jueves, septiembre 15, 2022

Ruta circular por el Monte Pindo

Ruta: circular monte Pindo desde O Fieiro
Longitud: 14 km
Duración: 5 horas (incluyendo paradas para comer y fotos)
Tipo de ruta: circular
Desnivel positivo acumulado: 829 m
Inicio/final: Área recreativa de O Fieiro.
Dificultad: moderada

Subir hasta A Moa, el punto más alto del Monte Pindo (concello de Carnota) es una de las rutas clásicas después de visitar la fervenza do Ézaro. El trayecto habitual comienza junto a la iglesia de San Clemente, en la playa de O Pindo. La otra alternativa, con menos desnivel es llegar desde O Fieiro (al noreste). En ambos casos serían rutas de ida y vuelta. Desde hace unos años está señalizada una ruta circular desde O Fieiro (concello de Mazaricos) que nos lleva por muchos puntos de interés, aunque perdamos otros de los habituales.

Se corresponde con las rutas 2 y 3 del Centro de información de rotas do monte Pindo e fervenza do Ézaro, aunque en realidad está balizada en todo momento como "R2". La distancia de la ruta "oficial" son aproximadamente 9 km, pero el GPS ha marcado algo más, incluyendo los desvíos. Debemos ir atentos a veces a los postes/balizas y a veces a las marcas de sendero PR.


Acceso

Para llegar al área recreativa de O Fiero podemos hacerlo bien desde la carretera de Ézaro (en verano puede haber mucho tráfico en el tramo hasta la fervenza y/o el mirador) o desde la carretera de Santa Comba. Este es el enlace a Google Maps.

Hasta A Moa

Iniciamos el camino en el área recreativa de O Fiero por una pista que sale por la parte superior. Entre pinares comenzamos la ascensión, suave pero continua. Después de algo menos de un km dejamos esta pista y seguimos un camino por la derecha que se va estrechando y se convierte en una senda pedregosa, escalonada.

Continuamos subiendo rodeando el paisaje rocoso característico hasta llegar a A Orelluda, un afloramiento en el que se puede observar perfectamente el granito y los diques intrusivos. Un poco más allá encontramos una zona abierta, una vaguada en la que tenemos buenas vistas en dirección sur, hacia Carnotay Chan de Lamas. Un último tramo de subida y cruzamos un "prado" alto en el que podemos parar a disfrutar de las gencianas o las quitameriendas (depende de la época, por supuesto). Seguimos después entre grandes bloques de piedra, casi encajonándonos.

Estamos ya al pie de A Moa. Queda el último tramo. De frente tenemos la pared casi lisa pero que se puede trepar si llevas calzado que agarre. Más fácil girar un poco a la derecha y acceder desde el norte donde se encuentra casi un sendero que nos lleva a la cumbre. Estamos ya a 629 metros, el punto más alto do Pindo. Es una gran laxe cubierta de pías o cazoletas fruto de la erosión del granito mediante meteorización química. Pero lo que más impresiona son las vistas que abarcas, desde Finisterre al oeste, con la ría de Corcubión, hasta la Punta dos Remedios al sur, fin de la playa de Carnota. En medio, las Illas Lobeiras. Hay quien dice que en días despejados ha visto la catedral de Santiago (?). Hay que tener en cuenta que las frecuentes nieblas pueden fastidiarnos el momento, aunque añaden más misterio (y riesgo) a este monte.


O Xigante

Tras la obligada parada y fotos alrededor del vértice geodésico bajamos hasta retomar el camino, pero giramos a la derecha para continuar por la senda que nos llevaría por la ruta que baja hacia la iglesia de O Pindo, bajada empinada. En un pequeño descanso hay un merendero y a medio kilómetro de este encontramos un poste de ruta con desvío a la derecha. Por aquí volveremos.

Pero ahora seguimos un poco más hacia abajo, unos 200 metros, para acercarnos a saludar al Xigante do Chan de Lourenzo o Xigante da Mina (aquí hubo una antigua mina de wolframio), una de las formas geológicas más características. Se trata de una gran roca o rocas antropomórficas que permiten distinguir... mejor es verlo (en foto o in situ).

Una vez presentados nuestros respetos, podemos descender un poco más hasta el Chan de Lourenzo o volver sobre nuestros pasos hasta el cruce anterior. Bajar hasta la costa estaría muy bien si tuviéramos forma de regresar, pero completar la ruta ida-vuelta sería mucho camino.


Buscamos la cueva Casa da Xoana

De vuelta en el cruce anterior, giramos a la izquierda en la baliza del sendero. El camino se usa menos y está parcialmente cerrado por vegetación, sobre todo helechos. Se pasa bien y se sigue sin problemas. Estamos en un pinar por la cara oeste de A Moa que se levanta a nuestra derecha. Pasamos por entre penedos para dirigirnos hacia la cabecera de un estrecho valle que comienza cuando dejamos el Penalonga a nuestra izquierda.

Hay que estar atentos a separarnos de la pared y girar hacia abajo. Está señalizado pero hay mucha vegetación que puede confundirnos. Estamos en la ladera oeste del valle del rego Caldeiras. En seguida vemos el poste que indica el desvío a la cueva Casa da Xoana. Si queremos ir, debemos tener en cuenta que se trata de una subida fastidiada: corta pero muy fuerte, con más de cien metros de desnivel en menos medio kilómetro, con el matorral que oculta el camino y muy incómoda. Hay que ir muy atentos a no salirse del sendero (que apenas se ve) para no meternos en dificultades. Pero vale la pena. Alcanzamos casi la cima de A Laxiña y allí, a 500 metros de altitud, pasamos de la ladera este a la oeste y se abre la vista al mar y casi a nuestras espaldas un túnel que atraviesa el granito y comunica ambas laderas. El viento sopla con fuerza. No es de extrañar los mitos que rodean este lugar.

(El GPS aquí falló, por lo que el track hizo cosas raras)

Para este desvío debemos contar entre subir y volver al cruce principal con unos cuarenta minutos.




Regreso por el Peñafiel

De vuelta en el poste del desvío, el sendero sigue bordeando el rego Caldeiras entre un pinar con vegetación de matorral y helechos. Tras aproximadamente medio kilómetro vuelve a girar a la izquierda para pegarse a la pared y ascender entre las rocas para dejar a nuestra izquierda el pico Peñafiel. Salimos a un balcón natural con vistas hacia el norte y al embalse de Santa Uxía.

El camino cambia de dirección hacia la derecha (este) y comienza una fuerte bajada (unos 150 metros de desnivel) con tramos enlosados que acaba en el rego de Sancheferro, un poco más abajo de que se le haya unido el Caldeiras. El cauce presenta un aspecto precioso con grandes losas de piedras pulidas por el agua y un viejo molino. Cruzamos por una losa de piedra que ejerce de puente y vemos enfrente la subida que nos espera entre los muros de piedra. Sólo nos queda salir a la pista de tierra primero y a la carretera asfaltada después para volver al área recreativa de O Fiero.

La ruta está marcada y balizada completamente a día de hoy (2022), pero es importante no perder de vista el camino y prestar atención en aquellos tramos en los que la vegetación oculta el trazado. A esto hay que sumarle que es frecuente una densa niebla que nos puede despistar, especialmente en las zonas más expuestas. Por lo tanto, ni que decir de la necesidad de precaución, previsión y llevar GPS o móvil con la ruta marcada.






Más información:
- Web Centro de información de rotas do monte Pindo e fervenza do Ézaro.
- La ruta clásica en Península Blog.
- Artículo de las lagartijas del género Podarcis en Monte Pindo.
- Instituto Geológico y Minero de España: ficha de Punto de Interés Geológico.
- Leyendas del Monte Pindo en Bluscus.
- Rutas y leyendas en Perder el rumbo.
- Web de la Asociación Monte Pindo.
- Historias do Monte Pindo, vídeo con Pepe do Fieiro.


miércoles, agosto 03, 2022

Hijos de un tiempo perdido

Título: Hijos de un tiempo perdido. La búsqueda de nuestros orígnes
Autor: José María Bermúdez de Castro y otros
Editorial: Planeta
Año: 2015
ISBN9788498922929

En 2004 se editaba este libro, que va ya por la quinta edición. Por algo será. En ese mismo año se le concedió el Premio Prisma al mejor libro de divulgación científica en España. Por cierto, que su autor más renombrado obtuvo este premio hasta en tres ocasiones. José María Bermúdez de Castro es uno de los codirectores de las investigaciones y excavaciones de los yacimientos de Atapuerca desde 1991, uno de los grandes de la paleoantropología española.

El libro es un recorrido por la evolución humana desde los primeros homínidos. Comienza explicándonos como es una excavación paleontológica, la relación entre los restos y el lugar que ocupan, quienes los extraen, como se analizan... Leyendo este "Regreso al pasado" ya nos imaginamos que tenemos por delante una lectura muy clara, fácil de seguir y contándonos detalles de este tema de una forma muy comprensible.

Los contenidos son los esperados para un libro de evolución humana:
- Los orígenes hace seis millones de años.
- El bipedismo como primera asignación humana, los cambios anatómicos, ventajas e inconvenientes.
- Las diferentes ramas evolutivas de Australopithecus y Paranthropus.
- El cambio ambiental y climático y cambio en la dieta junto a la aparición de las primeras herramientas.
- Las sucesivas adaptaciones que dieron lugar a las especies de Homo, los cambios en el crecimiento, el desarrollo y el legnguaje.
- La distribución, expansión y dominio de cada especie según los fósiles encontrados y los yacimientos. El poblamiento de Europa y las diferentes industrias líticas.
- Un capítulo dedicado a la "especie hermana", Homo neanderthalensis.
- Finalmente, el capítulo 10: origen y evolución del Homo sapiens.

¿Qué hace diferente este libro, entonces? Desde mi punto de vista, lo siguiente:

- Un lenguaje claro y ameno que aunque incluye términos científicos, lo hace de forma muy asequible a todo el mundo de forma que puede ser leído tanto por los que se adentran por primera vez en el tema como por quienes tienen ya afición.
- Aclaraciones continuas con ejemplos y comparaciones (fantásticos los párrafos de la locomoción y el desarrollo en relación con la modificación de la pelvis).
- Fichas resumidas y destacadas de cada especie citada con las principales características de cada especie: distribución, período, dieta, capacidad craneal, yacimientos, etc. de forma que se pueden comparar con facilidad.
- Ilustraciones fantásticas (de Dionisio Álvarez), detalladas, aclaratorias y totalmente referenciadas con el texto que acompañan: ¡una ilustración para cada cráneo y resto fósil!
- Glosario final para consultar las palabrotas y una propuesta de árbol evolutivo. También se agradece una bibliografía corta y seleccionada que no abrume.

En general toda la estructura del libro (tipografía, colores, etc.) lo hacen muy agradable. Pero como todo lo bueno se acaba, lo que parecían 360 páginas que iban a hacer una lectura prolongada, se quedan cortas: hay mucho margen libro que facilita la visión, pero acorta el texto ;))

Para complementar, aquí va el vídeo de una de las conferencias de Bermúdez de Castro sobre evolución humana:


Más información:
- Publicaciones de Bermúdez de Castro en Google Academics.
- Un resumen del libro en StuDocu.

martes, agosto 02, 2022

Petroglifos en Arteixo

No es precisamente poco frecuente estar buscando información de algún tema, ir saltando de web en web y encontrarte con algo totalmente diferente pero que te engancha. En este caso, aunque ya había oído hablar de ellos, se trata de los petroglifos de Arteixo, en lugares por los que he estado con frecuencia pero que me habían pasado desapercibidos.

Por una ruta en Wikiloc de Megaliticia (2019) salté al blog (¡fantástico!) de Crónicas de Arteixo de Xabier Maceiras (2018) y de ahí llegué a este artículo del Grupo de Arqueología Terra de Trasancos en el Anuario Brigantino (2017) que ahonda en el descubrimiento de Luis Monteagudo que publicó en La Voz de Galicia (1950). Así que en estos enlaces tenéis la información completa.


¿Qué son los petroglifos? Petro=piedra, glifo=taller. Se trata de representaciones gráficas sobre roca, grabados rupestres al aire libre, que constituyen un conjunto de símbolos previos a la escritura, cuya simbología es difícil de interpretar.

¿De que época son? De forma general los petroglifos gallegos (los no históricos) se encuadran en el "estilo atlántico", que abarca desde el norte de Portugal hasta el norte de Irlanda. La mayoría pertenecen a la Edad de los Metales, casi siempre de la Edad del Bronce, alrededor del III y II milenio a.n.e. Sus autores/as son las comunidades agricultoras y ganaderas que vivían en asentamientos al aire libre en poblados seminómadas y que finalmente (última fase del Bronce) se transforman el los castros.

¿Qué grababan en las rocas? Hay gran variedad de representaciones, pero lo más frecuente son las cazoletas (pequeñas excavaciones hemisféricas) y los círculos. Por supuesto, aunque menos frecuentes, se encuentran animales, figuras humanas (como la Pena Furada de Coirós), cruces, laberintos...

Buscamos los petroglifos

En este caso, nos acercamos a buscar los petroglifos que se sitúan en la ladera SE del Monte Barbeito (238 msnm). Es un área cubierta de cultivo de eucalipto con el sotobosque intrincado de helecho y matorral (toxo, silva). Es habitual que la vegetación cubra rápidamente y oculte las losas.

Comenzamos desde el lugar de Baer (en realidad un barrio del núcleo de Arteixo), por una pista en dirección al lugar de Pinar Grande, primero asfaltada y posteriormente de tierra. Vamos atentos a nuestra derecha, donde debería aparecer el primero (apenas a 100 m del inicio de pista). Encontramos un pequeño hueco en la maleza, desbrozado, que parece un camino pero que es el acceso al primero de los grabados a pocos metros.

Cuesta arriba aparece una losa granítica con varias diaclasas y sobre ella el petroglifo: seis círculos concéntricos alrededor de una cazoleta central cruzados por un par de surcos. Tamaño total: algo más de cuarenta centímetros. Los surcos orientados casi hacia los puntos cardinales.




Volvemos a la pista para buscar la segunda localización. A unos 400 metros, a la izquierda sale un camino que en realidad es un "circuito" de DH (descenso) para BTT. A unos metros hay una pequeña bifurcación a la derecha que tomamos y, bajando un poco, llegamos al punto marcado en el mapa. Son los llamados Mina La Rosa 2 y 3.

Se sitúan en dos rocas diferentes, a menos de diez metros una de otra. En la primera hay dos combinaciones de círculos concéntricos con cazoleta central y con surcos unidos que parten de cada una. Junto a ellos, tres cazoletas. Hay además otras marcas de círculos y semicírculos muy degradas que apenas se notan. Más abajo, la otra combinación de círculos y cazoleta muy evidentes y otros grabados menos visibles. (La descripción completa, en el Anuario Brigantino).

Intenté acceder al último conjunto (Mina La Rosa 1) desde varios puntos diferentes, pero el matorral era demasiado denso y no pude avanzar.




En cuanto al nombre de estos últimos, se debe a la explotación minera que existió en esta ladera, llamada mina La Rosa, una de las concesiones en el monte Barbeito (anteriormente monte dos Allos), con varios filones de los que se extraía wolframita, mineral que tuvo su auge durante la segunda guerra mundial. La explotación se realizó entre 1940 y 1955, cuando la mina fue abandonada. Hoy la vegetación hace que apenas se distinga nada de esta actividad.




viernes, julio 29, 2022

Cascada de Cioyo

El concejo de Castropol pertenece a la comarca asturiana de Oscos-Eo, la más occidental, limítrofe con la provincia de Lugo, compartiendo con lugares tan turísticos como los Oscos o Taramundi. Saliéndonos un poco de las zonas más visitadas, podemos encontrarnos con pequeños paraísos como esta cascada de Cioyo.



Acceso

Para llegar al inicio de la ruta podemos hacerlo desde Vegado, por la AS-22 hasta el cruce señalizado de Obanza y cascada El Cioyo. Desde aquí, algo menos de cinco kilómetros y ya estamos (enlace a Google Maps). Podemos aparcar en el inicio de la ruta, hay espacio suficiente, o un poco más adelante en la vieja escuela.

Camino

El inicio del sendero está indicado y en los primeros metros encontraremos varios paneles informativos. Atravesamos un bosque, siempre en descenso y con un camino muy empinado. Bajamos desde una altitud de unos 470 m hasta el río a 350 m. En aquellos tramos más complicados hay colocados postes con gruesas cuerdas para agarrarse y bajar más cómodamente. No es difícil, pero hay que ir preparados para saber que tampoco es un paseo cementado (¡y menos mal!)

El camino va girando hacia la derecha (hacia el este) para "meternos" dentro de la curva del río, lo que puede despistar ya que parece primero que lo estamos siguiendo y finalmente aparecemos contra corriente.

Tras un kilómetro, la vista se abre a una poza en la que cae la cascada.

Para volver existe una variante para pasar por otros pequeños saltos en el río, pero puede estar complicado pasar (puedes verlos en las webs del final).



El entorno

La cascada forma parte del Inventario Español de Lugares de Interés Geológico, con el código AL048. Se sitúa en el encajonamiento del río Porcía, entre las sierras de la Bobía al SE y la de Braña Júal al N. En esta zona, el río, que viene del suroeste, se ve obligado a un cambio brusco de dirección formando una horquilla. En estos giros es donde se producen los saltos, primeros los dos más pequeños y finalmente la cascada principal.

Geológicamente se sitúa en un afloramiento de la llamada Serie de los Cabos, formada por capas de cuarcitas, areniscas y pizarras. Precisamente en las primeras, más duras, es en las que se produce el salto de agua. El IELIG recoge que "aunque en Asturias en general, y en su zona occidental en particular, son frecuentes las cascadas excavadas en materiales cuarcíticos, las del Cioyo presentan además del interés geomorfológico gran interés paisajístico por constituir un paraje de gran belleza".

El entorno está formado por un bosque de ribera dominado por carballo y abedul acompañados de castaño, sauces, alisos, avellanos, arraclanes, etc. En el sotobosque son abundantes los helechos, arándanos... En las zonas más cercanas al agua dominan los musgos y hepáticas.

A lo largo del camino, en primavera-verano podemos aprovechar para detectar la avifauna forestal (carbonero, mosquitero, mito, arrendajo, busardo ratonero), reptiles (lagartija serrana), anfibios (rana patilarga en las orillas del cauce) y multitud e invertebrados, destacando las libélulas y mariposas. En el entorno de la cascada tuvimos la suerte de disfrutar de una nidada de lavandera cascadeña, con los adultos haciendo aportes continuos de alimentos que recogían en la propia poza o aguas abajo.







Vídeo de la web del Ayuntamiento de Castropol:


Más información:
- Web del Ayuntamiento de Castropol.
- Web de Turismoasturias.
- Web Viajesyrutas.
- Web Losviajesdealifog.

jueves, julio 28, 2022

Trail das bestas 2022

Actividad: V Trail das Bestas
Fecha: 17/07/2022
Recorrido: 14 km, +650 m
Lugar: Concello de Muras (Lugo)
Organiza: Concello de Muras-MarMarOutdoor


Este año el Trail das Bestas presentaba tres distancias: maratón, 27 km y 14 km (incluyendo andaina). Los recorridos tenían lugar en el término municipal de Muras (Lugo), con referencia en la Serra do Xistral.

Las versiones largas presentaban un recorrido compartido, mientras que la corta compartía trazado con la andaina por una zona diferente, teniendo sólo en común el punto de salida-meta. Esta prueba, la corta, constaba de 14 km con un desnivel positivo de 650 m.


Salida

El punto de salida se localiza en el área recreativa de A Veiga, a orillas del río Eume. La zona es amplia, con buen aparcamiento, carpa grande y mucho espacio para calentar. Cogemos el dorsal con tiempo y nos cambiamos, preparándonos para pasar calor, ya que se prevén temperaturas superiores a 30 ºC al mediodía. El tobillo derecho sigo fastidiando tras la torcedura de hace casi un mes, así que vamos a intentar acabar, sin más. Esta vez llevamos bastones para ayudar en los apoyos.

Primera mitad

Comenzamos con un tramo de asfalto tras cruzar el Eume y pasamos por delante de la Iglesia de Santa María, donde giramos a la derecha y comienza la primera subida, de poco más de un kilómetro, primero entre bosque y luego matorral hasta el alto dos Mosqueiros. Enlazamos con la bajada que nos lleva por un precioso tramo del rego de Sarrón. Subimos por la ladera contraria y llegamos al punto más elevado de los Montes de Carracedo, también la mayor elevación del trail (680 m) y donde estaban los desniveles más fuertes. Vamos muy lentos, por encima de 10 min/km, pero era lo previsto. ¡Agradecido por llevar los bastones!

Ahora toca bajar, hasta los 450 m con -230 m de desnivel, casi dos kilómetros seguidos hasta el puente en la carretera que cruza el Eume. Es un terreno de monte muy irregular por lo que el tobillo se resiente mucho. Aunque intentemos apurar no podemos bajar de 8 min/km. Además el sol aprieta ya. Vamos agotando la reserva de agua.




Segunda mitad

Tras el kilómetros siete llega el avituallamiento. Lo tomamos con calma. Hemos visto varios corredores sufrir por el calor y algún otro con torcedura de tobillo. Comemos, bebemos, charlamos... Desde aquí Manuel, dorsal 276 (me cuenta que es su primer trail), me acompañará hasta la meta. Va tocado, pero yo también.

El resto del recorrido es sube-baja sin demasiado desnivel aunque en ascensos enlazados hasta el kilómetro doce. Rodeamos el Serrón do Paraña, pasando por A Casavella y Guimarás, cruzando varios arroyos hasta A Abelaira. Aunque aún tenemos que dar una pequeña vuelta ya se escucha la megafonía.

Los últimos dos kilómetros son en bajada, entrando en el pueblo de Muras y acabando por asfalto hasta meta. Por lo menos ahora puedo correr un poco ya que tengo la sensación de estar haciendo una andaina por los ritmos que puedo llevar.

Esto se acaba. Vemos el arco de meta así que ponemos buena cara, apretamos un poco y levantamos los brazos para la foto.




Ha sido un trail disfrutado por el recorrido y por el ambiente, pero muy sufrido por el tobillo. De tiempos o ritmos finales casi mejor ni hablar, ya sabíamos a lo que veníamos y como veníamos, así que con acabar estamos muy muy felices.

¡Enhorabuena a la organización! Nos veremos en la sexta edición.




Más información
- Web oficial.
- Facebook oficial.
- Clasificaciones finales.

domingo, julio 24, 2022

El primate que cambió el mundo

Título: El primate que cambió el mundo
Autor: Alex Richter-Boix
Editorial: Planeta
Año: 2022
ISBN9788408252139


Que el ser humano modifica día a día el planeta en el que vive es más que evidente. Así como los animales se adaptan para sobrevivir a los cambios de su entorno, el ser humano modifica su entorno de forma drástica.

"El primate que cambió el mundo", de Álex Richter-Boix analiza y pone sobre la mesa un repaso de la huella del Homo sapiens desde su aparición hace ya unos 300 000 años. El subtítulo es muy elocuente: "Nuestra relación con la naturaleza desde las cavernas hasta hoy".

Tras un repaso inicial rápido a los orígenes de nuestra especie, las primeras transformaciones significativas narradas vienen a ser la extinción de la megafauna (como los mamuts) y hasta que punto influimos en ella junto con el cambio climático que se estaba produciendo. El siguiente paso fue la agricultura. El autor relata como hace 12 000 quedaron registros de la existencia de herramientas agrícolas lo que demuestra la dependencia de los cereales y como ésta se convirtió en mutua por la selección artificial: la planta necesitaba del humano para extenderse y viceversa. De ahí a transformar la tierra para obtener más cultivos mediante talas o incendios.

Antes que la agricultura ya se había domesticado el primer animal, el lobo, que se convirtió en perro tras siglos de interacción mutua. En el libro, podemos seguirle la pista a muchas otras especies que se han beneficiado (beneficio mutuo en muchos casos) de la expansión del ser humano: el gorrión o la paloma, ratas y ratones, mosquitos... así como otras que han desaparecido. Especialmente sangrante es la narración de la extinción del bisonte americano, pero también la descripción de como extinguimos el dodo, el alca gigante, el tilacino, la vaca marina de Steller...

Los últimos capítulos nos llevan a lo más pequeño: virus y bacterias, y como su acción puede relacionarse con la degradación del medio ambiente. Lo siguiente, por tanto, es abordar la contaminación (mención especial para los insecticidas), la destrucción de los humedales.

De esta forma llegamos a la Sexta Extinción, al Antropoceno, la edad del ser humano como especie dominante. ¿Datos concretos?  "Nosotros y las especies domésticas de las que nos alimentamos conformamos el 96% de toda la biomasa de los mamíferos". "El 71% de la masa aviar corresponde a nuestros pollos". Aún así, en biomasa total, "nosotros nos situamos justo detrás de los animales domésticos con un 0,01% del total. Un porcentaje minúsculo, pero con la capacidad de alterar el planeta entero". ¡Alucinante!

Acaba el libro con la necesaria reflexión, de la que recojo el siguiente texto: "Las transformaciones humanas de la naturaleza son parte de la naturaleza. Somos naturaleza transformándonos a nosotros mismos. No existe la dicotomía humanidad naturaleza".

En realidad no acaba ahí. Hay una extensa bibliografía de más de cuarenta páginas organizada por capítulos para que podamos acudir a ella para repasar los datos.

El libro me ha encantado, especialmente la primera mitad que se lee de un tirón y enganchado a las historias y a sus protagonistas.

Si quieres saber más del autor, puedes leer su propia biografía en el blog EvOikos.

- Podcast en Sapiens, de RTVE: entrevista al autor sobre su libro.

Más información:
- Blog del autor.
- Reseña en vídeo de RTVE.
- Reseña en Heraldo.
- Reseña en Anikaentrelibros.
- Reseña e Noticiasdelaciencia.

jueves, julio 07, 2022

El simbolismo del ciervo volante

Nombre: Ciervo volante
Especie: Lucanus cervus
Familia: Lucanidae
Orden: Coleoptera
Clase: Insecta
Filo: Arthropoda

El ciervo volante, vacaloura o escornabois en gallego, es el escarabajo de mayor tamaño de la península Ibérica, pudiendo alcanzar los machos más grandes hasta 9 cm. Sólo por esta razón, se trata de uno de los escarabajos más icónicos que nos podemos encontrar.

La frecuencia con la que nos encontramos con uno es cada vez menor y aunque no se considera amenazado, esa es la sensación que ofrece. Las causas principales son las relacionadas con la destrucción de su hábitat: la sustitución de bosques por monocultivos de eucaliptos, la eliminación de madera muerta en la limpieza de los montes o la fragmentación de su hábitat. En menor medida, el manejo directo o el atropello.

¿Y los "cuernos"? En los machos, el maxilar superior se desarrolla de forma desproporcionada, formando los "cuernos" que le dan nombre en castellano. Este tamaño hace que no les sirva para alimentarse y únicamente los utilizan en las luchas para librarse de otros machos defendiendo su zona de reproducción. Son estas prolongaciones las que les valen su simbolismo, ya que tradicionalmente en Galicia eran empleados para evitar el mal de ojo, como protección para la Santa Compaña o para curar casi cualquier mal. Eran la alternativa a la falta de unicornios (alicornios) mágicos por lo que solían utilizarse las cabezas de machos de vacaloura.

Dice una tradición de Vilachán (Pontevedra): "Para curar la ponzoña emplean el licorno, que es un trozo del cuerno del ciervo volante (vacaloura); lo introducen en una cantidad variable de agua de una fuente que nunca hubiera secado. Seguidamente se pone la parte dañada del cuerpo sobre la superficie de agua, aunque no le toque, y si la maldad es causada por ponzoña, el cuerpo sumergido se rodea de burbujas, y hasta llegan a chispear en la superficie como si fuera gaseosa; con la misma agua se lava la parte dañada, durante nueve días y una sola vez al día; se cree que la curación es radical si la ponzoña es producida por animal inmundo." (Revista de dialectología y tradiciones populares)

En la Antífona da cantiga, de Ramón Cabanillas, se recoge: "Non teño medo aos teus ditos / nin medo do teu meigallo, / que ando cunha vacaloura / e catro dentes de allo".






Pero no sólo esto. Los ciervos volantes tienen otras características cuando menos curiosas:

- Su distribución en la península se extiende por la mitad norte y el sistema central, ligado a zonas boscosas de especies planifolias, con roble, castaño, aliso, etc. También se le encuentra en los mosaicos de cultivos.
- La vida de un adulto suele estar entre los quince días y un mes. Se les observa por primera vez a mediados de junio y no más allá de principios de septiembre. Durante este tiempo los machos se dedican a localizar a las hembras en los lugares de alimentación y a defenderlos de otros machos.
- Los adultos se alimentan de la savia de los árboles o jugos de frutas. Los machos no pueden roer la corteza con sus mandíbulas por lo que tienen que buscar heridas abiertas.
- Para su supervivencia precisa de la presencia de madera muerta (restos vegetales, árboles viejos...) en los que las hembras ponen los huevos, que eclosionan entre dos y cuatro semanas después.
- Tras varias mudas y tras varios años (entre uno y siete) como larva, ésta forma el capullo y se produce la metamorfosis en otoño, aunque el adulto pasa el invierno dentro y no emerge hasta el fin de la primavera siguiente.
- Son buenos indicadores de la salud de un bosque, ya que tienen un papel importante en el reciclaje de la madera muerta (son saproxilófagos).

¿Tiene algún nivel de protección? Está incluido en el Anexo III del convenio de Berna y en el Anexo II de la Directiva Hábitats (especies de interés comunitario). En el Libro rojo de los invertebrados amenazados de España figura con la categoría de preocupación menor.

La familia Lucanidae en la península Ibérica contiene seis géneros y nueve especies según Iberfauna. La forma más fácil de identificar correctamente al Lucanus cervus es fijarse en el número de lamelas de las antenas: 4.



Esta es la ficha que aporta el GTLI

El Grupo de trabajo sobre Lucanidae ibéricos  de la Red Iris puede aportarte más información.

Más información:
- En Galiciencia.
- Ficha en pdf del MITECO.
- En Faunaiberica.org.
- Tríptico informativo en la web del GN Hábitat.