miércoles, abril 28, 2021

SM-15: Ruta BTT Monte do Gato

Ruta: SM-15, ruta BTT Monte do Gato
Longitud: 20,7 km
Duración: 2 horas
Tipo de ruta: circular (en BTT)
Desnivel positivo acumulado: 607 m
Dificultad: moderada

Las rutas SM corresponden a la señalización realizada en su día por el Proyecto Mandeo ("Sendas do Mandeo"), enfocado a revitalizar la cuenca abarcada por dicho río. Todo este material está ahora incorporado a la nueva Reserva da Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo. Algunas de estas rutas corresponden a trazados para realizar en bicleta de montaña, aunque también son válidos para senderismo.


Acceso

La SM-15 discurre por el Monte do Gato en los concellos de Coirós y, la mayor parte, de Oza-Cesuras. Comienza oficialmente en Ponte das Moas, no lugar de Maial, donde se sitúa el panel informativo. Nuestra descripción comienza en otro acceso, en el km 564 de la N-VI, enfrente de la Parrillada Barral. Realizamos la ruta en sentido antihorario.


Primer tramo (km 0-2,5)

Comenzamos a unos 300 metros de altitud, por una pista ancha y sin dificultades, con poco desnivel en el primer kilómetro y medio. El camino está bien señalizado con postes de madera con las placas "oficiales" de la SM-15. A nuestra derecha, poco visible, va quedando el pequeño valle del Rego de Torarou y la ladera en la que se enclava el yacimiento de arqueológico de Pena Furada.

A partir de aquí tenemos algunos tramos con zonas de bosque muy agradables. La pista comienza a romperse con piedras sueltas y el desnivel en bajada aumenta con tramos de hasta el 25%. Es una zona divertida. En el km 2,5 aproximadamente llegamos al punto más bajo del camino, Ponte das Moas donde nos encontramos con el panel de ruta y enlazamos con pista asfaltada.



Segundo tramo (km 2,5-11)

Desde aquí comenzamos el tramo de subida. Seguimos la carretera paralela al río Miñatos. Debemos ir atentos a la señalización, ya que en algunos casos está desaparecida o tirada, por lo que podemos saltarnos algún cruce (como lo que nos pasó a nosotros, que retomamos el trazado en las cercanías de As Nogueiras). La carretera se continúa, entre bosque de ribera, por pistas de tierra en constante ascenso. Con calma y con pendientes variables, alguna durilla, llegamos al lugar de A Ribeira primero y Vilariño después, para sguir en dirección a Samil. Estamos ya en el extremo (SE) de la ruta, pero aún queda una úlrima rampa tras girar a la izquierda para alcanzar el punto más alto de la ruta.

Vemos una antigua caseta forestal de obra. Nos desviamos unos metros de la ruta para llegar a ella y situarnos a 557 metros de altitud (estamos un poco antes del Penedo Samil). Hacemos una paradita para observar el paisaje, ya que tenemos buenas vistas, especialmente hacia el sureste, a las tierras altas de Curtis.




Tercer tramo (km 11-21)

Con la sensación de tener hecha la parte más dura de la ruta seguimos hacia el Penedo Samil (a nuestra izquierda va a quedar un conjunto de mámoas en Pena Moura) hasta el primer cruce. Si seguimos de frente iríamos por la zona alta, casi cresteando y pasando junto al vértice geodésico del monte Felgar. Pero tomamos a la izquierda para comenzar el descenso de algo más de 2,5 km por una pista bastante rota por el paso de motos y quads.

Cruzamos el Rego das Penas das Tripas, en O Castelo y continuamos con menores desniveles en dirección a las laderas de la Pena do Corvo y los petroglifos de Fonte do Oso (quedan para otra ocasión). Poco después del depósito de agua, a la altura de una nave, giramos a la izquierda (para no salir a la carretera nacional) y en poco más de 1,5 km cerramos la ruta regresando al punto de inicio.



Ruta muy completa con varios puntos de interés y con otros que dejamos para revisar en otra ocasión, especialmente relacionados con los valores arqueológicos de estas elevaciones de Monte do Gato.

Más información:
- Web Reserva da Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo.

miércoles, abril 21, 2021

Pena Furada, un santuario y una moura con... 2000 años de antigüedad?


A Moura
. Este término se usa con frecuencia en la mitología gallega haciendo referencia a mujeres encantadas y de gran hermosura que se esconden bajo tierra o bajo el agua en lagos, fuentes o ríos, asociadas a diferentes construcciones como mámoas o castros. A Moura espera el momento adecuado, según la tradición en la noche de San Juan para salir y mostrarse, junto con los tesoros o riquezas que guarda.

Pero en la parroquia de Santa María de Lesa, ayuntamiento de Coirós (A Coruña) hay una moura un tanto especial. Es un grabado en roca, un petroglifo de unos 65 cm de longitud que muestra una esfinge femenina exhibiendo de forma muy marcada su sexo. Junto a este grabado aparecen otras figuras en las rocas, en un emplazamiento destacado, lo que hace pensar que se trata de un santuario, un yacimiento difícil de datar pero con un gran valor arqueológico.

En 1993, el arqueólogo A. Fernandez Malde descibía el yacimiento en el Anuario Brigantino. Desde entonces, diversos trabajos de limpieza y catalogación han puesto a nuestra disposición un lugar único y con un entrono mágico.

Acceso

El acceso al yacimiento está señalizado desde la carretera N-VI, en dos puntos diferentes, frente al polígono empresarial de Coirós. Desde cualquiera de ellas, en poco más de diez minutos caminando por pista de tierra y siguiendo las indicaciones se llega fácilmente. Nosotros realizamos este camino por dar una vuelta alrededor:


El yacimiento

Estamos en el Monte do Gato, un pequeño cordal cuya mayor altura queda al SE en el Petón (558 m), que separa las cuencas del río Mandeo y su afluente el Mendo. Se trata de un afloramiento granítico rodeado de laderas con grandes pendientes producidas por una falla. La altitud: unos 280 m.

Nada más llegar, un panel informativo nos indica los diferentes elementos a los que debemos prestar atención. Subimos entre las rocas que forman la primera puerta. A nuestra izquierda quedará un primer grabado cruciforme. Un poco más adelante una segunda puerta, con un antropomorfo parcial a la derecha. Alcanzamos la plataforma superior donde destaca una gran roca de granito en la que se sitúa, hacia el oeste, el grabado más destacado, un antropomorfo femenino conocido como a moura. Sobre ella una pequeña cazoleta (¿una pila o un encaje para una viga?) en la que no es raro encontrar alguna ofrenda (velas, flores, monedas...). Desde aquí podemos ver paisaje abierto hacia el sur (que pena de eucaliptos), hacia el valle del río Miñatos.




Continuamos por la zona alta hacia el sur, hasta llegar a otras grandes rocas. Pasamos entre ellas. Esto es el balcón. Desde aquí la ladera cae con gran pendiente. A la derecha un nuevo grabado: antropomorfo moderno. Si nos desviamos ahora hacia la parte baja llegamos a una nueva zona en la que se sitúan una roca tallada en ángulo recto y un perpiaño (un sillar) con marca en forma de báculo.

En cuanto a la datación o funcionalidad del yacimiento, no es un tema fácil. Una primera impresión de A. Fernández Malde es que se trata de un santuario delimitado con fosos y muros perimetrales, cuidadosamente ordenado a partir de la imagen de A Moura. En esta línea, lo sitúa entre los siglos I y IV.

A partir de aquí se abren las puertas a futuras investigaciones que aporten datos más fiables. Para más información podéis echar un vistazo a los enlaces de abajo.




Lo que es innegable es que las labores de limpieza realizadas en la década anterior y el posterior acondicionamiento y señalización del yacimiento han conseguido acercarlo a cualquier persona interesada y hoy es un lugar muy visitado y con mucho atractivo, arqueológico y paisajístico. Si vais a visitarlo, hacedlo más de una vez y en diferentes horas del día: la apreciación de los petroglifos cambia notablemente con la inclinación y la orientación de la luz solar.

Álbum con todas las fotos.

Más información:
- Imagen con el plano del yacimiento, de la web de 4 Rayas: Paisaje.
- Artículo de A. Fernández Malde en el Anuario Brigantino (1993).
- Artículo de Fernando Alonso Romero en el Anuario Brigantino (2004).
- En Terraeantiqvae, foro de discusión.
- Web de Manuel Gago con mucha información y vídeos de las labores de limpieza.
- Web del Concello de Coirós.

viernes, abril 02, 2021

Pajarero

Título: Pajarero
Autor: Carlos Lozano Robledo
Editorial: Tundra Ediciones
Año: 2019
ISBN9788416702562


Leer la definición de "pajarero" en el diccionario de la RAE tiene poco que ver con lo que entendemos los que andamos por el monte con unos prismáticos colgados. Yo nunca me he considerado ornitólogo (no llego ni a los mínimos) y a duras penas pajarero, es decir, todo aquel al que le apasionan las aves y el mundo que las rodea, a veces hasta límites insospechados.

Esto sí que es lo que narra este libro, Pajarero, y su autor lo cumple con creces. Comencé la lectura esperando un relato casi científico con nombres latinos de especies en sus hábitats (lo que no me habría disgustado). De hecho, la reseña cuenta que es una "crónica vital de un observador de aves, tanto en lo que se refiere a su vida cotidiana como al desarrollo de esta apasionante actividad a 19 000 kilómetros de la rutina".

Pues vamos a ello. El primer capítulo-viaje (tras el prólogo, la introducción y los prolegómenos) me descoloca. La narración en tiempo presente, las descripciones de las situaciones, la personalidad de los comentarios... no es lo que esperaba. ¡Es mejor! En seguida me meto en situación y voy avanzando por los siete continentes (conseguido en la página 276) de la mano del autor.

¿Hay pájaros en el libro? Por supuesto. Ellos, aparecen todos destacados en negrita, son la disculpa para todos los viajes de Carlos Lozano acompañado por otros pajareros. Sin embargo (personalmente), quedan en segundo plano ante cada una de las vivencias narradas que van desde las islas Galápagos al Parque Nacional de Denali, la isla de Hokkaido, el desierto de Gobi, Finlandia, Borneo, Sudamérica, Uganda, la Antártida... y algún que otro rinconcito más cercano que aparece citado, como la observación de una gaviota de Kumlien en Suevos, A Coruña (a menos de 10 km de mi domicilio, aunque la cita en relación a una observación en Massachusetts) o anécdotas en el metro de Madrid. No estuvo de más tener a mano Google Maps para no perderme detalle.

Además de aves, acuden al encuentro el gorila de montaña, el leopardo de las nieves, el oso polar o el ornitorrinco, en los más variados hábitats del planeta. Aventuras y fauna no faltan en este libro.

Pero siguiendo con la forma de escribir, lo que finalmente me ha hecho identificarme es la ironía (o sorna, o sarcasmo) con la que relata esos incidentes que te hacen recordar un viaje y que se viven intensamente: la dificultad para contratar un patrón de barco, las costumbres gastronómicas de otros continentes, la personalidad de alguno de los guías. Si a esto le uno que es biólogo y profesor de secundaria (directamente relacionado con alguna de las anécdotas), ya me tiene ganado (el Interludio III es para enmarcar). La pena es que las fotos que acompañan, al estar en blanco y negro y saturadas, no le hacen ninguna justicia al texto, pero ahí quedan como testimonio

Si queréis una lectura de naturaleza que os enganche, que os alegre el día y que os motive a salir de casa, no lo dudéis. Este es el libro.

En este vídeo Carlos habla de sus viajes y de pájaros, para que lo conozcáis un poco más:


Más información:
- Web de Tundra Ediciones.
- Facebook del autor.

lunes, marzo 15, 2021

Pico de Meda sobre el valle de Soneira

Terra de Soneira fue reconocida como comarca en el Mapa Comarcal de Galicia de 1997. El nombre como tal existe ya desde el siglo IX, aunque en su composición actual está formada por tres municipios: Camariñas, Vimianzo y Zas. Excepto el tramo de costa del primero, el resto de su superficie corresponde con tierras de interior, bañadas por el río Grande y, como límite sur, las pequeñas estribaciones que separan la cuenca (y comarca) del Xallas.

El punto de mayor elevación de la comarca es el Pico de Meda, con 561 metros de altitud, vértice geodésico y, como no, localización de antenas y repetidores variados. Forma parte de una pequeña sierra granítica que discurre de norte a sur con altitudes alrededor de los 400 metros.

La subida puede hacerse a pie o en BTT, pero también en coche por la estrecha pista que sube zigzagueando durante 1,5 km aproximadamente desde el lugar de Vilar Ramiro. Aunque el asfalto está en mal estado, no hay problema en llegar hasta el pie de los repetidores.

Desde este punto elevado, si la niebla lo permite, hacia el norte y noroeste la vista se extiende sobre el concello de Zas y el de Cabana de Bergantiños, llegando hasta la costa. Hacia el oeste, con suerte, podemos distinguir el lejano macizo de O Pindo a través del valle del río Xallas. Hacia el sur, se extiende el parque eólico de Zas y las estribaciones de esta pequeña sierra.



También en este punto tenemos un Geocaché para localizar. En el entorno puede realizarse la Ruta da auga de Zas, con lor cursos fluviales como elemento común, destacando los numerosos molinos y tres cascadas: Rabiñoso, Parga y Budián.



Álbum de fotos

Más información:
- Web del concello de Zas.
- Una ruta a pie en Roteiros Galegos.

miércoles, febrero 24, 2021

En busca de otras vidas en el Cosmos

18 de febrero de 2021. Tras siete meses de navegación y más de 470 millones de kilómetros recorridos, el Perseverance aterriza con éxito en Marte, en concreto en el cráter Jezero, con el objetivo de encontrar biomarcadores. Durante su viaje, muy oportunamente, se publica el libro "¿Estamos solos?" de Carlos Briones.

Título: ¿Estamos solos? En busca de otras vidas en el Cosmos
Autor: Carlos Briones
Editorial: Crítica (Colección Drakontos)
Año: 2020
ISBN9788491992219

¿Quién es Carlos Briones? Doctor en Química, especialidad de Bioquímica y Química Molecular, científico adscrito al Centro de Astrobiología del CSIC-INTA. Su currículum es amplísimo, incluyendo numerosísimas intervenciones en divulgación científica. Entre los campos que abarca se encuentra la investigación sobre el origen de la vida y su evolución temprana y el desarrollo de biosensores para la detección y caracterización de microorganismos, tanto en nuestro planeta como fuera de él.

https://elcultural.com/hay-alguien-ahi-fuera

Todo el libro es en si mismo un viaje por nuestra galaxia para aproximarnos a la posible existencia de vida en los diferentes destinos. Pero para eso es necesario conocer como es cada uno de estos planetas, satélites o cometas que están ahí fuera, por lo que se incluyen descripciones muy detalladas de las propiedades de cada uno de ellos, de cada uno de los posibles habitables.

Así que comenzamos por lo que conocemos, la vida en nuestro planeta: ¿qué es la vida?, ¿dónde se sitúa la Tierra?, ¿qué es la astrobiología? Un capítulo entero se dedica al origen de la vida, la panspermia y algo de evolución. Muy clarito, muy comprensible, pero también muy científico.

Los dos siguientes capítulos nos llevarán por los límites de la vida, los organismos extremófilos (como esas bacterias que sobreviven en ambientes a más de 100 ºC, a cientos de atmosferas de presión o pH máximos o mínimos), y el concepto de habitabilidad y biomarcadores. Todo ello para prepararnos con lo que podemos esperar en otros astros en el Universo cunado busquemos seres vivos o lo que debemos buscar. Otro capítulo más nos introduce en los protocolos de protección planetaria, es decir, las normas que se deben seguir al buscar vida extraterrestre, la necesidad de proteger los lugares que visitemos o de protegernos de lo que traigamos de fuera, según el protocolo COSPAR. Un ejemplo: en las salas de ensamblaje de las misiones a Marte el aire se filtra hasta impedir el paso del 99,97% de las partículas mayores de 0,3 micras de diámetro.

Ahora ya estamos preparados. Comenzamos. Y comenzamos con Marte, sus primeras observaciones, las primeras misiones de las Mars y las Viking, las actuales de Curiosity o Perseverance o las futuras; sus características de habitabilidad, su posible terraformación...

NASA, Mars 2020 Mission

Con un esquema semejante avanzamos por Júpiter y sus lunas más prometedoras para la existencia de vida (Io, Europa, Ganímedes, Calisto), los satélites de Saturno (Encélado, Titán), Mercurio, Venus, el cinturón de asteroides y los meteoritos. Para acabar con nuestro Sistema Solar nos falta Urano, Neptuno (con su satélite Tritón), el planeta enano Plutón, otros cuerpos del cinturón de Kuiper, la nube de Oort y los cometas (con mención especial a Chury Tempel I).

Sólo nos queda echar un vistazo con nuestros telescopios a los planetas extrasolares. Estas son algunas de las estimaciones que se hacen: si el Universo observable contiene unos 100.000 millones de galaxias, unas 3 x 10 elevado a 22 estrellas y un número 10 veces superior de planetas... "¿es razonable pensar que los seres vivos de la Tierra estamos solos, por muy improbable que sea el proceso que lleva a la aparición de la vida?". Desde que en 1992 se detectó el primer exoplaneta, actualmente ya pasan de 4000, de los que unos 60 se consideran potencialmente habitables (PHL).

Planetary Habitability Laboratory

Falta un último capítulo: si detectamos vida, ¿cómo será está? ¿serán sólo microorganismos o será vida inteligente? En este caso, ¿como nos haremos ver, como reconoceremos sus señales? Por aquí desfilan la ecuación de Drake, el programa SETI, la señal Wow! o los mensajes que ya hemos enviado desde la Tierra.

Son 500 páginas cargadas de información pero que se leen rápido (excepto algunas descripciones de las sondas que se me hicieron un poco densas, pero necesarias) y con interés. Además están salpicadas con comentarios, menciones a científicos, lecturas o películas relacionadas con cada tema. Al final de cada capítulo se dedican unas páginas a la transcripción de una corta charla con algún científico o científica destacado en el ámbito correspondiente.

Un gran libro que me ha enganchado desde todos los puntos de vista: el autor, el tema, los contenidos, la narración, los detalles científicos... Y si alguien quiere una conclusión me quedo con una de las respuestas del autor, común a muchas de sus charlas, a la pregunta de cómo empezó la vida o si hay vida fuera de la Tierra: "En tres palabras: no lo sabemos".



Más información:
- El libro en Planeta de Libros.
- La misión Mars 2020 Perseverance de la NASA.
- El mensaje en la Voyager, en la web del Jet Propulsion Laboratory de la NASA.
- Información actualizada de exoplanetas en la web Exoplanets de la NASA.
- Catálogo de exoplanetas habitables en la web del Planetary Habitability Laboratory.
- Lectura de Micromegas de Voltaire.


lunes, febrero 15, 2021

Senda dos cumios de Sanguiñedo

Ruta: Senda dos cumios de Sanguiñedo
Longitud: 20,7 km
Duración: 2,5 horas
Tipo de ruta: circular (en BTT)
Desnivel positivo acumulado: 594 m
Dificultad: moderada

Son varias las rutas que se pueden realizar en las zonas altas del Parque Natural Fragas do Eume. Tres de ellas tienen su punto de inicio en la portela de Montelongo (concello de Monfero): Pena Fesa, Os Cerqueiros y Altos de Sanguiñedo. Aquí describimos esta última.

 

Acceso

Desde el monasterio de Monfero (como referencia), seguir en dirección a Pila da Leña por la CP-5002. Son unos 7 minutos en coche hasta el panel que indicia el acceso a la ruta.

El kilometraje está indicado desde el aparcamiento de la ruta de Pena Fesa, aproximadamente 1,2 km màs allá del inicio.

Tramo 1 (km 0-4)

Todo el camino de ida de la ruta, es decir, la mitad, será en continuo descenso, con sólo algún tramo hacia arriba. Comenzamos a la altura del panel indicativo y atravesamos un paso canadiense. Es una pista de tierra ancha entre pinos. Después de unos 3 km, giramos a la izquierda. De seguir de frente, acabaremos bajando hasta la orilla del embalse. Al tomar el cruce, toca subir hasta llegar al mirador de Pena Cavada. Se trata de una estructura de madera que nos eleva sobre el paisaje del Eume. Aunque no es especialmente espectacular sí que llegamos a ver la presa del Eume.

Al pie del mirador hay una verja metálica que debemos cruzar y asegurarnos de dejarla correctamente cerrada de nuevo.






Tramo 2 (km 4-10)

Una larga recta nos lleva hasta las cuatro casas de San Xiá de Arca y entramos en carretera asfaltada por la que seguimos bajando hasta la siguiente indicación. Tras una curva muy cerrada en la carretera, estamos atentos a girar a la derecha por una pista de tierra que nos lleva a rodear el Penedo Gordo (a nuestra derecha). Dejamos atrás dos desvíos a la derecha: el primero es otra bajada al embalse y el segundo el que lleva a Pena do Teixo y mirador, por el que volveremos después. Todos estos kilómetros los estamos haciendo rodeados de monte bajo.

El siguiente punto es ya el lugar de A Torre de San Bartolomé, en donde giramos a la derecha para tomar la carretera que sigue la línea de alta tensión y que baja a la centra hidroeléctrica de Ventureira (a la que no llegaremos). Estamos ya fuera de la ruta "oficial". Es una bajada de asfalto, pero muy pronunciada. El paisaje se cierra y vemos el cañón del Eume, con sus espectaculares paredones.

En la siguiente curva de la carretera sale una pista a la derecha, marcada con un panel de ruta: es el inicio del camino de A Pasada Vella.




Tramo 3 (km 10-20,7)

Hemos llegado al punto más bajo de la ruta, así que desde ahora, tendremos una subida continua. Empezamos por una pista preciosa entre un frondoso bosque en la ladera sur del cañón del Eume. Si el desnivel lo permite, podemos disfrutar del paisaje. Este kilómetro es quizás el más duro de la ruta, pero también el más agradecido por la fraga que lo rodea. La pista continúa, después de varios zig-zag hasta alcanzar la orilla del embalse y seguir hasta el arranque de la presa. Pero antes, tomamos un camino a la derecha para rodear la Pena dos Mouros.

Salimos del bosque y seguimos subiendo en busca del mirador, que se encuentra en la ladera de la Pena do Teixo (aunque de "tejos", nada de nada). Es el momento de una merecida parada. Desde aquí las vistas si que son fantásticas, con el embalse y los Montes de Fontardión.

Una pequeña subida y bajamos para encontrarnos con la pista que hicimos a la ida. Retrocedemos hasta San Xián de Arca y a Pena Cavada. En vez de cruzar la verja, seguimos por la derecha, en paralelo a la alambrada. De esta forma alcanzamos Montelongo y la carretera. Sólo nos queda la última subida de asfalto para volver al punto inicial.




Álbum con todas las fotos, aquí

Más información:
- Web de Galicia natural e única.
- Variantes de la ruta en Wikiloc.
- En Turismo de Pontedeume y mapa en pdf.


jueves, febrero 04, 2021

Un paseo alrededor del Monasterio de Caaveiro

Ruta: Paseo río Sesín
Longitud: 1,9 km
Duración: 1 hora
Tipo de ruta: circular
Desnivel positivo acumulado: 53 m
Dificultad: baja

Rutas por el Parque Natural Fragas do Eume hay muchas y todas ellas de gran belleza y rincones maravillosos. Esta vez recorrimos un camino corto alrededor del Monasterio pero que puede colmar las expectativas de quien quiera hacer sólo un paseo y aún así quedarse con un poco de la esencia de las Fragas.

Powered by Wikiloc

Comenzamos en el puente de Santa Cristina, el principal acceso al Monasterio, al final de la carretera que bordea el Eume por su orilla izquierda. En verano y Semana Santa no está permitido el acceso en coche y hay que llegar en alguno de los microbuses gratuitos desde del Centro de Interpretación.

Cruzamos el puente y nos reciben unos paneles explicativos y un poste de sendero, el GR-55 o Ruta del Medievo, que viene de Monfero y continúa hasta San Andrés de Teixido. Continuamos por el camino empedrado hasta el Monasterio que bien merece una visita con calma, ya sea guiada (preferible, para conocer todos los detalles y anécdotas) si nos coincide el horario o por nuestra cuenta. Volvemos atrás y bajamos hacia las ruinas del molino de Sesín (del siglo XVII, de doble muela y rodicio horizontal, con canal de 20 metros de longitud y el espectacular puente sobre el arroyo, de difícil datación pero que parece ser del siglo XVII, de granito y con bóveda de unos doce metros de diámetro a una altura sobre el agua de unos once metros. Una parada aquí para hacer unas fotos desde casi debajo del puente. Cruzamos y nos encontramos con la fuente, del siglo XVIII y que abastecía de agua al Monasterio, y la señalización de varias opciones. Siguiendo el camino principal y tras una durísima cuesta de unos dos kilómetros llegaríamos a A Capela. Pero nada más dejar atras los postes, nos desviamos a la izquierda.





Descendemos por un sendero bien marcado, que forma parte del Camino dos Encomendeiros que viene desde el puente de Cal Grande (en sentido opuesto). El río va a nuestros pies y al otro lado, entre las hojas, vemos el Monasterios. Nos adentramos en un precioso tramo de bosque. Por un pequeño puente de madera cruzamos de nuevo el río Sesón (o da Mazoca) y lo seguimos por su orilla izquierda hasta que se junta con el Eume.

Giramos a la izquierda para seguir ahora el sendero clásico que borde el Eume por su orilla derecha. En poco más de medio kilómetro de camino fluvial regresamos al puente de Santa Cristina.

Apenas hemos recorrido un par de kilómetros, pero hemos tenido oportunidad de ver el Monasterio de Caaveiro, las ruinas del molino de Sesín y el puente, un retazo de las fragas, algunas de las especies más significativas de helechos (ocultas a los no versados  como Woodwardia radicans, Hymenophyllum tunbrigense o Davallia canariensis), diferentes especies de páridos forestales... Para ser un paseo apto para todas las edades, no está mal.





Recomendación: evitar ir en los momentos de máxima afluencia de visitantes, que puede hacernos perder gran parte de las sensaciones. Si tenemos tiempo, podemos acercarnos (en coche) al parque etnográfico del río Sesín, aunque necesitamos dar una gran vuelta para ir hasta A Capela.


Más información:
- Información práctica en la web oficial Galicia natural e única.
- Parque etnográfico del río Sesín en Galicia Máxica.
- Información de la Diputación de visitas al monasterio y buses en el Parque.
- Estudio del Monasterio de Caaveiro de la USC.