viernes, abril 02, 2021

Pajarero

Título: Pajarero
Autor: Carlos Lozano Robledo
Editorial: Tundra Ediciones
Año: 2019
ISBN9788416702562


Leer la definición de "pajarero" en el diccionario de la RAE tiene poco que ver con lo que entendemos los que andamos por el monte con unos prismáticos colgados. Yo nunca me he considerado ornitólogo (no llego ni a los mínimos) y a duras penas pajarero, es decir, todo aquel al que le apasionan las aves y el mundo que las rodea, a veces hasta límites insospechados.

Esto sí que es lo que narra este libro, Pajarero, y su autor lo cumple con creces. Comencé la lectura esperando un relato casi científico con nombres latinos de especies en sus hábitats (lo que no me habría disgustado). De hecho, la reseña cuenta que es una "crónica vital de un observador de aves, tanto en lo que se refiere a su vida cotidiana como al desarrollo de esta apasionante actividad a 19 000 kilómetros de la rutina".

Pues vamos a ello. El primer capítulo-viaje (tras el prólogo, la introducción y los prolegómenos) me descoloca. La narración en tiempo presente, las descripciones de las situaciones, la personalidad de los comentarios... no es lo que esperaba. ¡Es mejor! En seguida me meto en situación y voy avanzando por los siete continentes (conseguido en la página 276) de la mano del autor.

¿Hay pájaros en el libro? Por supuesto. Ellos, aparecen todos destacados en negrita, son la disculpa para todos los viajes de Carlos Lozano acompañado por otros pajareros. Sin embargo (personalmente), quedan en segundo plano ante cada una de las vivencias narradas que van desde las islas Galápagos al Parque Nacional de Denali, la isla de Hokkaido, el desierto de Gobi, Finlandia, Borneo, Sudamérica, Uganda, la Antártida... y algún que otro rinconcito más cercano que aparece citado, como la observación de una gaviota de Kumlien en Suevos, A Coruña (a menos de 10 km de mi domicilio, aunque la cita en relación a una observación en Massachusetts) o anécdotas en el metro de Madrid. No estuvo de más tener a mano Google Maps para no perderme detalle.

Además de aves, acuden al encuentro el gorila de montaña, el leopardo de las nieves, el oso polar o el ornitorrinco, en los más variados hábitats del planeta. Aventuras y fauna no faltan en este libro.

Pero siguiendo con la forma de escribir, lo que finalmente me ha hecho identificarme es la ironía (o sorna, o sarcasmo) con la que relata esos incidentes que te hacen recordar un viaje y que se viven intensamente: la dificultad para contratar un patrón de barco, las costumbres gastronómicas de otros continentes, la personalidad de alguno de los guías. Si a esto le uno que es biólogo y profesor de secundaria (directamente relacionado con alguna de las anécdotas), ya me tiene ganado (el Interludio III es para enmarcar). La pena es que las fotos que acompañan, al estar en blanco y negro y saturadas, no le hacen ninguna justicia al texto, pero ahí quedan como testimonio

Si queréis una lectura de naturaleza que os enganche, que os alegre el día y que os motive a salir de casa, no lo dudéis. Este es el libro.

En este vídeo Carlos habla de sus viajes y de pájaros, para que lo conozcáis un poco más:


Más información:
- Web de Tundra Ediciones.
- Facebook del autor.

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