martes, septiembre 23, 2014

Un parque diferente en Marín

En un paseo por la zona de Marín, vale la pena acercarse a este parque que forma parte de la historia del lugar y es actualmente una zona de ocio especial.



Su historia comienza a partir de la desamortización de 1838, cuando Roberto Munaiz compra la antigua Granxa da Costa. Tras pasar por manos de varios descendientes, en la década de los cincuenta se la conoce por ser un activo centro de la sociedad al trasladar aquí su residencia de verano la familia Briz Saraiva. En 1999 el ayuntamiento adquiere la finca a los hermanos Briz Saraiva, convirtiéndose en la Finca Briz (o Granja Briz) y posteriormente en el Parque de los Sentidos. Se trata de un parque especial, multiusos, con una superficie de 23.000 metros cuadrados en el centro de Marín.


Al pasar la entrada nos encontramos con una pequeña laguna rodeada de un paseo de madera con pasarelas y un juego científico: un tornillo de Arquímedes con pequeñas presas y cazoletas para observar su funcionamiento. Mientras esperamos nuestro turno, jugamos en el parque infantil. Por debajo de esta zona se construyó un auditorio al aire libre.



Seguimos el recorrido, cuesta arriba por los múltiples senderos hasta alcanzar la laguna, un estanque creado a partir de varios arroyos que confluyen en esta zona. Son diferentes láminas de agua conectadas entre ellas y que se pueden recorrer por caminos empedrados y de madera. En la siguiente zona, entre los árboles de la finca se encuentra la ladera de los sentidos. A lo largo de los caminos se encuentran diferentes juegos para estimularlos: para el olfato plantas aromáticas; para la vista, además de las propias plantas, juegos de espejos; para el tacto, pavimentos con diferentes texturas; para el gusto, arbustos frutales; para el oído, juegos musicales como tambores, arpas o xilófonos.



Y llegó el momento de alcanzar el piso más alto, conocido como zona aventura. Aprovechando los taludes y la ladera, el parque infantil está compuesto por pasarelas de madera entre pequeños toboganes. pero sobre todo destaca el tobogán y la red para trepar. Un buen lugar para terminar la visita al parque.



Por supuesto, se puede aprovechar que estamos aquí para buscar un caché de Geocaching.

Álbum de fotos:


Más información:
- Web del Concello de Marín.
- Ficha técnica de Naos Arquitectura.

lunes, septiembre 15, 2014

Camino de la fervenza de Brañas (Toques)

Ruta: Ruta de la fervenza de Brañas (parte del PR-G 166)
Longitud: 5,5 km
Dificultad: fácil
Tipo: circular
Inicio-Final: Paradela (Toques, A Coruña)


En la parroquia de Santa Mariña das Brañas (concello de Toques) podemos encontrar una de las cascadas más bonitas de Galicia, las Fervenzas de Brañas. Nos encontramos en los alrededores de la Serra do Careón, unas modestas elevaciones en la zona central gallega, con altitudes de apenas 800 msnm. Esta sierra y parte de su entorno son espacio natural protegido de la Red Natura 2000 (Lugar de Importancia Comunitaria) y de la Rede Galega de Espazos Naturais Protexidos, como ZEPVN (Zona de Especial Protección dos Valores Naturais). Entre sus valores figura la única población de la endémica Santolina melidensis, un pequeño y modesto arbusto de flores amarillas. Al este de la sierra, el Rego de Porto Salgueiro, después de recibir aguas de diferentes arroyos, se convierte, a partir de Santa Mariña, en el río Furelos.

Tras una pequeña zona de remansos, sobre rocas anfibolitas, el Furelos se encuentra con un salto de unos 40 metros en los que forma la cascada. A su lado, un antiguo molino es eterno vigilante de la caída de agua. El Furelos, después de abrirse en la cola de caballo que forma la cascada, sigue su camino en dirección a su río principal, el Ulla.


El PR-G 166 es el sendero oficial que recorre el río con inicio y final en Toques. Nosotros hemos seguido este sendero pero comenzándolo (y acabándolo) en el entorno de Paradela, en el área recreativa Furelos, donde se juntan los caminos de ida y vuelta. De esta forma se reduce la distancia de 13 a menos de 6 km... aunque nos perdemos una parte del recorrido.

En wikiloc:



Tramo 1: Área recreativa Furelos-Fervenza das Brañas (0-2,3 km)

Dejamos el coche a la orilla del río Furelos, junto a una pequeña área recreativa (tres mesas y bancos de madera). En el puente encontramos los primeros indicadores. Vamos a hacer el camino en el sentido de las agujas del reloj, así que nos dirigimos hacia la Fervenza. El primer tramo de camino es muy agradable, cercano a la orilla y entre vegetación densa. En breve, salimos a una pista con piedras sueltas y con apenas sombras. Además comienza la pendiente en ascenso. Este tramo se hace lento y cansado, mientras divisamos O Careón al este.

En poco más de dos kilómetros alcanzamos la cascada. Un panel nos indica el funcionamiento de los molinos de agua. El molino, de propiedad privada (y con un cartel que prohibe el acceso), está en estado de abandono y entraña cierto peligro si no vas con cuidado, pero es espectacular notar que estás justo al lado de la caída de agua. La entrada de agua es por un cubo de piedra situado en la parte trasera, por encima del nivel del tejado a cuatro aguas.






Tramo 2: Fervenza-Área recreativa de Furelos (2,3-5,5 km)

Dejamos atrás la cascada, pero antes de continuar echamos un vistazo a la pequeña presa natural que la forma, a la derecha del camino. La pista sigue ascendiendo en dirección a Santa Mariña de Arriba, pero antes de llegar hay un desvío señalizado a la derecha.que nos lleva a cruzar el río Furelos. Aún nos queda un tramo de subida e ir atentos a un nuevo desvío a la derecha, para salirnos de la pista y descender por un camino en dirección al lugar de Prados. Con sol y calor se hace monótono y pesado. Después de un trecho, por fin encontramos un sendero que discurre a la sombra y con humedad, lo que en verano se agradece en esta ruta.

Otra subidita y alcanzamos la carretera, casi a la altura de Prados. 200 metros de asfalto y de nuevo nos desviamos a la derecha por lo que es primero una pista y luego un camino. Desde aquí podremos observar, casi, la fervenza, enfrente, oculta entre la vegetación. Un supuesto mirador en el borde del camino puede orientarnos hacia donde mirar, pero casi molesta más que facilita ver el paisaje. Sólo nos queda seguir bajando hasta continuar por un camino paralelo al río. Hay algún lugar lugar para cruzar (mojándonos, por puesto) y volver por donde iniciamos la ruta. Pero lo lógico es seguir adelante hasta llegar a la carretera y el puente en el que iniciamos la ruta.






Álbum de fotos

Más información:
- Web del Concello de Toques.
- Ficha de Santolina melidensis.
- El molino en Turgalicia.

sábado, septiembre 13, 2014

El huevo del dinosaurio y otras historias de la evolución

Título: El huevo de dinosaurio y otras historias científicas sobre la evolución
Autor: Jorge Bolívar
Editorial: Guadalmazán
Año: 2013
ISBN: 978-84-935027-9-9



Si bajo este título uno espera encontrar historias de dinosaurios, se equivoca. Este libro de 350 páginas nos cuenta mucho más. Jorge Bolívar escribe de una forma muy amena y fácil de leer un discurso que se divide en dos partes solapadas e imbricadas: en la primera nos presenta que es la vida y como se organiza; la segunda se vuelva en el proceso de evolución.

Uno de los grandes atractivos del libro es la sencillez con que se comprenden los datos que aporta, pero sin huir del rigor científico, acompañado con frecuencia de la ironía. Como no podía ser de otra manera, comienza por el principio, por el origen de la vida: el caldo primigenio, las primeras biomoléculas, los virus y las protocélulas. ¿Y si la vida procediera del espacio? La panspermia es una de las teorías.

La embriología y como el ADN organiza la formación de un organismo pluricelular, un animal, me ha parecido una de las más interesantes del libro. Cómo la evolución de la vida está reflejada en la evolución de cada embrión está explicado con claridad, igual que la función de los genes hox. Con frecuencia las alusiones a experimentos o descubrimientos recientes hacen que el libro sea muy actual.

Encontrar en un libro de divulgación de esta características una referencia a una zona muy cercana y conocida como es O Courel (Lugo) me ha hecho especial ilusión. La hace con motivo de citar fósiles de la fauna de Ediacara, de hace casi 650 millones de años. Es uno de los primeros momentos de la evolución, que comienza desde el punto de vista de Darwin y sus contemporáneos, pasando por la genética y una reivindicación del papel de Rosalind Franklin en el descubrimiento de la estructura de la molécula de ADN. Y si queréis encontrar una explicación clara al por qué envecejemos y morimos, quí la encontraréis.

Imagen número 51 de R. Franklin, que aparece en el libro. En fuentesdeciencia.
Otro de los capítulos que me queda en la memoria es "¿Para qué sirve medio ojo?" en el que cualquiera puede entender como una estructura tan compleja como un ojo evolución a partir de unas simples células fotorreceptoras. Y cómo lo hizo con imperfecciones, con graves fallos de diseño, lo que es además otra muestra de que la evolución trabaja sobre diseños preexistentes. Un capítulo muy didáctico, seguido de una disertación contra los creacionistas y los contenidos bíblicos.

Por supuesto, queda para el final la evolución humana. Es de agradecer que, sin perder rigor, limite la cantidad de nombres de especies que puden ser suplerfuos a la hora de entender el árbol evolutivo de los primates. Pocas veces he visto escrito con tanta claridad la aparición de los mamíferos a partir de esa especie de rata que sobrevivió a la sombra de los dinosaurios, la adquisición de las características de los homínidos o como el cambio de clima y paisaje de entonces influyó definitivamente en lo que somos.

Reconstrucción de Homo erectus del museo de Herne, imagen que aparece en el libro
En definitiva, un libro agradable de leer, poco original en cuanto a la secuencia de contenidos, pero altamente instructivo, actual y que queda como referencia dentro de una biblioteca sobre evolución de la vida.

Este es el audio de la entrevista al autor en Onda Cero, con motivo de la presentación del libro:

Más información:
- El autor en la web de la editorial.

lunes, septiembre 08, 2014

Azucena de mar, el tapiz de las dunas

Nombre/Nome: Narciso de mar, azucena de mar. Cebola das gaivotas.
Especie: Pancratium maritimum
Familia: Amaryllidaceae
Orden: Liliales
Clase: Liliopsida
División: Magnoliophyta




Las plantas dunares están sometidas a un continuo estrés derivado no sólo de las actividades humanas (entre ellas el frecuente y brutal pisoteo de los domingueros durante el verano), sino también de las propias condiciones ambientales: exposición al sol y al viento marino, a la sal, sustrato arenoso... Así que no es de extrañar que entre ellas encontremos muy buenos ejemplos de adaptación a estas condiciones, lo que no quita que algunas sean, además, espectaculares.

El narciso de mar (Pancratium maritimum) es una de las plantas dunares más comunes. Se extiende de forma continua por todo el litoral sur europeo, desde la desembocadura del Loira (Francia) hasta las costas de Bulgaria y también el norte de África. Su hábitat típico son las dunas costeras primarias o secundarias, compartiendo espacio con otras especies como Euphorbia paralias o Malcomia littorea.

Ficha de Flora Ibérica

La parte no visible de la planta es un bulbo grande de entre 4 y 7 cm de diámetro, enterrado con frecuencia a bastante profundidad. El bulbo no es la raíz; es un tallo subterráneo, engrosado, que sirve de almacenamiento de nutrientes. En esta planta el bulbo es tunicado, es decir, formado por diferentes capas, a modo de una cebolla. En la parte inferior se encuentran las raicillas verdaderas. Antes de la época de floración, de este bulbo nacen las hojas, entre cuatro y seis, lineares, todas basales, que pueden llegar a medir hasta medio metro de longitud. Son de color verde-azulado (glaucas) y algo carnosas. Forman una mata que destaca sobre la arena.




Entre julio y septiembre se produce la floración. Del bulbo nace el tallo, ligeramente más pequeño que las hojas, algo comprimido y que porta, erecto las flores en su extremo. La umbela la formas de dos a siete flores con un intenso olor. Son blancas, formadas por un conjunto de seis tépalos (no se diferencian los sépalos del caliz de los pétalos de la corola). En el interior, una corona ligeramente menor, acabada en doce dientes. Los filamentos de los estambres están fijados a la corona (excepto el extremo final) y rematados en anteras amarillentas.



A partir de agosto ya podemos observar la flor transformada en fruto. Es una cápsula ovoide, verde, de dos a cuatro centímetros, triloculado (es decir, divido en tres cámaras) como se observa en su forma exterior. Su peso hace que el tallo se doble. En el interior se encuentran las semillas, de color negro y tacto suberoso. Cuando maduran, quedan en el suelo como "deyecciones de conejo".

Durante el invierno, con las mareas vivas, es frecuente encontrar la planta arrancada y las cebollas esparcidas en la dunas.  El contenido del bulbo en substancias cardiotónicas lo hace muy tóxico, pero por la misma razón se ha usado como medicinal.




Aunque es una planta común, es especie protegida en varias comunidades españolas como de especial interés (Asturias, Baleares) o estrictamente protegida (Cataluña). El principal impacto que sufre es la destrucción de su hábitat y el continuo pisoteo de las dunas.

Álbum de fotos:

Más información:
- Web de Anthos.
- Pdf de Flora iberica.
- Web Asturnatura.
- Web Floravascular.