martes, julio 18, 2017

El ingenio de los pájaros

Título: El ingenio de los pájaros
Autor: Jennifer Ackerman
Editorial: Planeta S.A.
Año: 2017
ISBN: 978-84-344-2526-2


¿En que nos fijamos cuándo vemos un pájaro? Normalmente apenas nos detenemos en como vuela, sus colores o su trino. Si somos ornitólogos o simples aficionados a la naturaleza, es posible que empleemos unos minutos en observar su conducta, en comparar con otras especies o en analizar como se adapta al hábitat. ¿Alguna vez nos hemos parado a reflexionar en cómo piensan, cómo aprenden o el por qué de muchas de sus reacciones?

Aquí tenéis todo un libro dedicado a eso, a analizar el ingenio de los pájaros. Ingenio, dice la autora, ya que reconoce que "inteligencia es un concepto resbaladizo" y difícil de medir. Así que a lo largo y ancho de estas páginas hace un recorrido por múltiples estudios e investigaciones que nos demuestran que los pájaros hacen algo más que actuar por instinto. En cada caso nos presenta un protagonista diferente, una especie o grupo de especies que destacan en un aspecto específico. Veamos algunos ejemplos.

Empecemos con el cuervo de Nueva Caledonia, considerado "el pájaro más inteligente del mundo". Son aves capaz de resolver un rompecabezas que consta de diferentes fases: para solucionar una (mover un balancín) tiene que solucionar otras previamente (usar un palito para extraer piedras con las que hacer contrapeso). En contra de lo que muchos podemos pensar, no sólo los primates usan herramientas; de hecho algunas aves incluso las modifican a medida.Nueva Caledonia o Barbados son algunos de los lugares donde se experimenta con estas capacidades y los elementos del estudio son cuervos, zanates o gorriones de Barbados y como exprimen su ingenio para obtener comida. En este nivel de cognición (otro término que los científicos prefieren a inteligencia) los ya citados córvidos y zanates, junto con los loros son los que están a la cabeza, seguidos de aves rapaces, pájaros carpinteros, gaviotas y garzas.


Vídeo del Betty, uno de los cuervos de Nueva Caledonia más famoso

Otro ejemplo de experimentos con cuervos de Nueva Caledonia comentado en el libro

Un carbonero cabecinegro es capaz de recordar los miles de escondrijos de sus semillas hasta seis meses después de haberlas guardado. Una proeza para un pajarillo de apenas doce gramos con un cerebro que no llega a un gramo, pero que aún así duplica en tamaño al de otras aves de su mismo rango de peso corporal. El tamaño del cerebro de las aves depende de muchos factores. Un ejemplo: las aves que permanecen en el nido tienen un cerebro más grande que las que lo abandonan al poco de nacer. Algunos grupos de aves parecen tener una "importante capacidad computacional" derivada de las conexiones neuronales, lo realmente importante y en lo que "el cerebro aviar no difiere demasiado del nuestro". Así que la reducción de un cerebro para permitir la evolución al vuelo (el tejido cerebral es pesado y metabólicamente muy eigente) no parece un óbice para la inteligencia de las aves.

Algunos científicos sostienen que los pájaros, aunque sólo el uno por ciento de las diez mil especies existentes, también juegan El juego requiere inteligencia y la nutre. Pero parece estar restringida a aquellas aves con una infancia prolongada como cuervos y loros.

Una gran parte del ingenio de los pájaros se demuestra en sus relaciones de bandada: los carboneros comunes presentan un complicado entramado social y se reparten áreas de alimentación en función de sus personalidades; las gallinas picotean en orden jerárquico; los arrendajos ofrecen comida (regalos) y anticipan una recompensa por parte de su pareja e incluso analizan sus preferencias cambiantes; los herrerillos se comunican la existencia de alimento; dentro da la misma bandada hay pájaros más tímidos y otros más osados, con personalidades diferentes, lo que es fundamental en la supervivencia del grupo; el turdoides bicolor hace turnos de vigilancia para garantizar la seguridad mientras el resto de la bandada come con la cabeza baja. Pues bien, en muchas de estas especies con inteligencia social, los investigadores han descubierto una correlación entre la dimensión del grupo social y el tamaño del cerebro: grandes grupos sociales conllevan un cerebro más grande a causa de las complejas presiones sociales. Es la calidad de las relaciones y no la cantidad lo que amplía esta capacidad. Incluso han identificado una hormona, la mesotocina (similar a la oxitocina de mamíferos) que modifica este comportamiento social. Y como no podía ser de otra forma, en estas relaciones también es importante la fidelidad de la pareja o las infidelidades: parece mentira que hasta esto ha influido en el tamaño de sus cerebros.

Turdoides bicolor
¿Cuál es una de las características que más nos cautivan de las aves? Sus cantos, trinos y gorjeos. El cenzontle es un pájaro americano, también conocido como políglota imitador, capaz de reproducir los sonidos que emiten muchas otras aves. En las aves, las "voces" proceden de la siringe, un cartílago y dos membranas que pueden hacer vibrar a velocidad ultrarrápida con el paso del aire e incluso de forma independiente cada membrana produciendo dos notas distintas simultáneamente. Los diamantes cebra, por ejemplo, contraen y relajan los músculos de la siringe con una precisión inferior al milisegundo, el chochín entona hasta treinta seis notas por segundo y algunas especies pueden imitar el habla humana. El aprendizaje y la genética se entrelazan. No sólo se han detectado más de cincuenta genes implicados en la imitación de sonidos, sino que también las rutas cerebrales son ¡similares a las humanas! Y además la cognición de las exhibiciones cantoras (tanto de quien las hace, el macho, como de quien las escucha, la hembra) afectan evolutivamente a la estructura cerebral.
Cenzontle, Mimus polyglottos
Como no, también hay páginas dedicadas a los pájaros artistas. Sólo hay que ver las construcciones y adornos que utilizan los pergoleros (por ejemplo el pergolero satinado) con la única intención de seducir a a la hembra. La construcción de la pérgola, la decoración del acceso, la colocación de los objetos de colores... Rescato dos frases: "la intelegencia es sexi" (los pergoleros que resolvían las pruebas de los investigadores eran también los que más se apareaban) y la que recoge como llamarle a todo este esfuerzo "a mi me resulta  casi imposible concebirlas salvo con relación al arte"

Quedan en el libro dos capítulos por resumir. Uno es como hacen las aves para orientarse. Se desgranan diferentes experiencias que van desde aves individuales a bandadas, desde pequeños desplazamientos en busca de comida hasta los grandes recorridos anuales de miles de kilómetros(el charrán ártico, por ejemplo, recorre más de setenta mil kilómetros anuales entre Groenlandia y la Antártida y vuelta). Los campos magnéticos, las estrellas, la posición del sol, hitos geográficos... incluso un programa innato, genético, son parte de las claves del éxito. Incluso hay un término para expresar esa inquietud migratoria: zugunruhe. De esta forma la orientación es una mezcla de diferentes pistas solares, geomagnéticas, sonoras, olfativas... todas ellas integradas y que parecen enlazar con una nueva teoría acerca de la organización general del cerebro de las aves, de la integración cognitiva.

Migración del charrán ártico (De Andreas Trepte - Trabajo propio, Handbook of the Birds of the World, Volume 11 (ISBN 978-84-96553-06-4) or earlier, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=364093)
Y en el último capítulo llega Gorrionlandia. Antes de 1850 no había gorriones comunes (Passer domesticus) en Nortemérica. En 1851 se introdujeron dieciséis en Brooklyn. En 1889 ya se pagaba por cada uno muerto para intentar erradicarlos. Actualmente hay en el mundo unos 540 millones de ejemplares, presente en todos los continentes menos la Antártida. ¿Y a qué viene hablar del humilde gorrión? Pues por su capacidad de adaptación. Las especies invasoras de más éxito tienen un cerebro más grande y actúan de forma más innovadora y flexible. Y junto al gorrión, hay otras especies que se identificaron como "aprovechadoras urbanas": el cuervo, el mirlo y la paloma. "Las ciudades han sido denominadas máquinas de aprendizaje. Y sin duda hacen a las aves inteligentes más inteligentes aún". Las especies capaces de innovar sobreviven y se diversifican. Una vez más el ingenio de las aves, su cerebro, viene a su rescate. Pero incluso para el gorrión vienen tiempos oscuros con un declive en sus poblaciones, especialmente en Europa, pero también en Australia, India o algunos lugares de Asia.

Como podéis ver, si os gustan las aves, este libro os dará un repaso de adaptaciones, comportamientos, fisiología... En su base, investigaciones e investigadores de todo el mundo recopiladas por la autora, Jennifer Ackerman.

Más información:
- El libro en la web de la Editorial PlanetadeLibros.
- Web de la autora.

domingo, julio 16, 2017

Camino a la cerrada del Pintor

Ruta: Navas del Espino-Cerrada del Pintor (Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas)
Longitud: 8,6 km
Duración: 3 horas
Tipo de ruta: ida
Desnivel positivo acumulado: 417 m
Dificultad: fácil

Imaginemos esta zona del Parque Natural de la Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas hace unos 150 millones de años. Tras un levantamiento de las rocas debido a las fuerzas tectónicas existentes entre las placas de los continentes africano y europeo, se produce una trangresión (invasión) marina que produce ambientes de poca profundidad. Cuando el mar se retira hace unos 65 m.a. se produce el depósito de calizas y dolomías, las rocas sedimentarias más frecuentes. Sucesivos plegamientos, cabalgamientos, compresiones y fracturas dan forma a la sierra, con un levantamiento final en los últimos millones de años que aún continúa hoy. Ya tenemos las formas predominantes sobre las que las aguas y los factores de erosión pueden actuar. Es precisamente la acción de los ríos y arroyos la que excava las gargantas, formando las "cerradas", como esta del Pintor que recorremos hoy.



Acceso.

Son varias rutas las que nos pueden acercar hasta la cerrada del Pintor. Esta opción parte de Navas del Espino. Para llegar accedemos desde la A-319 hasta el cruce conocido como El Empalme, donde nos desviamos en dirección a Vadillo-Castril y el nacimiento del Guadalquivir, siguiendo la JF-7091 durante unos 10 km. La carretera se transforma en pista de tierra y dejamos atrás el mirador de los Poyos de la Mesa. En un pequeño desvío encontramos las ruinas que nos indican que estamos en las Navas del Espino.

El último tramo de la ruta se realiza por el propio cauce del arroyo, por lo que deberemos ser prudentes en el momento del año en la que la realicemos.



Tramo 1: Navas del Espino-Poyos de la Mesa (km 0-km 3,5)

Desde Navas del Espino a unos 1455 metros de altitud comenzamos una fuerte subida por pista de tierra, cruzando la barrera que nos llevará hasta los 1600 metros. Cruzamos canchales y pinares con heléboros, narcisos o primaveras ya brotados. El camino serpentea para evitar las elevaciones del terreno y dejamos a la derecha el Cerro Galán, de 1663 m. Un pequeño esfuerzo más y llegamos a la planicie superior donde se sitúan los Poyos de la Mesa. Se trata de una meseta de formación caliza, típica de la sierra, con una caida abrupta entre el norte y el suroeste, con canchales y matorral, y una ladera más suave al sureste, por donde venimos, cubierta de pino.

Podemos tomar cualquier camino (o incluso sin camino) a nuestra derecha para, en menos de un kilómetro, llegar al borde del acantilado. Las vistas hacia el valle del Guadalquivir son impresionantes. No podemos dejar de echar una vista al cielo en busca de los buitres leonados o con más suerte, alguna águila.





Tramo 2: Poyos de la Mesa-Arroyo Tornillos del Gualay (km 3,5-km 7,5)

Pasados los Poyos y tras un breve tramo llano, comienza la bajada, formando primero un acusado zig-zag y siguiendo luego la ladera oeste de la Loma de la Mesa. En el descenso pasamos por el Collado de las Pegueras, flanqueado a nuestra derecha por la impresionante Peña Halcón y a la izquiera por el pico de las Pegueras.

Llegamos a una zona despejada, el vado de los Perrillos, a cuyo pie divisamos ya el arroyo Gualay. Es un buen lugar para hacer una parada y observar el entorno en el que nos encontramos.





Tramo 3: cerrada del Pintor (km 7,5- km 8,6)

Una vez en el arroyo, debemos seguirlo aguas arriba, en dirección suroeste. Podemos continuar por la orilla izquierda del cauce o cruzarlo por unas piedras y seguir un pequeño tramo del camino por la orilla derecha, pero case inmediatamente debemos volver al cauce (este camino o pista sigue el trazado de la cerrada por arriba). Una pequeña presa marca para nosotros el inicio de la cerrada, aunque de momento no es tan evidente. A partir de aquí podemos ir buscando los caminitos que hay por ambas orillas. Otra opción, si no hay problema por mojarse, es ir avanzando por el cauce si la cantidad de agua lo permite.

Poco a poco las paredes se van acercando y el fondo del "valle" se hace cada vez más estrecho. Aparecen zonas de arenas y de grandes rocas arrastradas a lo largo del tiempo, así como los evidentes rasgos de la erosión del agua.

Después de algo menos de un kilómetro desde que nos encontramos con el arroyo, una poza y la verticalidad de las paredes nos impide seguir.






Existen diferentes variantes para acceder a la cerrada del Pintor, como entrar desde el Puente de las Herrerías, y cualquiera es buena para llegar al objetivo. Otra posible combinación es continuar el arroyo Gualay en el sentido opuesto, hacia el este, para visita la cerrada de la Canaliega.

Enlace al álbum con las fotos.

Más información:
- Geología del Parque Natural.
- Ruta semejante en el blog Por los cerros de Úbeda.

sábado, marzo 04, 2017

Entre Dobres y Bárago, un paseo por la Liébana

Ruta: Dobres-Bárago (Vega de Liébana, Cantabria)
Longitud: 5,2 km
Duración: 2 horas
Tipo de ruta: ida
Desnivel positivo acumulado: 287 m
Dificultad: fácil

En el entorno del Parque Nacional de los Picos de Europa existen multitud de pequeños lugares en los que hacer rutas de senderismo sin necesidad de meternos en la alta montaña de los tres macizos principales. Nos salimos en este caso del Parque, pero seguimos en la Zona de Especial Conservación de la Red Natura 2000.


Dobres es un lugar con historia, citado ya en el siglo X, mientras que Cucayo aparece como un barrio del anterior en el siglo XII. Son parte importante de la comarca de Liébana, como tantos otros pueblos aún bien conservados en la montaña. Durante siglos se mantuvieron aislados, hasta que en 1946 comienzan las obras de los dos túneles, que durarían tres años, y supondrían su principal vía de comunicación.

Bárago será nuestro destino, pero también el inicio para subir Las Retuertas en coche. Llegamos a Bárago desde La Vega, por la CA-894. Desde aquí la carretera asciende en impresionantes curvas por la ladera noreste de la Peña de la Hoz. Cruzamos el segundo de los túneles y comenzamos a caminar desde el mirador. Es obligada una parada previa, para situarnos y para admirar el paisaje entre escarpadas rocas calizas.


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Tramo 1, Cucayo

Desde la salida del túnel seguimos la carretera en dirección Cucayo. A nuestra espalda va quedando la impresionante mole de la Peña de la Hoz (1386 m) que tendremos a la vista durante toda la ruta. En seguida nos encontramos con Dobres a nuestra derecha y la iglesia de San Mamés en primer término. Seguimos la carretera, o el camino paralelo hasta entrar en Cucayo por su parte alta. Varios paneles y carteles nos informan de las diferentes opciones. Bajamos a la derecha y cruzamos Cucayo. Vale la pena pararse un poco en este barrio, declarado (junto con Dobres) Conjunto Histórico por su estado de conservación.




Tramo 2, bosques

Dejamos atrás el pueblo echando un vistazo a la iglesia y giramos para pasar el puente sobre el río Frío. Seguimos la pista de tierra en ligero ascenso por la ladera de la Peña de las Ánimas, que queda a nuestra derecha, una mole caliza de 1039 m. Entramos en los bosques de roble, con una gran riqueza en flora en fauna. Estamos en zona de osos, donde es frecuente encontrarnos con jabalíes o ardillas. Mirando al cielo distinguiremos buitre leonado o alimoche. Hacia abajo tenemos vistas del valle y los prados de siega.



Tramo 3, las Retuertas

Rodeamos la Peña y nos encontramos en el collado de las Ánimas. Toca un descenso serpenteante e intenso por las Retuertas, en algunos tramos empedrado. Antiguamente este era el camino que unía Bárago y Cucayo, difícil y fatigoso. Salvamos un desnivel de casi doscientos metros hasta alzanzar la orilla del río Entreovejas, afluente del Frío, con saltos de agua entre las rocas. Durante la bajada las vistas a las formaciones calizas son espectaculares. Seguimos el camino y cruzamos el río.




Tramo 4, Bárago

El camino se va haciendo cada vez más ancho hasta transformarse en una pista que discurre entre padros y fincas hasta alcanzar la zona alta de Bárago. Nos despedimos de los robles, chopos o fresnos, para cambiarlos por frutales. Pasamos junto al cementerio y rematamos el camino a la altura de la iglesia parroquial.





Una ruta corta, pero intensa con paisajes espectaculares y la posibilidad de observar una gran variedad de flora y fauna en un entorno (natural y rural) maravillosamente conservado.

- Enlace al álbum de fotos.

Más información:
- Sobre el pueblo de Dobres.
- La ruta en VegadeLiebana.com.
- Una ruta más completa en Wikiloc.

miércoles, enero 25, 2017

Torres do Allo


Nos situamos en la primera mitad del siglo XV. En este lugar quedaban los restos de una fortaleza que los Reyes Católicos mandaran destruír. Sobre ellos, el hidalgo Gomes de Rioboo Villadefrancos hizo construir este pazo. La familia, vasallos de los poderosos condes de Altamira, procedía de la cercana Torre da Penela (Cabana de Bergantiños). Alonso Gómez (nacido en 1460) fue el primer señor do Allo.

Originalmente constaba de una sola torre, a la que posteriormente, en la segunda mitad del siglo XVII, se le añadieron el cuerpo central y la torre sur. Poco a poco, a lo largo del tiempo se irían añadiendo (y suprimiendo) elementos: el jardín, los hornos, la fuente...

A finales del XIX empieza a escribirse el último párrafo de su historia. A la muerte de Nicolás María Rui-Gomes Rioboo, su viuda se casó en 1869 con Vícotr López Seoane, uno de los primeros y más importantes naturalistas gallegos. Ya en el siglo XX la familia se trasladó a A Coruña, con lo que la propiedad estuvo ocupado sólo por la servidumbre hasta 1950 en que quedó en abandono. La Diputación de A Coruña llegó a un acuerdo con la familia López-Rioboo en 1998 para su compra y recuperación. En 2005 se abre al público.




El acceso a las Torres se realiza desde la AC-552 por una avenida entre plátanos y carballos, dejando a la derecha la iglesia de San Pedro do Allo, del siglo XVI, mandada construir por el señor de las Torres. La construcción, de estilo renacentista, es un pazo, quizás originalmente el más antiguo de Galicia. Está rodeado por una muralla en la que se abre el paso a la vivienda, dejando en el exterior los hórreos.

El cuerpo principal es rectangular con dos pisos. En cada extremo dispone de una torre de planta cuadrada, de tres pisos. La norte es más antigua, de finales del XV, protorrenacentista, mientras que el resto del conjunto es más moderno (s XVII), siguiendo el estilo original. Es en las torres donde se encuentran los ornamentos góticos más llamativos: decoración vegetal, escudos, gárgolas, saeteras en cruz, balcones, etc.

Con su recuperación, actualmente está convertida en museo-centro de interpretación. En su interior, si tienes la suerte que te reciba una buena guía, te contarán con detalle las características e historias de las Torres. Y si pones un poco de interés, podrás conocer detalles curiosos e interesantes. Al recorrer las distintas estancias, nos encontramos con diferentes elementos expositivos (algunos acertados, otros no tanto) sobre temas diferentes como artesanía de olería, la vida en la casa tradicional, genealogía de la familia, herramientas del campo, elementos arquitectónicos de la Torre, el paisaje del entorno...

Una vez acabada la visita al pazo, vale la pena un paseo por el huerto trasero o por la carballeira cercana con la fuente de San Ramón.







En la web de turismo de Zas puedes encontrar información de contacto y los horarios de visita.

- Álbum de fotos: enlace.

- Vídeo de la Diputación de A Coruña:



Más información:
- Web de Turismo de Zas.
- Más historia en el blog Volviendo la vista atrás.
- Reseña en la web Galiciamáxica.
- Breve biografía de Víctor López Seoane en el Instituto José Cornide y en la web de los Museos Científicos Coruñeses.
- Vídeo de la Deputación de A Coruña.

martes, enero 10, 2017

VII Orientación Nocturna Casa de Sixto

Actividad: Carrera de orientación nocturna "VII Orientación Nocturna Casa de Sixto".
Fecha: 08/01/2017.
Recorrido: medio (no competitivo): 12 balizas, 5 km (previstos).
Lugar: montes de Sas (concello de Paderne).
Organiza: Gallaecia Raid.


Este año si. Por fin, en la VII edición, pudimos apuntarnos a una prueba en la que teníamos ganas de probar. Se trata de una carrera de orientación nocturna organizada por Gallaecia Raid en los montes de Paderne, en el lugar de Sas, tomando como centro de actividad la casa de turismo rural Casa de Sixto.

Había la posibilidad de tres recorridos: infantil (2 km), medio (5 km, para adultos o menores acompañados) y largo (11 km). Para probar nos apuntamos al recorrido medio que tenía una distancia aproximada prevista de 5 km. Aunque este recorrido no era competitivo, nos lo tomamos como una prueba de lo que podríamos hacer. La modalidad era "score": un tiempo determinado en el que hay que picar el mayor número de balizas en el orden que elijas para entrar antes del cierre de meta (o lo antes posible).

Nos pusimos como objetivo inicial disfrutar de la noche aprendiendo sobre este deporte. Como objetivo secundario teníamos encontrar todas las balizas, independientemente del tiempo que nos llevara.

Llegamos a Casa de Sixto con tiempo de sobra. Nos acercamos a la caseta que hacía funciones de oficina y recogimos nuestras tarjetas de control. De vuelta al coche nos dedicamos a prepararnos: ropa de abrigo (pero para correr), las frontales, móvil... Todo listo. Unos minutos de descanso y a la salida.

19:15. Estamos en la salida para ver la salida de los participantes en el recorrido largo (unos 100 participantes) y escuchar los consejos y normas de la organización. Ya es noche completa y no debe haber más de 4º C



19:30. Salida. Nos situamos al fondo del pelotón de los 230 participantes. A la hora de la salida nos dan el mapa y comenzamos. Situación inicial: algo más de 5 km, 12 balizas, muchos participantes... Decidimos salir con calma e ir adelantando en los tramos que podamos correr. A la vista que todos van hacia la primera baliza, decidimos cambiar hacia la segunda. Después de cinco minutos de seguir al pelotón y equivocarnos por ir detrás del mogollón, preferimos equivocarnos por nosotros mismos. Encontramos la baliza 2 y tenemos que hacer cola para picar. Volvemos a la carretera. Pasamos de largo el cruce adecuado, volvemos atrás, trepamos con ayuda de las cuerdas y picamos la baliza 3. Al otro lado de la carretera cruzamos el regatillo y vamos contracorriente de la gente para picar la baliza 1.


20:00. Vamos más lentos de lo que creíamos, pero de momento no somos conscientes. Camino de la 4 nos equivocamos otra vez, pero en seguida retomamos y nos unimos a un grupo hasta picar la baliza 4. La siguiente está muy cerca y decidimos ir campo a través ya que el terreno parece fácil de caminar. Encontramos la baliza 5 y atajamos hasta la carretera. Ahora podemos correr con tranquilidad: pista asfaltada y poca gente. Encontramos la baliza 6 a la primera y retomamos nuestros pasos por la carretera. Ahora corremos bien. Por la prisas, en un error de lectura del mapa nos equivocamos de camino y perdemos un buen rato. Al segundo intento aparece la baliza 7. Otro error absurdo y tenemos que dar un rodeo amplio para encontrar la baliza 8. Ya nos damos cuenta que haremos bastante más de seis kilómetros. De vuelta al camino principal, no nos queda otra que forzar la carrera.



20:30. La baliza 9 aparece con facilidad. Ya estamos de vuelta en el pueblo de Sas, pero se hace tarde y faltan tres balizas. Lo hablamos y decidimos ir a por todas aunque nos pasemos de tiempo. Aquí nos juntamos con unos compañeros con los que haremos el resto del trayecto. Cruzamos el pueblo y encontramos bien la baliza 10. ¡Sólo quedan dos! Camino de la once, nos encontramos con una fuerte subida que se nos hace interminable. Y tanto, como que nos pasamos el cruce adecuado. Parece imposible llegar a tiempo ya. Tomamos un cruce a la derecha con dudas de si será el correcto. Acertamos.

21:00. Nos queda menos de un cuarto de hora. Encontramos la baliza 11, la picamos y a correr. Por suerte ahora es todo cuesta abajo y no tiene más complicaciones de orientación. Ya no miramos el reloj. Picamos la baliza 12, llegando del lado contrario a la mayoría de la gente. Nos tiramos cuesta abajo como locos para hacer el último medio kilómetro. Llegamos a meta y entregamos nuestra tarjeta. Salimos y se escucha por megafonía que falta un minuto para el cierre. ¡Está hecho! No era competitivo, pero nos hemos emocionado al llegar en tiempo y con las doce balizas picadas.



Como fin de fiesta un poco de charla con los compañeros, animar a los que aún están llegando y una estupenda tapa de callos que con este frío sienta de vicio. Y aunque el puesto era lo de menos, al final siempre te queda el gusanillo de mirar la clasificación: 29º y 30º de la clasificación masculina, con tiempos de 1h 42m 44s y 1h 42m 47s para recorrer casi 9 km y demostrar que hicimos mucho, mucho de más por no saber orientarnos ;)




Gracias a los organizadores Gallaecia Raid que han preparado una fiesta de orientación fantástica, con cada cosa en su sitio, cuidando a los participantes y cuidando de todos los detalles. Con nosotros han ganado unos nuevos adeptos. Una experiencia recomendada para todas las edades.

(Fotos: voluntarios de Gallaecia Raid)