viernes, agosto 22, 2014

San Miguel de Breamo, románico entre leyendas

Pontedeume es un lugar digno de visitar por la multitud de opciones que nos ofrece. Desde el cercano Parque Natural das Fragas do Eume hasta los restos históricos desde su fundación en 1270 y dominado por la familia de Andrade.

Al suroeste de la villa, sobre un monte de 305 metros de altitud se alza uno de los elementos patrimoniales más interesantes, la capilla de San Miguel de Breamo. Para acceder lo mejor es hacerlo a pie por el camino que sale de la iglesia parroquial de Santiago, de 1,5 km. O en coche por la carretera N-651 (dirección A Coruña-Betanzos) y a unos 2 km de Pontedeume, después de las curvas en subida, tomar el desvío señalizado a la derecha y seguir otros 3 km.


Ya en el siglo XIII un primer documento nos habla de la existencia del Real Priorato de San Miguel, aunque si atendemos a una inscripción sobre la piedra de la propia iglesia, en el contrafuerte izquierdo de la puerta principal, su construcción se remonta a 1187. Su historia está envuelta en leyendas y cambios de poder. No hay constancia arqueológica de un castro anterior, ni de la presencia de los templarios. Si se sabe que en el s. XIV era la orden de San Agustín la que habitaba Breamo, bajo patrocinio real y bajo la presión de la Casa de Andrade. El priorato de Breamo desaparecerá después de más de seis siglos, a finales del XVIII.


De la web de Pontedeume Turismo

Es una capilla de estilo románico, de cruz latina y ábsides semicirculares. Sólo otras tres iglesias gallegas son de esta tipología: Santa Cristina de Ribas de Sil (Parada de Sil, Ourense), Vilar de Donas (Palas de Rei, Lugo) y San Salvador de Coruxo (Vigo, Pontevedra). Las dos naves, principal y transversal tienen bóveda de cañón y crucería. En el exterior destacan tres pequñas puertas románicas, la de la fachada principal enmarcada por dos contrafuertes y bajo un rosetón de once puntas. En el tímpano del lado norte podemos observar el dibujo en piedra de un trébol de cuatro hojas.




La leyenda más contada hace referencia a los once caballeros templarios que llegaron desde Tierra Santa para custodiar la capilla y que estarían representados por cada una de las once puntas del rosetón de la fachada occidental. Durante la noche de Navidad, el rosetón se les presentó con doce puntas, siendo la nueva la correspondiente a un bebé recién nacido que dormía en el interior de la nave principal. Al llegar la mañana y desaparecer el bebé, el rosetón retomó su aspecto habitual. Dice la leyenda que este hecho se repite cada Nochebuena. Dos veces al año (8 de mayo y 29 de septiembre) se sube hasta la capilla en romería y es tradición dar nueve vueltas al templo para espantar el mal de ojo.



Alrededor de la capilla existe un área recreativa con mesas y bancos de piedra y abundante sombra. A pocos metros, en medio de un pinar se encuentra el vértice geodésico. Como mirador, las vistas serían estupendas sobre la ría y el Eume, pero están totalmente cubiertas por las plantaciones de eucaliptos. Incluso desde el mirador que hay en la subida apenas podemos ver retazos. Desde algunos puntos del camino sí que es posible tener esas vistas.

Álbum de fotos:

Más información:
- En la web Rutas y leyendas.
- Web de Pôntedeume Turismo.
- Web de Turgalicia.
- Ficha en pdf del vértice geodésico en la web del IGN.
- Descripción del camino a pie en la web del Club de Montaña Ferrol.
- Documento de reparación de la iglesia y el coro, del siglo XVII.

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