viernes, diciembre 06, 2013

Forno do Forte, el museo de la alfarería de Buño

Buño es uno de los nombres gallegos de Schoenoplectus lacustris, una planta de la familia de las Cyperaceas, parecidas a los juncos, que se encuentran en las zonas encharcadas, tales como las orillas de los ríos o las brañas de las "barreiras" (zonas de extracción de arcilla).

Buño Schoenoplectus lacustris, lámina de Flora Iberica
Buño también es una pequeña localidad del ayuntamiento de Malpica de Bergantiños, de unos 600 habitantes. Sin embargo, tiene un atractivo especial. En el lugar de Os Barreiros se encuentra un depósito de arcilla de buena calidad. Desde tiempos antiguos, esto propició la existencia de una industria alfarera, de las más destacadas de Galicia. El oficio de alfarero ya estaba inscrito en 1510 en el archivo parroquia y a lo largo del tiempo llegaron a existir más de 80 alfares en activo.

Vista aérea de Os Barreiros y de Forno do Forte


Esta cerámica se caracteriza por sus colores oscuros y vidriados, decorada con pincel fino, originalmente con motivos celtas y actualmente evolucionada a formas modernas modernas e innovadoras que han conseguido mantener la economía del lugar. Desde hace ya 30 años, cada mes de agosto se celebra la Mostra da Olería de Buño.


En abril de 2006 abrió al público el Ecomuseo Forno do Forte. Este museo fue recuperado por la Diputación de A Coruña, sobre uno de los hornos más emblemáticos, original del siglo XIX, y uno de los de mayor prestigio de Buño.

El conjunto está formado por once estructuras que recrean la vida de las familias en la década de 1950. El elemento principal es el forno, situado en el centro del quinteiro, terreno común entre las casas de alrededor. Los hornos de Buño son de mampostería de unos tres metros de diámetro y dos de altura, con la boca abierta orientada al noroeste. Aquí se cuecen las piezas, colocadas con un cuidado especial. El combustible tradicional es leña de toxo y roble.




Detrás del horno se sitúa el cabanote, un cobertizo que cumplía el cometido de almacenar la leña, el barro o herramientas agrícolas. Al otro lado destaca el hórreo o cabazo, usado como almacén, también para las piezas en su proceso de secado.

Alrededor del quinteiro se sitúan las viviendas de las familias o casas dos oleiros, levantadas a lo largo del siglo XIX. Son casas de dos plantas. En la inferior se disponían la cocina y el taller de cerámica. En la superior estaban la habitación y el secadero de piezas. Actualmente pueden visitarse, rehabilitadas dos de ellas como casas de los oleiros y otras tres dedicadas a exposición de piezas agrícolas y ganaderas tradicionales.






En el Centro Comarcal de Bergantiños, a escasa distancia de la población, se encuentra O Alfar, un museo de la olería de Buño.

Es un museo que merece la pena visitar con calma, disfrutando de los detalles y pudiendo ver en vivo como se elabora una pieza o pudiendo trabajar tu mismo el barro. Actualmente el horno sigue cociendo varias veces al año con motivo de las muestras y exposiciones. Y, por supuesto, es imprescindible luego visitar las tiendas de cerámica y hacerse con alguna de las piezas tradicionales. En las páginas web con más información puedes encontrar los horarios de visita y el contacto para grupos organizados.

Álbum de fotos:


Más información
- Web del Ecomuseo.
- Web de Olería de Buño del ayuntamiento de Malpica.
- Barros y alfares de Buño, en la Wikipedia.

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