viernes, diciembre 27, 2013

Muíños de Ardeleiro

Los molinos de río son una de las formas de arquitectura popular-industrial más extendida en Galicia. A principios del siglo XIX hay datos de 8 278 molinos harineros, más de 5 000 según el diccionario Madoz de mediados del mismo siglo, la cuarta parte de los existentes en el estado español,



En el ayuntamiento de Malpica, en el lugar de Algadán-Ardeleiro (parroquia de Cerqueira) se encuentra un interesante conjunto de molinos al abrigo de la ensenada dos Muíños. En la carretera de Carballo a Malpica (AC-414), a la altura de Buño, un desvío señalizado a la derecha nos lleva hacia Loroxo, lugar con pazo y cruceiro. Dejando el asfalto, una señal de madera nos dirige a una pista de tierra, que es accesible en coche, pero que bien se puede hacer andando. Finaliza en una explanada de tierra a modo de aparcamiento y con un panel informativo actualmente destrozado. Estamos en un espacio natural protegido: Costa da Morte (LIC de la Red Natura).


Desde arriba vemos el surco entre laderas que forma el Rego das Ondas o dos Muíños. En su último tramo, su pequeña corriente fue aprovechada para instalar cinco molinos en menos de 160 metros, el último de ellos prácticamente sobre el mar.

Son los cinco molinos sencillos, de rodicio de una única piedra. Las construcciones fueron rehabilitadas en 2007 por la Diputación de A Coruña. Exteriormente son edificios pequeños, rectangulares, construidos con mampostería y tejados a una agua con recubrimiento de teja.


En el tremiñado o piso superior, se abre la puerta, estrecha, sin que se conserve el pousadoiro, piedra incrustada en horizontal usada para apoyar el saco. En alguno de los molinos es la única abertura, mientras que en otros se abre una pequeña ventana, en un lateral o encima del desagüe. Las paredes interiores aparecen encaladas. Cada molino cuenta con su piedra de moler, con la capa o moa, la piedra móvil superior, y el , la fija inferior. Encima de ellas se ha reconstruido en madera la moega con los diferentes elementos que dirigían el grano de cereal hasta la piedra.


El agua entra en el inferno desviada del río por canales de piedra. Estos mismos canles facilitan que el agua que sale de uno de los molinos abastezca al siguiente. El cubo es el pequeño depósito de agua que facilita que esta entre con mayor fuerza. En este conjunto podemos verlos por un nivel incluso más elevado que la puerta, con sección circular o rectangular, o ausentes llegando el agua directamente al billote (agujero en las pared del molino) desde el canal. También los rodicios han sido restaurados en madera, así como el resto de elementos del inferno.


Estos molinos son de propiedad privada. Desde el sur, el punto más alejado del mar, son los siguientes:
1) do Pirillete. El primero, y único que se sitúa en la orilla izquierda del regato; el agua se deriva con un canal de piedra y acaba en un cubo rectangular.


2) do Tecedén. Desde el molino anterior, el agua es dirigida en paralelo al regato, por su orilla derecha hasta este canal con cubo elevado de forma circular.


3) muíño Novo. El agua usada antes es aprovechada ahora por este molino, al que le llega por un canal sin cubo; la entrada se ha restaurado con cubierta cuadrada.


4) de Mandeón. El canal, que le llega por el lado derecho (según la corriente), está elevado sobre una "columna" pegada a la pared trasera, de forma que la entrada de agua queda sólo ligeramente por debajo del tejado.


5) de Varela. Es el más cercano al mar, situado prácticamente sobre el límite superior de la marea alta, donde el regato baja en una pequeña cascada; dispone de canal que entra a la altura del suelo del molino.



Con esta secuencia se podía aprovechar al máximo el caudal de agua de este pequeño cauce. A lo largo del año la variación del caudal es muy acusada, como le corresponde a una corriente estacional gallega. Así, dependiendo de la época en que se visiten se podrán ver los canales secos o rebosantes de agua.



Existe una ruta de senderismo muy recomendable para llegar hasta los molinos, que puede ser iniciada tanto en Razo-Baldaio como en el núcleo de Malpica, y una ruta de BTT con el nombre de Pinos no mar, que pasa muy cerquita. Además, una vez aquí, no sólo los molinos atraerán nuestra atención, si no también las formas geológicas como furnas o pliegues en las rocas y las vistas del litoral que, en días sin niebla, permiten ver hacia el este-noreste tanto el arenal de Baldaio, como el de Sabón (Arteixo) y, más allá, la entrada de la ría de Ferrol y la punta del cabo Prior. Y por supuesto, también aquí podemos buscar algunos cachés (www.geocaching.com).



Álbum de fotos:


 Más información:
- Extracto del Diccionario Madoz, de 1850, respecto a los molinos; para Galicia, página 299.
- Os muíños. Documento del Museo do Pobo Galego.
- Web Costa da Morte.

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