jueves, mayo 12, 2016

XXI Día de la Ciencia en la Calle

Un año más la ciencia y los científicos de todo tipo tomaron el Parque de Santa Margarita y los alrededores de la Casa de las Ciencias para celebrar el Día de la Ciencia en la Calle, y ya van XXI ediciones ininterrumpidas.


Más de 40 carpas entre los diferentes colegios, institutos, escuelas infantiles dedicaron el día a mostrar al público la Ciencia que se realiza en los centros educativos y otras entidades. En pocos lugares puede vivirse más de cerca los experimentos y conocimientos que cientos de estudiantes nos muestran en esta jornada. Como dice el alcalde de A Coruña en el folleto de este año "popularizar el conocimiento científico acercándolo a la calle, a la gente" es el objetivo.

Este año, el Día estaba dedicado a uno de sus participantes más entusiastas, Enrique Santillán, fallecido este curso.

¿Qué se podía ver este año? Como siempre, un poco de todo.

- Juegos matemáticos y puzzles.
- Extracción de ADN de la saliva o de batido de guisantes.
- Jugando con pompas de jabón.
- Electrolisis del agua.
- Nidos y muestras de avispa asiática.
- Hábitos de vida saludable.
- Robots y coches guiados por luz.
- Maquetas de máquinas simples.
- Pilas de hidrógeno, con patatas o con monedas.
- Muestras de egagrópilas o de esfinges.
- Los tropismos de las plantas.
- ...


Temprano, los profesores, alumnos y organizadores van llegando al Parque. Poco a poco los tableros y caballetes se van convirtiendo en mesas de trabajo y las carpas empiezan a llenarse de vida. Empezamos a ver como los alrededores de la Casa de las Ciencias se llenan de gente que va de un lado a otro. Algunos con prisas porque les falta algo para su exposición, otros con más calma en busca de sus amigos. Llegan las once de la mañana, suena Imagine de John Lennon y comienza la fiesta.

La carpa empieza a llenarse de gente. Los alumnos, timidamente al principio, van explicando sus trabajos al público que se atreve a acercarse. Nos tomamos un descansito y vamos a ver las carpas de otros centros. Hay viejos amigos, compañeros profesores, ex-alumnos, familiares... Nos paramos a que nos cuenten como hacer funcionar un reloj con una patata, a hacer figuras geométricas, como crecen las plantas buscando la luz o que son las egagrópilas de las aves rapaces y la cantidad de huesecillos que puedes encontrar en ellas. De camino a todo esto nos paramos saluda a la mascota, Medusa, y nos apartamos para que pase RD2D acompañado de soldados imperiales de la guerra de las galaxias. No nos podemos resistir a una foto con un morador de las arenas.



De regreso a nuestra carpa cruzamos junto a la banda municipal, rodeada de gente que escucha atenta. Nuestros alumnos ya están más sueltos. Algunos incluso bombardean con palabrotas científicas a los que se atreven a aguantar el chaparrón de información. ¡Es impresionante!

Y así continúa todo el día, entre reencuentros, charlas, experiencias y emociones. Magos, pasacalles, ajedrecistas, graffiteros... eso parece no tener fin. A las siete de la tarde vuelve a sonar la misma canción (Imagine) que nos anuncia que esto se acaba. Con las últimas fuerzas recogemos lo que queda de nuestros experimentos, lo empaquetamos y cargamos en el coche.

La última despedida, la vista de la carpa vacía y un sentimiento de emoción que sólo puede dar paso a otro: ¡estaremos aquí el año que viene y será nuestra décima ocasión!



Gracias a la Asociación de Amigos de la Casa de las Ciencias y a todos y cada uno de los que forman parte de la organización por dejarnos ser parte de esta maravilla.



Vídeo de laduda.net

lunes, mayo 02, 2016

Una breve historia de casi todo

Título: Una breve historia de casi todo
Autor: Bill Bryson
Editorial: Editorial RBA
Año: 2014
ISBN: 978-84-9056-242-0


¡Historia de la ciencia en estado puro!

Aunque el "casi todo" se refiere a distintas disciplinas científicas, es cierto que página tras página de este libro podemos llegar a entender como la ciencia actual se basa en todos sus precedentes históricos. Si pensamos que los conocimientos siguen una línea recta y siempre una dirección correcta, al acabar el libro tendremos una visión mucho más real.

Me gusta la primera reflexión de la introducción: "Parecía haber una cuestión mistificadora universal, entre los autores de los libros de texto, para asegurar que el material con el que trabajaban nunca se acercase demasiado al reino de lo medianamente interesante y estuviese siempre a una conferencia de larga distancia, como mínimo, de lo francamente interesante (...). Los míos estaban escritos por hombres que sostenían la curiosa teoría de que todo quedaba claro cuando se expresaba con una fórmula". Así que, para no caer en este mismo error, este libro está escrito para responder a un montón de preguntas de ciencia, de un poco de todo, pero no pregunta a pregunta, sino mediante un hilo conductor que es la historia de sus descubridores, de sus éxitos y fracasos, de sus grandezas y de sus debilidades. Por supuesto, sin fórmulas y con muchas anécdotas entretenidas.

Portada de la edición inglesa
En este libro descubriremos a un Newton que escribió sus Principia de forma difícil intencionadamente para que sólo los más intelectuales pudieran seguirlo. Veremos a Cavendish calcular la masa de la Tierra gracias a la máquina que otro científico le dejó en herencia. Asistiremos a la dramática lucha de egos de los primeros buscadores de fósiles como Owen y Mantell o Cope y Marsh. Y al explorar la historia del descubrimiento del átomo seremos conscientes de como influyen entre si los acontecimientos científicos.

A partir del capítulo 16 nos adentramos en el mundo de la vida: el origen de los seres vivos, las cianobacterias, los estromalitos, los mohos del limo, etc. son los primeros protagonistas. Empiezan a aparecer nombre como Miller, S.J. Gould o Withaker. Como no, a continuación repasamos la evolución de la mano de la vida de Darwin, Wallace, Huxley, Lamarck o Mendel.  El siguiente paso es el descubrimiento de ADN, una historia de Watson y Crick, pero en la que se revaloriza la importancia que jugaron Wilkins y Franklin.

El último bloque está dedicado a los descubrimientos de la evolución humana, desde afamados buscadores de fósiles como los Leakey hasta investigadores actuales como Tattersall o Thorne.

Portada de la edición estadounidense
Para acabar, una reflexión sobre las extinciones provocadas por los seres humanos como el dodo, la vaca marina de Steller o el reyezuelo de la isla Stephens. Curiosidades como "¿dónde está el cadáver disecado de Inca, el último periquito de California? Nadie lo sabe, el zoológico de Cincinnati lo perdió." o como el último tigre de tasmania (tilacino) murió en 1936, del que sólo quedan fotografías y una vieja grabación de vídeo de 61 segundos, ya que lo tiraron con la basura diaria.

En fin, que al acabar el libro te quedas con una sensación de haber hecho un repaso intensivo a la historia de la ciencia, de la mano de sus protagonistas, con sus logros y sus fracasos, con sus personalidades interviniendo en el devenir de los acontecimientos. Y finalmente crees que conoces un poquito mejor el mundo de la ciencia.

Como se nota el gran trabajo del autor, periodista, basado en multitud de datos y consultas: casi 1000 referencia a notas recogidas, 18 páginas de bibliografía científica y un completo índice analítico para poder rebuscar cuando te haga falta.

Bill Bryson, de su página web


Más información:
- Referencia en la editorial RBA.
- Sitio oficial de Bill Bryson.
- La crónica en Papel en blanco.
- Un resumen en Fogonazos en forma de decálogo.