viernes, julio 24, 2015

I Brigantia Trail

El Club Brigantia Aventura organizó el domingo 19 de julio el I Brigantia Trail, en la zona de Novo Mesoiro de A Coruña, entre los ayuntamientos de ACoruña y Arteixo.



Más de 300 corredores se apuntaron al evento, casi la mitad la trail largo de 23 km de recorrido y un desnivel de 850 metros y la otra mitad al corto, con una distancia de 12 km y 450 metros de desnivel.

Quince días antes había que solucionar la primera duda: ¿el largo o el corto? Ante la evidente falta de preparación acumulada, nos decidimos por el corto, no vaya a ser... Así que salimos a correr por monte un par de veces con una distancia semejante y un desnivel algo menor, por la zona de Canzobre.

Domingo de la carrera. Llegamos con tiempo de sobra para aparcar, colocarnos el dorsal, echar un vistazo al ambiente y calentar. A las 10:05 se dio la salida y como siempre, nos instalamos en el grupo de cola, lo m´s cómodo para ir a nuestro ritmo. ¿Objetivos? Como siempre: primero disfrutar de correr por el monte, segundo acabar la prueba y tercero, si se puede, bajar de noventa minutos, lo que significaría correr aproximadamente a siete minutos y medio el kilómetro.




Comenzamos con unos tramos de asfalto entre las casas de Feáns para rápidamente introducirnos entre los eucaliptales. Buenas sensaciones, pero a cola de grupo, mirando de no apurar demasiado. A continuación (km 2) nos enfrentamos ya al primer cortafuegos, una subida en la que tuvimos que armarnos de paciencia y caminar siguiendo la línea de las torres eléctricas, hasta alcanzar la Pedra da Regacha en la cota 172 m. Las piernas pedían correr, pero había que reservarse un poco. Como suele ser, luego venía una bajada intensa que nos llevó a cruzar la cantera do Moucho (km 3,5). Vamos soltando, pero seguimos sin saber bajar, por eso nos adelantan varios grupos.



Seguimos en paralelo a la autovía para girar a la izquierda, otra vez hacia arriba (km 4,5) y hacer un bucle en bajada que nos deja de nuevo en la autovía, casi a la altura de Vilarrodís, bordeando la otra cantera, de Lista (km 7). Este tramo se hizo un poco rompepiernas, incluyendo alguna zona de piedras en las que los tobillos sufrieron. Para muchos la verja de la autovía sirvió de agarre.

Ahora viene la subida continua por Agra de Abaixo en la que ascendemos entre los 95 y los 195 m. hasta desembocar en la pista que lleva a Santa Icía (km 9). Tramos de correr, tramos de andar... a lo mejor esto empieza a hacerse más duro, vamos a conservar fuerzas. Un breve avituallamiento, separación de los dos recorridos, pequeña bajada y giro a la izquierda para subir de nuevo y rodear la cota más alta de la zona, los 207 metros (km 10,5). Sigo con el grupito que me acompaña desde hace unos cuatro kilómetros. Yo apuro un poco más en las subidas, pero me adelantan bajando. ¡Frustrante!



A partir de aquí es prácticamente todo en bajada. Como veo que las piernas responden decido aumentar el ritmo, no sólo por ser cuesta abajo, sino porque me veo llegar con fuerzas. Entramos en Novo Mesoiro y ahí está ya la meta. Adelantamos a unos diez compañeros en este breve tramo. Me han sobrado fuerzas.

Como resultado, un trail intenso en el que pude disfrutar en todo momento, sin forzar. El tiempo: un poco más de lo esperado, pero ese no era el objetivo principal.


Distancia: 12 km
Tiempo: 1 h 40 m 36 s
Ritmo: 8m 24 s / km
Puesto: 133 (de 154), 15 (de 19) en la categoría.


Gracias a todos los fotógrafos de los que hemos tomado las fotos (Facebook del Trail). Enhorabuena al Club Brigantia Aventura (Facebook del Club) por su buen hacer en la organización y por el trato recibido.




sábado, julio 04, 2015

Dinosaurios en Asturias: El museo del Jurásico

Hace 180 millones de años la costa asturiana era diferente a la actual. Pangea, el gran supercontinente, estaba dividiéndose, el clima era más parecido al tropical y el paisaje era el de zonas pantanosas y fangosas en las que un mar somero subía y bajaba de nivel. En este ambiente se desarrollaba una fauna entre la que destacaban los dinosaurios. A lo largo de la costa actual entre Gijón y Ribadesella dejaron su rastro en forma de fósiles y de huellas, llamadas icnitas, en la que se conoce como "La costa de los dinosaurios".


Para conocer mejor la impresión que dejaron estos grandes reptiles, nada mejor que una visita al MUJA, el Museo jurásico de Asturias.



Muy cerca de uno de los yacimientos de icnitas, el de la playa de La Griega, en Colunga, se sitúa el museo. al acercarte, te reciben en el exterior las reconstrucciones a tamaño real de diferentes especies de dinosaurios, así como la reconstrucción de las huellas de la Griega y de Tereñes.

El edificio está formado por tres bloques (a modo de huella de tres dedos), cada uno de los cuales alberga una parte de la exposición permanente. Además de los tres períodos del Mesozoico (Triásico, Jurásico y Cretácico) en el museo también hay espacio para los momentos previos y la evolución que dio lugar a la aparición de los grandes reptiles, así como para los acontecimientos posteirores (de los últimos 65 millones de años) incluyendo la aparición de la especie humana.

Cada espacio principal (tres períodos mesozoicos) está dominado por una especie de dinosaurio característico que se presenta a modo de esqueleto a tamaño real, acompañado por un gran panel de fondo en el que aparece en su hábitat. Estos tres representantes son el Plateosaurus (Triásico), Camarasaurus (Jurásico) y Tirannosaurus (Cretácico).





Por supuesto, no podía faltar una "sala" dedicada al Jurásico asturiano con vitrinas con las principales rocas de este período y fósiles.

Se trata de un museo muy completo y espectacular en el que podemos pasar más de una hora recorriendo los distintos espacios y aprendiendo sobre la evolución de los seres vivos en general y de los dinosaurios en particular, podrás tocar un fósil de verdad, ver una reconstrucción espectacular de la primera ave (dinosaurio con plumas), comprender como se forma un fósil  o saber como era el clima y la vegetación que rodeaba a estos grandes reptiles... y muchos más detalles que se esconden en los modelados y en los paneles explicativos.







Y aún quedaría visitar la sala de exposiciones temporales, en el sótano, que puede albergar una colección de papiroflexia de dinosaurios, de meteoritos o de biodiversidad.

Acércate con calma, para disfrutar de lo que te ofrece el museo y su entorno. Si además tienes la suerte de formar parte de una visita guiada, mejor todavía. Los detalles para la visita puedes consultarlos en su página web.

Álbum de fotos:


Más información:
- Web del Museo Jurásico de Asturias.
- La costa de los dinosaurios en la web de Turismo de Asturias