, el llenado de la antigua mina de carbón con agua del Eume, y la villa a su lado. Poco a poco empiezan a aparecer retazos de arboleda autóctona.

A la altura del cruce a la aldea de Melvís (prácticamente donde nos encontramos con el sendero oficial), el regato de Melvís atraviesa el camino, desbordado. Descendemos un poco por su orilla para cruzar a la altura de un molino, abandonado e inundado. Alcanzamos ya el embalse, a una altitud de 410 m.




Tramo 2: por la orilla del embalse hasta Vilarbó (2,5-6 km)

El sendero continua por la orilla izquierda del Eume, convertido en un pantano. El camino es primero amplio, entre eucaliptos, pero en esta época totalmente encharcado. Luego se convierte en un sendero estrecho entre el matorral. Las marcas de tractor y el agua estancada sirven como lugar de desove para la rana bermeja (Rana temporaria), de la encontramos numerosísimas puestas. En estas altitudes, su período reproductor se concentra entre noviembre y enero.




Un cartel de madera nos indica que estamos en el Chao do Habanero, un lugar singular. "Habanero" era el nombre con el que se conocía a José María Fernández, que construyó las edificaciones y explotó este lugar hasta 1960: presas, canales, turbina eléctrica, puente, casa, establos, molino... Cuando el nivel del embalse baja lo suficiente todavía se pueden observar las ruinas. El sendero se hace después más abrupto. El acondicionamiento del sendero incluye un par de pasos con escaleras de madera para facilitar el acceso. Comenzamos a separarnos un poco del embalse, junto a una alambrada para llegar a la aldea abandonada de Vilarbó. Aquí está instalado un conjunto de cabañas que sirven como campamento juvenil.





Tramo 3: Vilarbó-Lostegal, las fragas (6-8,5 km)

Dejando Vilarbó y la pista, nos introducimos en un sendero en el bosque, las fragas. Cruzaremos así primero la de Vilarbó y luego la de Lostegal. En un territorio en el que el eucalipto se ha hecho dueño del suelo, encontrar bosques como estos es cada vez más raro. Este es el reino de los robles y los acebos. En invierno la fraga tiene un aspecto deslucido, pero sigue impresionando. Poco a poco nos separamos del embalse y comienza a ascender. Una pena que el bosque no nos deje apreciar las curvas del Eume, los meandros que forma a nuestros pies ya casi río de nuevo y cada vez menos pantano. En nuestro camino se cruza el rego de Lostegal.




Tramo 4: Lostegal-parque eólico (8,5-11,5 km)

La subida se hace ahora dura. Seguimos dentro de la fraga hasta el km 9 en el que salimos de nuevo a zona de matorral (560 m de altitud). Continúa el ascenso, con el camino convertido en pista y desembocamos entre los aerogeneradores del parque eólico, en el Campo da Meda. Echando la vista a lo lejos, distinguimos hacia el NW los radares del Alto do Caxado (752 m). Hacia el E y SE es permanente la presencia de aerogeneradores, hasta el pie mismo del cortado pico de O Xistral (1042 m), ya en la provincia de Lugo. Regresamos hasta la subestación y acabamos nuestro camino. Para los que estén haciendo el sendero oficial, aún les queda un buen trecho para descender de nuevo hasta As Pontes.




Muy cerca, siguiendo la carretera del parque eólico, podemos llegar al lugar de O Caneiro. A orillas del Eume hay una área recreativa en la que hacer un descanso y que puede servir de punto de partida para otras rutas por la zona, pasando por lugares como Suarriba, Maciñeira, etc.

Álbum de fotos:


Más información:
- Folleto en pdf, de la página web de Segatur.
- Enlace en wikiloc del sendero PR-G original completo, por Acivro.
- Descripción en el blog del Club Acivro.
- Información sobre la rana bermeja.
- Información del Chao do Habanero.

viernes, diciembre 27, 2013

Muíños de Ardeleiro

Los molinos de río son una de las formas de arquitectura popular-industrial más extendida en Galicia. A principios del siglo XIX hay datos de 8 278 molinos harineros, más de 5 000 según el diccionario Madoz de mediados del mismo siglo, la cuarta parte de los existentes en el estado español,



En el ayuntamiento de Malpica, en el lugar de Algadán-Ardeleiro (parroquia de Cerqueira) se encuentra un interesante conjunto de molinos al abrigo de la ensenada dos Muíños. En la carretera de Carballo a Malpica (AC-414), a la altura de Buño, un desvío señalizado a la derecha nos lleva hacia Loroxo, lugar con pazo y cruceiro. Dejando el asfalto, una señal de madera nos dirige a una pista de tierra, que es accesible en coche, pero que bien se puede hacer andando. Finaliza en una explanada de tierra a modo de aparcamiento y con un panel informativo actualmente destrozado. Estamos en un espacio natural protegido: Costa da Morte (LIC de la Red Natura).


Desde arriba vemos el surco entre laderas que forma el Rego das Ondas o dos Muíños. En su último tramo, su pequeña corriente fue aprovechada para instalar cinco molinos en menos de 160 metros, el último de ellos prácticamente sobre el mar.

Son los cinco molinos sencillos, de rodicio de una única piedra. Las construcciones fueron rehabilitadas en 2007 por la Diputación de A Coruña. Exteriormente son edificios pequeños, rectangulares, construidos con mampostería y tejados a una agua con recubrimiento de teja.


En el tremiñado o piso superior, se abre la puerta, estrecha, sin que se conserve el pousadoiro, piedra incrustada en horizontal usada para apoyar el saco. En alguno de los molinos es la única abertura, mientras que en otros se abre una pequeña ventana, en un lateral o encima del desagüe. Las paredes interiores aparecen encaladas. Cada molino cuenta con su piedra de moler, con la capa o moa, la piedra móvil superior, y el , la fija inferior. Encima de ellas se ha reconstruido en madera la moega con los diferentes elementos que dirigían el grano de cereal hasta la piedra.


El agua entra en el inferno desviada del río por canales de piedra. Estos mismos canles facilitan que el agua que sale de uno de los molinos abastezca al siguiente. El cubo es el pequeño depósito de agua que facilita que esta entre con mayor fuerza. En este conjunto podemos verlos por un nivel incluso más elevado que la puerta, con sección circular o rectangular, o ausentes llegando el agua directamente al billote (agujero en las pared del molino) desde el canal. También los rodicios han sido restaurados en madera, así como el resto de elementos del inferno.


Estos molinos son de propiedad privada. Desde el sur, el punto más alejado del mar, son los siguientes:
1) do Pirillete. El primero, y único que se sitúa en la orilla izquierda del regato; el agua se deriva con un canal de piedra y acaba en un cubo rectangular.


2) do Tecedén. Desde el molino anterior, el agua es dirigida en paralelo al regato, por su orilla derecha hasta este canal con cubo elevado de forma circular.


3) muíño Novo. El agua usada antes es aprovechada ahora por este molino, al que le llega por un canal sin cubo; la entrada se ha restaurado con cubierta cuadrada.


4) de Mandeón. El canal, que le llega por el lado derecho (según la corriente), está elevado sobre una "columna" pegada a la pared trasera, de forma que la entrada de agua queda sólo ligeramente por debajo del tejado.


5) de Varela. Es el más cercano al mar, situado prácticamente sobre el límite superior de la marea alta, donde el regato baja en una pequeña cascada; dispone de canal que entra a la altura del suelo del molino.



Con esta secuencia se podía aprovechar al máximo el caudal de agua de este pequeño cauce. A lo largo del año la variación del caudal es muy acusada, como le corresponde a una corriente estacional gallega. Así, dependiendo de la época en que se visiten se podrán ver los canales secos o rebosantes de agua.



Existe una ruta de senderismo muy recomendable para llegar hasta los molinos, que puede ser iniciada tanto en Razo-Baldaio como en el núcleo de Malpica, y una ruta de BTT con el nombre de Pinos no mar, que pasa muy cerquita. Además, una vez aquí, no sólo los molinos atraerán nuestra atención, si no también las formas geológicas como furnas o pliegues en las rocas y las vistas del litoral que, en días sin niebla, permiten ver hacia el este-noreste tanto el arenal de Baldaio, como el de Sabón (Arteixo) y, más allá, la entrada de la ría de Ferrol y la punta del cabo Prior. Y por supuesto, también aquí podemos buscar algunos cachés (www.geocaching.com).



Álbum de fotos:


 Más información:
- Extracto del Diccionario Madoz, de 1850, respecto a los molinos; para Galicia, página 299.
- Os muíños. Documento del Museo do Pobo Galego.
- Web Costa da Morte.

jueves, diciembre 12, 2013

Mirando el cielo de diciembre con la Luna, Júpiter, Venus y la Estación espacial internacional

Estamos en diciembre. Que los días sean más cortos y las noches más largas puede venirnos bien para echar un vistazo al cielo sin tener que trasnochar o madrugar demasiado. Si a eso le unimos unos días despejados, de esos que en invierno el frío es intenso y sin una nube, mejor que mejor.

¿Qué podemos ver los que somos profanos en la materia (por aquí, por el hemisferio norte, a unos 42º de latitud)?
Cutre-foto de la Luna y Venus (09/12/13)
Captura del Stellarium: Luna y Venus hacia el Sur, con la Vía Láctea
Captura del Stellarium: Júpiter al Oeste
Captura del Stellarium: Saturno y Marte (poco visibles) con Arturo hacia el SE
 - El triángulo de invierno: Sirius-Procyon y Betelgeuse, tres de las estrellas más brillantes del cielo.
- La Vía Láctea cruza la bóveda celeste desde la constelación de Orión (al Este) hasta la de Aquila (al Oeste), al caer la noche.
- Venus, al atardecer, brilla hacia el SO, acompañado algo más arriba de la Luna (mediados de mes) y de Altair, una a cada lado. Lo situamos muy cerca del horizonte. Es el objeto más brillante después de la Luna
- Por la mañana, el que nos despierta es Júpiter, en Géminis, al Oeste, con Marte visible pero menos, antes de la salida del Sol.
- Y sin olvidar que el día 14 de diciembre es el máximo de la lluvia de estrellas de las Gemínidas (constelación de Géminis).

De la web AstroMallorca

Si además queréis ver el paso de la Estación espacial internacional, consultad la siguiente página web de la NASA y registraos para que os llegue un correo electrónico con cada uno de los pasos por cerca de vuestra ciudad: http://spotthestation.nasa.gov/sightings/index.cfm. Todos los días (en nuestra latitud) hay una posibilidad de observar el reflejo de la luz solar sobre sus paneles, pasando a 400 km de altura, a una velocidad de aproximadamente 7 km/s (más de 27.000 km/h). Así se entiende que dé una órbita a la Tierra cada poco más de hora y media.


Y todo esto gratis y a simple vista, sin telescopios ni artilugios sofisticados. Así que, ¡a por ellos!

Más información:
- Web de El cielo del mes.
- Web EarthSky.
- Web AstroMallorca.
- Otra opción para ver la IESS.

domingo, diciembre 08, 2013

Un bosque, una cueva, un pueblo de O Courel: Paderne y la devesa de A Escrita

Ruta: Paderne-Escrita-Chao de Mazairos (Serra do Courel)
Longitud: 3, 8 km (sólo ida)
Dificultad: baja en el primer tramo y media en el final.
Tipo: lineal



Entre la riqueza que alberga la Serra do Courel (Lugo) destacan su biodiversidad, sus bosques, sus cuevas calizas y su etnografía. Hay muchas posibilidades para descubrirlas. Una de las más atractivas es esta propuesta: aldea de Paderne, devesa da Escrita y cueva de Chao de Mazairos, todo en un recorrido de poco más de tres kilómetros.

Paderne es una pequeña aldea de O Courel, en el ayuntamiento de Folgoso, parroquia de Meiraos, a 900 metros de altitud. Se accede por la carretera de Seoane a Pedrafita (do Courel) y Lóuzara. En su entorno quedan restos de un castro, foso y una posible torre. Actualmente apenas diez casas permanecen habitadas todo el año (42 habitantes en 2012, según las estadísticas del INE). Aún así, ha sabido adaptarse, ya que en el pueblo hay hasta seis casas de turismo rural y una empresa de actividades en la naturaleza..


Al pie de Paderne corre el río Pequeno, que nace unos 3 km más arriba, cerca de Pedrafita y se une al Lor a la altura de Seoane. Siguiendo el río hay una interesante ruta de sederismo. Nuestro camino parte de la propia aldea.


Tramo 1: Paderne-Devesa da Escrita (pk 0-2,5).

Cruzando el pueblo seguimos el camino entre castaños, en otoño cubierto de hojas. El camino se convierte en una pista de tierra que cruza el río Pequeno por un puente de losas de pizarra y comienza a ascender. A nuestro lado se alterna el matorral con especies arbóreas como castaños, melojos o serbales de cazadores. En noviembre, los rojos frutos de este también conocido como capudre, asi como los de los rosales silvestres contrastan con los tonos verdes oscuros de acebos o dorados de las especies caducas. Las construcciones de piedra son almacenes de hierba o herramientas

El camino avanza en dirección sur y poco a poco, dejando a la izquierda el alto de Chao de Mazairos, empezamos a vislumbrar a la derecha (al oeste) la devesa de A Escrita o devesa de Paderne. Al ascender, la vegetación va cambiando y empieza a ser el dominio de tejos y, sobre todo, abedules.





La devesa es un bosque autóctono de unos dos km cuadrados asentado en la ladera NE, la de sombría, del alto de la Escrita, de 1455 m. Varios salientes rocosos de origen glaciar, las Penas da Escrita, bordean el bosque por su parte superior entre los 1300 y los 1370 metros. Un arroyo, el regueiro de Vilarmaior, nace al pie de las penas y atraviesa la espesura. Apenas hay caminos que entren en la espesura de la devesa, lo que ayuda a su estado de conservación. Estamos ante uno de los grandes reductos de biodiversidad de O Courel, junto con A Rogueira o las más pequeñas de Romeor y Riocereixa.




Tramo2: Devesa da Escrita- cueva de Chao de Mazairos (pk 2,5-3,8).

El camino principal por el que ascendemos gira hacia el este y luego hacia el norte para continuar rodeando el alto de A Escrita, transitar por la zona alta y regresar a Paderne desde la aldea de Pedrafita, en una ruta circular de unos 13 km. Esta no es nuestra ruta.

Camino de Chao de Mazairos, debemos desviarnos antes del alto. Aprovechamos para echar un vistazo hacia el norte, en donde destaca la mancha grisácea de la caliza del Taro Branco. Aproximadamente a unos 1250 m de altitud (km 3,4), de la pista principal sale a la izquierda un pequeño un pequeño sendero apenas visible entre el matorral bajo y los helechos. Este camino abierto desciende con rapidez, directamente, durante cerca de medio kilómetro.


La entrada de la cueva queda bajo nuestros pies, pero seria fácil que pasara desapercibida por su pequeño tamaño, entre unas rocas. Como la gran mayoría de las grutas de O Courel, su naturaleza es kárstica. La acción del agua sobre la roca caliza la ha ido deshaciendo hasta formar una cavidad de unos 30 metros de longitud, con un recorrido estrecho hasta llegar a la sala final, con unas dimensiones de unos tres metros de ancho y 1,70 de alto. El fondo de la sala y del corredor están cubiertos por una lámina de agua. Del techo cuelgan estalactitas con diferentes formaciones como coladas o banderas. Desde el suelo se observan estalagmitas en formación. Y en algunos casos ambas se han unido para formar columnas. A pesar de que en la sierra se encuentra un buen numero de estas cuevas calizas, la de Chao es la que presenta algunos de los espeleotemas más interesantes y llamativos.



Una formación como esta tiene un gran valor geológico y es extremadamente frágil. Si decidimos visitarla debemos hacerlos con las precauciones oportunas a pesar de que sea una gruta accesible. Y lo más importante: no alterarla en lo más mínimo con nuestra visita: evitar tocar las formaciones es imprescindible para no alterar su naturaleza. Descubrir nuestro entorno no tiene por que alterarlo, no deberia.

El regreso lo haremos por el mismo camino o siguiendo adelante para completar la ruta circular (son otros diez km). Otra opción es, uno vez en la parte alta, enlazar con las pistas que en dirección sur llevan hasta la aldea de Seceda.

Álbum de fotos (incluimos foto de Emilio Medina, gracias por el reportaje gráfico):


Más información:
- Web de la empresa de actividades PiaPaxaro de Paderne.
- La cueva en la web de jrcasan.
- La aldea de Paderne en la web de SerradoCurel.

viernes, diciembre 06, 2013

Forno do Forte, el museo de la alfarería de Buño

Buño es uno de los nombres gallegos de Schoenoplectus lacustris, una planta de la familia de las Cyperaceas, parecidas a los juncos, que se encuentran en las zonas encharcadas, tales como las orillas de los ríos o las brañas de las "barreiras" (zonas de extracción de arcilla).

Buño Schoenoplectus lacustris, lámina de Flora Iberica
Buño también es una pequeña localidad del ayuntamiento de Malpica de Bergantiños, de unos 600 habitantes. Sin embargo, tiene un atractivo especial. En el lugar de Os Barreiros se encuentra un depósito de arcilla de buena calidad. Desde tiempos antiguos, esto propició la existencia de una industria alfarera, de las más destacadas de Galicia. El oficio de alfarero ya estaba inscrito en 1510 en el archivo parroquia y a lo largo del tiempo llegaron a existir más de 80 alfares en activo.

Vista aérea de Os Barreiros y de Forno do Forte


Esta cerámica se caracteriza por sus colores oscuros y vidriados, decorada con pincel fino, originalmente con motivos celtas y actualmente evolucionada a formas modernas modernas e innovadoras que han conseguido mantener la economía del lugar. Desde hace ya 30 años, cada mes de agosto se celebra la Mostra da Olería de Buño.


En abril de 2006 abrió al público el Ecomuseo Forno do Forte. Este museo fue recuperado por la Diputación de A Coruña, sobre uno de los hornos más emblemáticos, original del siglo XIX, y uno de los de mayor prestigio de Buño.

El conjunto está formado por once estructuras que recrean la vida de las familias en la década de 1950. El elemento principal es el forno, situado en el centro del quinteiro, terreno común entre las casas de alrededor. Los hornos de Buño son de mampostería de unos tres metros de diámetro y dos de altura, con la boca abierta orientada al noroeste. Aquí se cuecen las piezas, colocadas con un cuidado especial. El combustible tradicional es leña de toxo y roble.




Detrás del horno se sitúa el cabanote, un cobertizo que cumplía el cometido de almacenar la leña, el barro o herramientas agrícolas. Al otro lado destaca el hórreo o cabazo, usado como almacén, también para las piezas en su proceso de secado.

Alrededor del quinteiro se sitúan las viviendas de las familias o casas dos oleiros, levantadas a lo largo del siglo XIX. Son casas de dos plantas. En la inferior se disponían la cocina y el taller de cerámica. En la superior estaban la habitación y el secadero de piezas. Actualmente pueden visitarse, rehabilitadas dos de ellas como casas de los oleiros y otras tres dedicadas a exposición de piezas agrícolas y ganaderas tradicionales.






En el Centro Comarcal de Bergantiños, a escasa distancia de la población, se encuentra O Alfar, un museo de la olería de Buño.

Es un museo que merece la pena visitar con calma, disfrutando de los detalles y pudiendo ver en vivo como se elabora una pieza o pudiendo trabajar tu mismo el barro. Actualmente el horno sigue cociendo varias veces al año con motivo de las muestras y exposiciones. Y, por supuesto, es imprescindible luego visitar las tiendas de cerámica y hacerse con alguna de las piezas tradicionales. En las páginas web con más información puedes encontrar los horarios de visita y el contacto para grupos organizados.

Álbum de fotos:


Más información
- Web del Ecomuseo.
- Web de Olería de Buño del ayuntamiento de Malpica.
- Barros y alfares de Buño, en la Wikipedia.