sábado, abril 04, 2015

Petroglifo de Pedra da Serpe en Valga

Estamos en el concello de Valga, provincia de Pontevedra, en la carretera N-550 en dirección a Santiago. A la altura de un semáforo y en la rotonda, un cartel indica, a la derecha, "Petroglifos Pedra da serpe" (además de las "fervenzas" y la "capela".

Imagen de Street View de Google Maps
El apelativo "Pedra da serpe" es habitual en Galicia para diferentes enclaves. Así nos encontramos con la de Gondomil  en Corme (Ponteceso) o la del castro de Penalba (Pontevedra).


Tomamos el desvío señalizado y seguimos las indicaciones, cruzando la autopista y Raxoi, hasta llegar al lugar de As Laceiras. Aquí hay una pequeña zona de descanso alusiva a los petroglifos. A partir del siguiente cruce, la pista es de tierra durante casi 1,5 km, en ascenso constante y señalizada con pequeños postes. Estamos casi en el límite con el concello de Pontecesures, a unos 350 metros snm en la ladera sur del monte da Lagoa. Una vez en este punto, un camino habilitado nos lleva hasta un afloramiento granítico, solitario, en medio del matorral de toxo y queiroas. Estamos frente a los petroglifos de Penoucos de Campo Redondo o "Pedra da serpe".




Grabadas en la roca hay varios dibujos. Pueden distinguirse varios círculos, al menos cuatro, formados cada uno por varios anillos y radios y con una cazoleta central. Aunque apenas se distingue, los radios se prolongan en surcos que enlazan los círculos. A lo largo de la roca en sentido longitudinal, de NE a SO y de arriba a abajo aparecen otros surcos, formando eses, que dan la sensación de una serpiente, lo que da nombre a la roca y a los petroglifos. Entre unos dibujos y otros aparecen otros grabados menos llamativos o incompletos que forman el conjunto. Actualmente quedan menos grabados que los originales, cuyos dibujos se deben al arqueólogo Ramón Sobrino.




Su situación responde a la localización más frecuente de los petroglifos gallegos: altitud media en la ladera de un monte, en una franja de menos de 60 km del litoral. Responden, al parecer, a la intención de servir de marcas de territorio ante posibles intrusos.


Llegar hasta estos petroglifos es fácil actualmente por la señalización. El panel informativo que había en su día hoy está arrancado (¡qué novedad!). Es recomendable visitarlos a primera o última hora del día para poder aprovechar mejor las luces y sombras. Por supuesto, evitemos subirnos y pisar la zona de los petroglifos. Podemos realizar una ruta de senderismo para llegar hasta ellos y pasar por cercanas las fervenzas de Raxoi. También en Valga, están recogidos los petroglifos del Alto da Porteliña y da Devesa.


Más información:
- Web de Patrimonio galego.
- Registro de BICs de Galicia.
- Blog El laberinto atlántico.
- Un informe sobre los petroglifos gallegos.
- Web del concello de Valga.

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